Los trastornos neurológicos producen, como es de esperar, una frecuente alteración en el estado emocional, neurocognitivo, cognitivo y comportamental que se traduce con frecuencia en alteraciones psicopatológicas relevantes y candidatas a tratamiento. La historia de la medicina, en los que a estos síntomas se refiere, nos muestra un momento en el tiempo en el que hacemos una separación platónica entre lo físico y lo mental, o lo orgánico y