Aborda las estrategias de valoración rápida en urgencias psiquiátricas, el uso de escalas clínicas y la correcta redacción de la historia clínica como herramientas clave para la toma de decisiones en situaciones de crisis. La evaluación debe ser rápida y sistemática para identificar riesgos inmediatos y determinar la necesidad de intervención urgente.La valoración inicial incluye triaje clínico, evaluación de signos vitales, exploración breve del estado mental, detección de riesgo suicida o agresivo y búsqueda de posibles comorbilidades médicas que puedan explicar los síntomas psiquiátricos.También destaca la utilidad de escalas clínicas estructuradas que permiten objetivar la gravedad de los síntomas y apoyar la toma de decisiones. Entre las más utilizadas se encuentran la C-SSRS para evaluar el riesgo suicida, la escala OAS para agitación, la escala de depresión de Hamilton (HAM-D), el examen del estado mental (MSE) y la escala PANSS para síntomas psicóticos.Además, se subraya la importancia de una historia clínica clara, estructurada y completa, que debe incluir datos de identificación, motivo de consulta, antecedentespsiquiátricos, evaluación del estado mental, riesgos detectados, plan de tratamiento inmediato y decisiones legales o éticas adoptadas.En conjunto, concluye que una valoración clínica rápida, el uso adecuado de herramientas de evaluación y una documentación rigurosa son fundamentales para garantizar una atención eficaz, segura y jurídicamente adecuada en las urgencias psiquiátricas.