La coexistencia de la tendencia antisocial de la personalidad y las adicciones han recibido siempre el más ominoso pronóstico en cuanto estos pacientes dificultan los abordajes convencionales, complicando la estabilidad de los otros pacientes, de la familia y del equipo terapéutico. Esto suele ocurrir en adictos que entran en un programa convencional y tardíamente se los diagnostica como psicópatas por la conducta del paciente, con intensas reacciones contrat