Última actualización web: 26/05/2020

Aportaciones desde la teoría de los sistemas complejos y la neurobiología en apoyo de un modelo psicodinámico.

Autor/autores: J. Mª. Velasco
Fecha Publicación: 14/06/2010
Área temática: .
Tipo de trabajo: 

RESUMEN

El autor considera que en el contexto científico actual hay una gran cantidad de información multidisciplinar, y que el psicoanálisis puede beneficiarse de un intercambio de conocimiento con otras ciencias, tratando así de aproximarse a un fundamento común de comprensión del psiquismo. Desde esta perspectiva, y considerando un punto de vista metafórico, el autor trata de relacionar el pensamiento psicodinámico con una perspectiva más amplia, el mundo de los sistemas complejos. Así, el individuo puede ser visto como un sistema abierto en constante interacción con el contexto que le rodea, lo que refuerza los planteamientos de la teoría de relaciones de objeto. La idea de auto-organización (un concepto básico de la teoría de los sistemas complejos) es tomada como un referente conceptual fundamental. Basándose en esta idea central, se discuten algunos postulados psicoanalíticos, por ejemplo, el origen del psiquismo, el significado de estabilidad estructural, la capacidad predictiva del psicoanálisis, así como, se hacen algunas observaciones acerca de la resistencia al cambio del paciente. Por último, el autor propone un modelo de inconsciente desarrollado a partir de la teoría de sistemas complejos (concepto de auto-organización y concepto de núcleo invariante) y de datos procedentes de la neurobiología (acerca de memoria emocional). Basándose en este modelo de inconsciente, el autor cuestiona una teoría del cambio psíquico basada en la posibilidad de un cambio estructural y argumenta a favor de una teoría del cambio basada en la comprensión del significado emocional que subyace a la distorsión interpretativa que el paciente desarrolla a través de los aprendizajes adquiridos a lo largo de su vida.

Palabras clave: Sistemas complejos; Auto-organización; Amígdala; Psicoanálisis.


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REVISTA ELECTRÓNICA DE PSIQUIATRÍA
Vol. 3, No. 1, Marzo 1999
ISSN 1137-3148

Aportaciones desde la teoría de los
sistemas complejos y la neurobiología en
apoyo de un modelo psicodinámico.
J. Mª. Velasco
Departamento de Psicobiología.
Facultad de Psicología.
Universidad Complutense. Madrid (España).
Correspondencia:
José María Velasco
Departamento de Psicobiología.
Facultad de Psicología - Universidad
Complutense.
28223 Somosaguas, Madrid (España).
Tel.: +34 91 394 30 70 - Fax: +34 91 394 31 89.
E-mail: jmvu@ctv.es

REVISIÓN
[Resumen] [Abstract]
1. Acerca de la sensibilidad a las condiciones iniciales.
2. Acerca del concepto de atractor.
3. Acerca de la autosemejanza.
4. Acerca de las estructuras disipativas.
5. Acerca del inconsciente.

En el volumen 78(2) del Int. J. Psychoanal. de 1997, apareció un comentario editorial
de Olds y Cooper1 que se titulaba "Diálogo con otras ciencias: oportunidad para una
ganancia mutua". En dicho artículo (p.219), los autores señalan "...una gran cantidad de
información está surgiendo a partir de técnicas de biología molecular, cartografía
cerebral, genética, modelos de computación y otros estudios, y este puede ser el tiempo
de empezar de nuevo a pensar en las relaciones entre la psicología y el cerebro. Más
concretamente, debemos empezar a preguntarnos en qué modo estos nuevos estudios
pueden contribuir al psicoanálisis, así como, en qué medida la comprensión
psicoanalítica de la función mental puede ayudar a guiar los estudios empíricos sobre
estructuras neurales relacionadas con la cognición".
En abril de 1998, Eric Kandel2, uno de los neurobiólogos más importantes de este final
de siglo, publicó un artículo titulado "Un nuevo marco intelectual para la psiquiatría".
En dicho trabajo, describe entre otras cosas, las vicisitudes epistemológicas de la
psiquiatría y sus difíciles relaciones con la biología, manifestando que en la actualidad,
y dado el desarrollo alcanzado por la neurociencia, a la psiquiatría se le presenta una
oportunidad única..."La psiquiatría, la psicología cognitiva y el psicoanálisis pueden
definir para la biología, las funciones mentales que deben ser estudiadas para una
comprensión significativa y sofisticada de la biología de la mente humana" (p.459)..."La
psiquiatría y la neurociencia se encuentran en una nueva y mejor posición para
establecer una aproximación, aproximación que permitiría que los insights de la
perspectiva psicoanalítica puedan informar la investigación de una comprensión más
profunda de las bases biológicas de la conducta" (p. 459-460).

