A medida que el juego patológico es progresivamente reconocido como un importante problema de salud pública, se está produciendo un aumento en el interés de los clínicos, investigadores y administradores en encontrar un tratamiento eficaz para este trastorno. Distintos agentes farmacológicos, como los inhibidores de la recaptación de serotonina, los estabilizadores del humor y la naltrexona, han sido utilizados para el tratamiento de la ludomanía basándose en las diferentes conceptualiz