Los trastornos de conducta en la adolescencia son una preocupación frecuente en consultas pediátricas y unidades de salud mental, representando una carga significativa para los servicios de salud y afectando negativamente el rendimiento escolar y las relaciones sociales.La intervención para estos trastornos es multimodal e incluye el tratamiento de trastornos como el déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno negativista desafiante (TND) y el trastorno disocial (TD). Se abordan los aspectos clínicos y terapéuticos relevantes, así como técnicas psicológicas para mejLa prevalencia de los trastornos de conducta se sitúa entre el 4% y el 18%, siendo más comunes en varones y con síntomas que tienden a agravarse después de los 13 años. La etiología de estos trastornos no se comprende completamente, pero se identifican factores interrelacionados, como el sexo, el temperamento y componentes genéticos y contextuales porar la adherencia al tratamiento.Presentamos el caso de una menor de 12 años en seguimiento desde hace dos años, con elevada heteroagresividad que exhibe comportamientos disruptivos como acoso y amenazas, Un enfoque integral es crucial para abordar eficazmente estos trastornos, considerando la complejidad de su desarrollo y los diversos factores que los influyen. El tratamiento debe ser adaptado a las necesidades individuales de cada paciente para promover un desarrollo saludable y una mejor calidad de vida.