Es en esta línea de pensamiento, de intento de diálogo con otras ciencias, donde surge
este artículo. El fin principal es abordar conceptos básicos del psicoanálisis a la luz de
los nuevos planteamientos de dinámica no lineal y sistemas complejos, y discutir
asimismo algunas aportaciones recientes desde la neurobiología, que desde mi punto de
vista pueden repercutir de forma importante en el psicoanálisis.
¿Qué aporta la teoría de la complejidad? En principio debo manifestar que mi formación
está relacionada con la medicina, la neurofisiología y el psicoanálisis, por tanto no tengo
un conocimiento formal de la física; mi aproximación a la teoría de la complejidad y de
los sistemas dinámicos no lineales es por tanto una aproximación conceptual y limitada.
Con independencia de estas limitaciones, creo haber captado elementos de referencia
teóricos en base a los cuales tratar de aportar alguna reflexión que nos acerque a la
búsqueda de un fundamento común desde donde observar la naturaleza de lo psíquico.
Desde esta perspectiva, una cuestión que está siendo muy debatida en este final de siglo
es cómo se mantiene la organización en la naturaleza. Y la respuesta parece estar
relacionada con que el orden se mantiene mediante autoorganización, los sistemas
autoorganizados son los que pueden adaptarse a las circunstancias ambientales. La
concepción de una naturaleza autoorganizada ha tomado tal fuerza que Prigogine3
califica esta propiedad como el descubrimiento de una nueva propiedad de la materia.
Teniendo en cuenta estos planteamientos, los seres vivos pueden ser considerados como
sistemas altamente ordenados. Es posible que el orden biológico sea en parte, reflejo de
un orden espontáneo4. En la aparición de ese orden espontáneo, juega un papel
fundamental la tendencia a la autoorganización, una propiedad innata de ciertos sistemas
complejos.
Para comprender como la autoorganización genera orden, vamos a hacer un breve
examen de los sistemas complejos. Hablar de complejidad es hablar de teoría de
sistemas dinámicos no lineales, en cuyo marco general emerge la teoría del caos y la del
anticaos.
Un sistema dinámico es un sistema compuesto de varias partes en mutua interacción,
cuyo estado evoluciona continuamente en el tiempo. El hecho de que la interacción
genere propiedades nuevas que no presentaban ninguna de las partes es lo que confiere
al sistema el carácter de no lineal o emergentista. La evolución particular que sigue un
sistema dinámico depende del tipo de interacciones.
Decir que un sistema está auto-organizado implica:
1. El orden es creado por la cooperación de las partes individuales del sistema. A su
vez, gobierna o restringe la conducta de las partes individuales. Es una especie de
causalidad circular, típica de todo sistema auto-organizado.
2. Las pautas o patrones de actividad se originan espontaneamente debido
precisamente a las interacciones no lineales entre las partes, o entre las partes y el
ambiente. Unicamente sistemas abiertos, sistemas en no-equilibrio son capaces de
producir pautas y estructuras auto-organizadas. Abiertos, en el sentido que pueden
interactuar con su ambiente, intercambiar con el medio energía, materia o
información. No equilibrio, en el sentido de que sin tales intercambios, no podrían
mantener ni su estructura ni su función.
3. Las fluctuaciones son cruciales para entender como se forman los patrones.
Siempre ponen a prueba la estabilidad del sistema, haciendo así que el sistema
deba buscar nuevas y diferentes maneras de resolver el problema. Las
fluctuaciones son intrínsecas a todo sistema natural. La aleatoriedad de las

