Sabemos que hay niños inapetentes, voraces, tragones, que no pueden esperar para comer, que no dan señal alguna de querer comer, que pueden esperar para comer, que pertenecen a familias inapetentes, tragonas, glotonas, cuya madre, padre o hermanos corresponden a una u otra forma de comer.También sabemos que la ingestión alimentación cumple una doble función : satisface y calma el hambre y la sed, permite la descarga tensional gracias a la satisfacción de la oralidad ( actividad de labios, lengua, paladar y faringe) y que no sólo es fuente de esta satisfacción oral, también ocasiona movimientos de succión, de búsqueda y contacto con el pecho, de succión y exploración de dedos, manos y objetos. Provoca búsqueda de autoplacer, constituye el preinicio de diferenciación, autonomía, ejercitación y coordinación visomotriz. En este trabajo se delimita la dificultad ó facilidad para alimentar al niño en el ámbito del temperamento y la oralidad.