El tabaquismo es muy frecuente en los enfermos mentales y provoca una perdida de más de 15 años de vida. Pese a ésto, apenas se trata esta adicción en estos enfermos al considerar erróneamente muchos profesionales sanitarios que los enfermos mentales no quieren o no pueden dejar de fumar, que el trastorno mental puede empeorar o que fumar es el problema menos importante en estos pacientes. Aumenta la prevalencia, el número de cigarros/día, la depe