fluctuaciones es lo que hace impredecible el futuro.
4. El sistema debe ser disipativo. A pesar del comportamiento aleatorio, un sistema
dinámico no lineal no presenta infinitos grados de libertad. La existencia de
propiedades disipativas reduce el comportamiento de muchas dimensiones a una
sóla. Esto tiene importancia crítica pues contribuye a la estabilidad del sistema.
Las propiedades disipativas, al absorber inestabilidad contribuyen a la flexibilidad
del sistema, como es el caso de los sistemas biológicos. Una dinámica estable, con
su carácter de persistencia y autosostenimiento, es debida fundamentalmente al
balance entre pautas de actividad y disipación. El hecho de que aún cambiando los
valores de las variables del sistema dentro de un rango, el sistema no cambie
dramáticamente, se dice que el sistema presenta una estabilidad estructural5. Así
sistemas estructuralmente estables interaccionan con un mundo externo de forma
tal que organizan su entorno de una forma autoconsistente.
Así pues, en los sistemas biológicos, el mecanismo de auto-organización consiste en
mantener un nivel de orden a pesar de las fluctuaciones, lo cual es posible gracias a la
existencia de propiedades disipativas en el sistema.
Por tanto, la evolución de cada sistema, estará determinada por la dinámica del sistema,
las fluctuaciones que se produzcan y el comportamiento resultante, alejado o no de la
inestabilidad.
El comportamiento de un sistema dinámico puede ser representado, describiéndonos así
la trayectoria del sistema. Para comprender esta representación (Figura 1) debemos
diferenciar algunos conceptos:

Figura 1- Estructura de un atractor. La compleja
estructura geométrica desplegada en la figura (se
representan, una, diez y cien órbitas) nos muestra un
comportamiento caótico determinista. Determinista, en el
sentido de que el movimiento del sistema aparece
siempre restringido a un área concreta del espacio
tridimensional; caótico, ya que nunca repite la misma
trayectoria. (Figura procedente de Gleick 19946, p.151).
1. La evolución temporal o trayectoria del sistema puede representarse en un espacio
de configuraciones, espacio de fases o espacio de estados. Este tipo de
representación proporciona una herramienta poderosa puesto que permite
visualizar el comportamiento de los sistemas dinámicos no lineales, obteniendo
así una rápida información acerca de las características organizativas del sistema.
2. La noción de estado. Así, el estado del sistema, es un punto en un plano, definido
por unas coordenadas, y a su vez, las coordenadas definen las variables colectivas
del sistema. Por ej., en el caso de un sistema mecánico, un péndulo simple, las
coordenadas podrían ser posición y velocidad.

3. Una dinámica (la regla que describe como evoluciona el estado). Para saber cómo
evoluciona un sistema desde un estado inicial dado, se puede recurrir a la
dinámica que explica el movimiento, entendiendo por tal, la pauta que marca la
evolución del estado del sistema.
4. El atractor es a lo que tiende, o a lo que es atraído, el comportamiento de un
sistema. Al ser representado este comportamiento, el atractor se manifiesta
geométricamente, en forma de estructuras complicadas cuya complejidad deriva
de un proceso persistente, iterativo, que se manifiesta tanto en una escala temporal
como espacial. Desde un punto de vista formal, el concepto de atractor encierra
mayor complejidad, por ejemplo, hay diversos tipos de atractores, unos más
sencillos, otros más complejos, como los llamados atractores extraños, pero estos
aspectos están más allá del objetivo de éste trabajo.
La noción de atractor es una de las formas más usuales de capturar las propiedades
emergentes o globales del sistema. El hecho de que en las representaciones geométricas
aparezca alguna estructura, indica que el comportamiento del sistema en cuestión se rige
por una dinámica determinista.
Un sistema dado puede tener más de una solución estable. Quizá permanezca largo
tiempo en una clase de comportamiento (metaestabilidad), pero también puede alcanzar
otro, totalmente diverso, y que sea tan natural como el anterior (multiestabilidad). Sólo
una fuerza externa le obligará a cambiar de estado.
En resumen, las propiedades de un sistema complejo las podemos concretar en:
1.
2.
3.
4.
5.

