En tiempos del Buda se enseñaba que si se entrena la mente para que sea ecuánime; es decir, para que no juzgue ni reaccione con deseo o aversión ante cualquier circunstancia por agradable o desagradable que sea, la mente se va purificando e iluminando. En nuestros tiempos actuales se ha venido retomando esta técnica llamada Meditación y complementandola con el Yoga, se ha aplicado en diversas prisiones a nivel mundial, logrando disminuir niveles de agresividad,