Los delirios son creencias falsas fijas, culturalmente discordantes, interesantes por la enorme variedad de falsas creencias que pueden sostener personas distintas y son de tratamiento muy difícil. Su diagnóstico se establece cuando un individuo presenta delirios no extravagantes de al menos un mes de duración no atribuibles a otros trastornos psiquiátricos. La prevalencia del trastorno delirante es menor que para la Esquizofrenia (1%) y que para los trastornos