Dependencia extrema de las condiciones iniciales.
Existencia de un atractor.
Autosemejanza.
Existencia de propiedades disipativas.
Impredecibles a largo plazo.

¿Por qué relacionar psicoanálisis y la teoría de la complejidad? La psicología académica
ha cuestionado el fundamento científico del psicoanálisis desde sus inicios. Desde mi
punto de vista, este cuestionamiento se ha fundamentado sobre todo en base a
diferencias metodológicas y conceptuales entre los planteamientos psicoanalíticos y un
contexto científico dominado hasta ahora por el paradigma reduccionista.
Pero los cuestionamientos también llegan desde dentro del propio psicoanálisis. Así para
Levenson7, al psicoanálisis le persigue un peculiar dilema. Después de todo el inmenso
esfuerzo que se ha realizado en las teorías metapsicológicas, todavía persiste una
considerable duda acerca de la relevancia de estas teorías para la práctica de la
psicoterapia. Por otra parte, los psicoanalistas manifiestan profundos desacuerdos acerca
del valor de aportación de las neurociencias u otras ciencias empíricas, para incrementar
nuestra capacidad de comprensión de nuestras mentes.
Asimismo, Olds y Cooper1 manifiestan que "el psicoanálisis nunca ha sido una empresa
aislada. Desde el comienzo, estuvo enraizada en la cultura científica y humanista de su
tiempo, y aunque ahora presenta en sí misma una sólida base científica y clínica, no nos
podemos desentender de la cultura en la que existimos...cultura que crea un contexto, un
contexto científico, el cual se vuelve parte del background intelectual de la mente del
analista, desde donde el analista entiende lo que emerge del paciente".
Es interesante constatar que desde ese mismo contexto científico haya surgido una
nueva ciencia, la teoría de los sistemas dinámicos no lineales, que reclama una mayor

complejidad en la organización de la naturaleza. Esta teoría ha demostrado que en
sistemas complejos pueden aparecer propiedades que no serían explicables
descomponiendo el sistema y estudiando cada parte por separado. Estos logros han
cuestionado la tendencia científica predominante al reduccionismo, defendiendo por
contra, el comportamiento universal de lo complejo, desde la globalidad.
De esta manera, a la luz de la nueva ciencia, el problema "acientífico" del psicoanálisis
ha tenido que ver más con las limitaciones del marco de referencia (el paradigma
reduccionista) desde el que ha sido evaluado, que con inconsistencias propias del
método de estudio psicoanalítico, con independencia de que en el tiempo de evolución
transcurrido de esta ciencia, haya habido aportaciones unas más indicadas que otras,
como en todos los campos del conocer humanos.
Así pues, intentar relacionar el psicoanálisis y la teoría de la complejidad, tomando
como referente común la auto-organización, se debe exclusivamente a un intento de
situar el marco conceptual psicoanalítico dentro de un universo más amplio, el mundo
de la dinámica no lineal, como exponente de una visión holista, global de la ciencia.
Asimismo intercambios con campos afines pueden facilitar la búsqueda de un
fundamento común en el modo de entender y comprender la organización psíquica en el
ser humano.
Es llamativo que dentro de la teoría psicoanalítica, parece que siempre ha estado claro
cuales eran los pilares fundamentales de esta teoría. Así, Wallerstein8 señala "El
concepto de estructura psíquica y de cambio estructural están entre los conceptos más
centrales y a la vez más problemáticos dentro de la teoría psicoanalítica; asimismo son
cruciales para la elaboración de cualquier teoría de la terapia psicoanalítica...".
Pero a pesar de este consenso, este mismo autor manifiesta9 "... cada uno de estos
marcos explicativos, la psicología del yo, las relaciones de objeto, los kleinianos,
bionianos, psicología del self, lacanianos, etc., cada uno de ellos pretende explicar de
forma comprensible la totalidad de los fenómenos clínicos que afrontamos en nuestras
consultas, y la mayoría de nosotros...sentimos que la elección de nuestra perspectiva
teórica es eurísticamente más útil y efectiva, e intelectualmente más satisfactoria y
elegante que las otras".
Un poco más abajo (p.6), continúa "...mi convicción, al menos en este estadio de nuestra
evolución como ciencia y como disciplina, es que no tenemos garantía empírica o lógica
para asignar mayor validez a un sistema teórico sobre los otros, salvo nuestras creencias,
predilecciones y sesgos, que han evolucionado a través de nuestra, personalmente
satisfactoria y persuasiva práctica y entrenamiento clínico".
Desde mi punto de vista, este es un punto fundamental para poder comprender la
diversificación que existe dentro del psicoanálisis. Abundando en este argumento,
quisiera comentar aquí unas manifestaciones realizadas por Kauffman4, 5, que él
atribuye como primeramente descritos por Quine (1961). Tienen que ver con los
postulados holistas en ciencia. Para estos autores..."toda hipótesis confronta un mundo
entretejido de un conjunto de otras hipótesis, leyes y afirmaciones sobre condiciones
previas. Cuando la disconformidad se hace evidente, la consistencia requiere que alguna
de las afirmaciones de las premisas debe ser abandonada, pero nosotros somos libres de
elegir cual premisa abandonaremos y cual salvaremos... Típicamente, elegimos salvar
las hipótesis que son centrales a nuestro mundo conceptual, y concedemos lo periférico.
Pero esta elección hace que esos aspectos centrales sean verdaderamente difíciles de
rebatir...Uno se pregunta si el concepto de resistencia en psicoterapia, un fenómeno
familiar en la práctica clínica, aunque difícil de cuantificar, puede en parte tener sentido

