En esta sección de la exposición nos centraremos en la representación de los trastornos afectivos, en concreto en la depresión y el trastorno bipolar, tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Para ello, realizaremos un recorrido cinematográfico que abarcará desde la lectura de la bibliografía existente, hasta la visualización de series y películas con gran alcance mediático, como son Melancolía, El lado bueno de las cosas, Homeland o Modern Love, de las que llevaremos a cabo posteriormente un análisis.Dada la relación de doble sentido existente entre las representaciones cinematográficas y la realidad social de cada momento, que se influyen mutuamente, consideramos de gran importancia la representación de las enfermedades mentales en el cine. Si la representación se ajusta a la realidad, puede aportar conocimientos acerca de dichas enfermedades rompiendo antiguas creencias y estigmas (como por ejemplo falta de adherencia al tratamiento o comportamientos violentos o criminales asociados a trastorno bipolar) e incluso ser apoyo en cuanto a docencia de los profesionales se refiere. Sin embargo, si no se emplea de la manera adecuada, puede ser una herramienta peligrosa que puede conllevar la generación de miedo y persistencia del estigma y del desconocimiento.