En 1915, Kraepelin describe el “delirio paranoide de los sordos y duros de oído”. En 1924, el psiquiatra español Sanchís Banús describe la reacción paranoide de los ciegos. Se describe el caso de una paciente diagnosticada de reacción paranoide tras ser operada de cataratas en ambos ojos con posterior desprendimiento de retina y cirugía de colesteatoma en ambos oídos, lo que supuso una pérdida importante de audición y visión.