en términos de preservación de los aspectos centrales del (sujeto)"5.
Es en base a lo arriba descrito, por lo que creo que el psicoanálisis necesita del
intercambio y el encuentro con otras ciencias; desde dentro del psicoanálisis no parece
posible avanzar en el sentido de conseguir mayores cotas de generalización y
uniformidad que nos hagan avanzar en la creación de un fundamento común de
comprensión del psiquismo, y que a la vez suponga una cierta sintonía con ciencias
afines, lo que hablaría a favor de la captación desde diferentes posiciones de auténticas
regularidades universales.
La observación del sujeto humano desde la teoría de los sistemas complejos nos lleva a
considerarnos como sistemas abiertos, en no equilibrio y por tanto necesitados de forma
ineludible de intercambios y de relación con el contexto en el que vivimos, para así
garantizar nuestra estabilidad y supervivencia.
Desde mi punto de vista, esta primacía del contexto con relación a la supervivencia,
concede un status teórico predominante a la teoría de las relaciones de objeto, realza
sobremanera el papel del objeto en la construcción psíquica del sujeto y asimismo
sintoniza con todo el planteamiento acerca de la prioridad de la adaptación para la
supervivencia del sujeto.
A continuación, tomando en conjunto las consideraciones arriba expuestas, vamos a
tratar de establecer alguna relación conceptual entre el marco teórico de la dinámica no
lineal y algunos aspectos teóricos básicos del psicoanálisis. Evidentemente, la
aproximación sólo puede ser metafórica. (Hay otros trabajos que tratan de las relaciones
entre la teoría de los sistemas complejos y el psicoanálisis7, 10, 11, 12, 13, 14, 15. En
nuestro país, también otros autores han tratado de relacionar el psiquismo y la teoría de
los sistemas dinámicos no lineales, por ejemplo García Toro y cols.16).

1. Acerca de la sensibilidad a las condiciones iniciales.
Los sistemas complejos, son extremadamente sensibles a las condiciones iniciales, de tal
forma que mínimas diferencias en la dinámica inicial, pueden suponer enormes
divergencias en la evolución posterior de los sistemas considerados.

