INTRODUCCIONEn las últimas décadas se ha despertado un interés científico creciente por el estudio de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en el trastorno bipolar (TB en adelante), a tenor de la relación observada entre la deficiencia de niveles con la patología del humor e incluso el suicidio.OBJETIVOSRevisar en la literatura los posibles beneficios del tratamiento con ácidos grasos omega-3 en el trastorno bipolar.METODOSBúsqueda en Pubmed de revisiones sistemáticas a través de descriptores Mesh “Fatty Acids, Omega-3 AND Bipolar disorder”, con un total de 7 publicaciones hasta la fecha.RESULTADOSEstudios epidemiológicos han señalado que la incidencia en TB está negativamente asociada con el consumo de pescado azul, fuente principal de los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA. Este tipo de grasas poliinsaturadas modulan procesos bioquímicos de forma similar a los ejercidos por los estabilizadores del ánimo, observándose una mejora de los síntomas depresivos pero no maníacos al adicionar al tratamiento estabilizador convencional ácidos grasos omega-3 en altas dosis ( 1-2gr/día, con una ratio EPA:DHA 2:1). Adicionalmente, se ha relacionado con una mejora de síntomas como la impulsividad, agresividad y conductas autolesivas.CONCLUSIONESPese a que el uso de ácidos grasos omega-3 podría valorarse como opción segura de tratamiento coadyuvante en el TB, no hay evidencia suficiente que para extraer conclusiones definitivas para su recomendación firme. Sin embargo, parece necesario continuar ahondando en su investigación por los potenciales beneficios.