El proceso creativo que surge en la actividad artística es enriquecedor para el desarrollo personal, el conocimiento sobre uno mismo y la mejora en la calidad de vida. El arte debidamente guiado puede ser una forma terapéutica de encontrar nuevas vías para resolver dificultades y aumentar la autoestima. En este trabajo se presenta la experiencia que tuvo lugar en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) del Hospital Universitario de Móstoles. Se llevó a cabo un taller de Ar