Figura 2- Divergencia de dos pautas de
tiempo atmosférico. La gráfica muestra dos
diferentes trayectorias; la única diferencia entre
ambas, es que en un caso, los datos fueron
introducidos con seis decimales, mientras que en
el segundo caso, los mismos datos, fueron
introducidos con sólo tres, considerando que iba
a ser lo mismo, puesto que "casi" no había
diferencia entre ambas. (Figura procedente de

Desde el psicoanálisis, ¿qué serían
las condiciones iniciales? Esto
evidentemente
nos
lleva
a
plantearnos el origen de lo psíquico.
Puesto que estamos hablando de
sistemas dinámicos, decíamos que
estos presentan un orden espontáneo,
¿cómo se produce ese orden
espontáneo? ¿existe tal vez un grado
de estructuración inicial que gobierna
la evolución de la dinámica
posterior?
Esta pregunta ha sido tratada de
contestar por diversos autores desde
diversas posiciones. Por ejemplo,
desde los modelos de redes neurales
se ha descubierto que es muy difícil

que la red resuelva un problema en
ausencia de una estructura inicial
diseñada para la solución de tal problema. Para Tank & Hopfield17, la computación en
circuitos neuromorfos es llevada a cabo partiendo de un estado inicial, que experimenta
diversos cambios hasta llegar a un estado que corresponda a una solución, "la solución
óptima" para la que ha sido diseñada la red.
Gleick 19946, p.25).

Así, estas condiciones iniciales marcan un primer nivel de organización, de orden del
sistema. Partiendo de ese estado inicial y a través de la "experiencia" se produce una
evolución, un ajuste a un ambiente dado. La experiencia supone aprendizaje, lo que
constituye un principio de ordenamiento adicional.
Un nivel de estructuración inicial fundamental, común a todos los seres vivos constituye
la homeostasis. La homeostasis supone la existencia de un orden en el sistema, es decir,
el sistema siempre retorna a un estado original, el atractor, tras las perturbaciones.
Ahora bien dado que los seres vivos somos sistemas abiertos, eso quiere decir que
nuestra homeostasis pasa por una interacción con el medio y por una adaptación al
medio.Las pautas de interacción suponen que se van a reforzar de forma automática las
opciones más válidas disponibles, esta es la esencia de la autoorganización18. La
repetición de esas pautas más válidas disponibles, está en la base de la constitución del
atractor dinámico del sistema. Así, el atractor puede ser pensado como una memoria
persistente.
Kauffman, un teórico de la biología se ha dedicado a estudiar la aparición de orden en la
naturaleza, valiéndose para ello de unos sistemas denominados "redes booleanas
aleatorias" que constituyen versiones matemáticas idealizadas de sistemas biológicos.
La razón por la que estas redes booleanas aleatorias manifiestan un orden tan profundo
sería porque desarrollan un núcleo "congelado", un núcleo de invariancia, resultado de
una malla conexa de elementos que adoptan un estado funcional definido4. Así, la
conectividad del sistema se vuelve inseparable de su historia de transformación y
relacionada con el tipo de tarea defendida por el sistema19.
Ese núcleo de invariancia se manifiesta en forma de patrones complejos persistentes de
actividad. Estos patrones de actividad retenidos o memorizados, constituirán memorias
asociativas, otra propiedad fundamental de los sistemas dinámicos, como es el caso de
los sistemas conexionistas o redes de neuronas. Una asociación es una conexión entre
dos unidades de actividad mental o neural (dos ideas, dos neuronas, dos nodos en una
red neural etc..). Las conexiones asociativas se originan bien porque las dos unidades se
activan al mismo tiempo o a través de operaciones repetidas20. Numerosas pruebas
apoyan la idea de que el mecanismo de la memoria asociativa se ha conservado en el
curso de la evolución, y que los sistemas neurales subyacentes a la memoria asociativa
son muy similares en diferentes especies.
En los sistemas conexionistas, las condiciones iniciales pueden ser genéticamente
seleccionadas, caso de los sistemas biológicos, o asignadas de forma aleatoria, en el caso
de los modelos. Estos parámetros se ajustan gradualmente a través de la "experiencia"
para dar la respuesta correcta a un ambiente dado21.
En modelos previos de procesamiento simbólico, el ajuste gradual de la red arriba
descrita moldeaba las representaciones internas de forma tal que la semántica del nivel
conceptual era accesible a la introspección y a la formulación verbal.

