El síndrome serotoninérgico es un estado tóxico debido a un incremento excesivo de la neurotransmisión serotoninérgica, tanto a nivel central como periférico, inducido por fármacos. En muy pocas ocasiones (15%), el cuadro se debe a un solo fármaco. Los pacientes afectados presentan cambios del estado mental, alteraciones del sistema nervioso autónomo y trastornos neuromusculares. Su diagnóstico se basa en los criterios de Sternbach (1991). Su incidencia se desconoce con exactitud, posiblemente la baja frecuencia del síndrome se deba a que algunos casos han pasado inadvertidos por la dificultad diagnóstica que entraña, el desconocimiento de esta entidad y su confusión con un síndrome neuroléptico maligno. Sin embargo, ya que el empleo de fármacos estimuladores de la serotonina va en aumento, creemos que es probable que se observe con más frecuencia. Presentamos un caso clínico de una mujer de 21 años, sin antecedentes patológicos de interés, que acude por clínica ansiosa depresiva a nuestra unidad de salud mental comunitaria. Tras valoración psicopatológica se pauta fluoxetina 20 mg al día, tomando los primeros días medio comprimido. En las primeras 24 horas tras la introducción del fármaco la paciente presenta nerviosismo, agitación, salivación, disartria leve y sobre todo, importantes mioclonías linguales. Negó haber ingerido otra sustancia que no hubiera sido fluoxetina. Sus constantes vitales eran normales. Se sospecha síndrome serotoninérgico, para el cual no hay tratamiento específico. Se opta por la retirada del fármaco y tratamiento sintomático. De forma rápida el cuadro clínico se resolvió, despareciendo la sintomatología.