Desde que en 1909 Capgras y Serieux describieran felizmente diferentes casos de trastornos delirantes crónico en su célebre obra “ Las locuras razonantes”, la evolución y pronóstico de estos pacientes ha variado poco. Estos trastornos centrados en diferentes subtipos de ideas delirantes con los correspondientes nombres clásicos (Clerambault, Cotard, Ekbom o el propio Capgras), suelen asentarse sobre personalidades premórbidas con rasgos anorm