En los sistemas conexionistas, se produce una correspondencia entre un estado global
emergente del sistema y las propiedades del mundo, lo que define la coherencia en la
conducta del sistema. El estado global del sistema depende de la distribución en la red
de un amplio número de pesos de conexión cambiante. Así, el sentido no está localizado
en símbolos particulares, sino que es función del estado global del sistema19. Este
estado distribuido puede tener una semántica accesible, representacional, o una
semántica inaccesible, básicamente no representacional y subconceptual, motivo por el
que han sido criticados los sistemas conexionistas, en el sentido de que su trabajo puede
permanecer tan inexcrutable e inexplicable como la mente misma.

2. Acerca del concepto de atractor.
El concepto de atractor, como decíamos antes, el atractor es a lo que tiende o a lo que es
atraído el comportamiento de un sistema. Encierra la idea de un proceso persistente,
iterativo, que da como resultado, la aparición de una coherencia interna en el sistema. La
aparición de esa coherencia u orden interno, veíamos antes como Kauffman ha
demostrado sería debido a la presencia de un núcleo de invariancia, resultado de la
aparición de una malla conexa de elementos que adoptan un estado funcional definido.
Ese núcleo de invariancia se manifiesta en forma de patrones complejos persistentes de
actividad. Podríamos decir que el sistema "defiende" una tarea. En conclusión, los
atractores constituyen estados ordenados de alta estabilidad rodeados de inestabilidad.
Desde el psicoanálisis, no hay elaborada una analogía conceptual con el significado de
atractor. Un concepto de resonancias parecidas puede ser el de estructura psíquica, el
cual también gira en torno a la idea de organización, estabilidad y función.
Pero el significado y conceptualización de "estructura psíquica" ha sido objeto de
grandes controversias en psicoanálisis. Wallerstein8 apunta que "el concepto de
estructura psíquica es sólo un constructo explicativo ligado a la teoría, cuya concepción
cambia conforme cambia la teoría" (p.253). Para este autor la propuesta original
freudiana del ello, yo y superyo suponen "...macroconceptos demasiado globales,
demasiado alejados de la experiencia y demasiado difíciles (si no imposibles) para
hacerlos operativos...Por otra parte, tampoco queremos descender al nivel de
microestructuras como trazos de memorias individuales estables o fantasías
permanentes. A este nivel, las estructuras serían casi infinitas" (p.254).
Desde mi punto de vista, con el término estructura lo que habría que definir es la base
invariante de los procesos psíquicos que facilita una dinámica interna, sobre la base de
la cual, se llevan a cabo interacciones con el ambiente.
Greenspan22, un experto en psicología del desarrollo, interpreta que el origen de la
organización estructural tiene que ver con las sucesivas vivencias de interacción del niño
con relación a un contexto externo, lo que le lleva a experimentar una contraparte
emocional significativa (p.47). Resultado de la interacción, el niño producirá una
"asociación" estable de esa relación de objeto, relación cualificada por un determinado
contenido afectivo.
De esta manera, los afectos no pueden ser vistos de forma separada del contexto de
relación de objeto donde se han generado. Sin contexto no hay significado. Así el niño,
configura una relación invariante con un objeto que se le presenta con una determinada
disposición afectiva y del cual depende plenamente para sobrevivir.

