Para todo profesional que haya trabajado con personas con trastornos de conducta alimentaria, es evidente que dicha condición supone una importante repercusión en todo el sistema familiar. Desde una perspectiva sistémica, fenómenos como la restricción alimentaria, los atracones o las conductas purgativas pueden entenderse como un síntoma que cumple una función determinada en la estabilidad de un sistema. Desde finales de los años setenta, c