La evidencia empírica muestra que la exposición a trauma, especialmente en la infancia aumenta de manera significativa la incidencia de ideación suicida, intentos autolíticos y muerte por suicidio consumado. El trauma relacional complejo en forma de abuso sexual o físico, negligencia o abandono, alteran los sistemas neurobiológicos del estrés, afectando a la autorregulación emocional y a la propia identidad, generando una vulnerabilidad personal que se mantiene a largo plazo.Por otro l