Pese a los extraordinarios avances logrados por las Clasificaciones categoriales contemporáneas, pronto se vieron sus limitaciones en fiabilidad, especificidad y validez y su inadecuación para las alteraciones psíquicas de origen principalmente psicosocialI. Durante los últimos veinte años distintas organizaciones internacionales, como la Asociación Mundial de Psiquiatría (A.M.P), la Organización Mundial de la Salud (O.M.S) y la Asociaci&oa