Se presenta un caso de una mujer de 50 años que fue derivada a Salud Mental desde consultas externas de Neurologia con un cuadro de un año de evolución caracterizado en su debut agudo por alteraciones motoras y sensitivas con parestesias en hemicuerpo izquierdo, posturas distónicas con rigidez de miembros izquierdos en extensión y agarrotamiento de los dedos, sensación de quemazón e hipersensibilidad al roce, torpeza en miembros izquierdos, temblores, dificultades en el habla y quejas de olvidos y lagunas mnésicas. Se descartó enfermedad neurológica en las pruebas médicas oportunas realizadas y se objetivó un importante estrés psicológico en su inicio.El trastorno de conversión, denominado en la actualidad y según la clasificación de la quinta versión del Manual Dignóstico y Estadístico de llos Trastornos Mentales de la Asociación de Psiquiatría Americana DSM-5, como trastorno de síntomas neurológicos funcionales, se caracteriza por la alteración de la función motora o sensitiva voluntaria sin ser compatible con una alteración neurológica o médica. Se considera un motivo frecuente en consultas de neurologia y clasicamente se ha relacionado con vivencias de importante estrés psicológico o trauma.