3. Acerca de la autosemejanza.

Para entender la implicación que el concepto de autosemejanza, surgido a partir de la
teoría del caos, puede tener en el campo del psicoanálisis, vamos a considerar la
representación geométrica de un sistema dinámico no lineal, en concreto, un atractor
caótico tridimensional, una de cuyas dimensiones es el tiempo.
La figura nos muestra múltiples
trayectorias repetitivas en torno al
atractor, o lo que es lo mismo, la pauta
de conducta persistente a través del
tiempo. La trayectoria es una sucesión
de puntos y cada punto representa un
estado del sistema derivado del valor de
las variables que han sido tomadas
como las más significativas en la
Figura 3
descripción del sistema Si damos un
Basada en Kelso 199523, p.115.
corte transversal al conjunto de órbitas
representadas en la figura, obtendremos lo que se conoce como una sección de
Poincaré6, 23.
¿Qué información nos proporciona la sección de Poincaré? La figura nos muestra tres
puntos de la trayectoria, P1, P2, P3, separados en el tiempo. Puesto que los tres puntos
pertenecen a diferentes momentos del desplazamiento del sistema en el tiempo, es obvio
que el valor del estado del sistema en los tres momentos diferentes, debe contener un
grado de relación, correspondencia o autosemejanza. Dicho de otro modo, la autoorganización del sistema debe permitir reconocer un grado de autosemejanza, de
identidad, a través de una escala temporal.
Esta identidad o autosemejanza temporal, debe encerrar la relación cualitativa entre los
valores de las dos variables que nos han servido para configurar el estado del sistema.
Esa relación cualitativa entre los valores de las dos variables, es la base de la pauta
organizativa de la conducta del sistema, pauta que surge por tanto de la actividad
intrínseca del propio sistema.
Pauta e interacción aleatoria con el contexto es lo que contribuye a la evolución
temporal del sistema. La pauta es la responsable de la "defensa" de la tarea del sistema.
La interacción aleatoria es lo que introduce variabilidad.
Si el sistema puede disipar las interacciones aleatorias, quiere decir que se mantiene en
una dinámica estable. Si las interacciones no pueden ser disipadas, el sistema adquiere
una dinámica inestable, más desestabilizadora cuanto menor capacidad de disipación
existe.
¿En qué medida estas consideraciones aportan algo a la clínica psicoanalítica? Partimos
de que estamos defendiendo que la estructuración inicial es el resultado de un proceso
autoorganizativo, cuyo resultado es la integración cualificada de información procedente
del contexto y del propio sistema.
Desde el punto de vista clínico, esto se podría traducir en que la estructuración psíquica,
desde sus inicios, se construye a partir de lo que el niño experimenta en la relación con
sus cuidadores. Esa relación internalizada viene definida por un componente objetal y
un componente self, vinculados por un determinado contenido afectivo "...los estados
afectivos, representantes de las manifestaciones pulsionales más primitivas, son
elementos esenciales de la vinculación entre las representaciones del self y del objeto,
desde el inicio"24.

Lo que el modelo nos ayuda a entender es que, el sistema va a defender, va a persistir en
el nivel de organización alcanzado. Dicho de otra manera, la relación temprana
codificada en la mente del niño a través de un proceso repetitivo de interacción con el
contexto inmediato o figura maternizante, esa relación temprana es la que va a estar en
la base de la evolución posterior, por tanto se convierte en elemento predictivo
fundamental de la conducta del sujeto25.
Estas consideraciones, desde mi punto de vista, introducen una mayor clarificación
acerca de la capacidad predictiva del psicoanálisis, algo que ha sido tan criticado
siempre. Desde la consideración de la dinámica de los sistemas complejos, podremos
predecir la conducta del sistema siempre que captemos aquellas variables fundamentales
que están en la base del determinismo conductual del sistema, de la "defensa" de la
pauta de actividad del sistema.
Así, de esta manera, la predicción siempre será acerca de la organización y actividad
intrínseca del sistema, nunca sobre las fluctuaciones de origen externo que pueda sufrir,
puesto que por su propia naturaleza son aleatorias, lo que hace que el transcurso
temporal del sistema sea impredecible, especialmente a largo plazo. Sólo podemos
predecir qué conducta va a defender el sistema.
Una de las tareas fundamentales del proceso analítico es hacer aflorar esta estructura
organizativa oculta, estructura relacional con ese doble componente self/objeto o
self/contexto cualificada por un particular tinte afectivo. Desde aquí también podemos
entender el significado de la resistencia al cambio o la compulsión a la repetición. Los
patrones patológicos repetitivos serían formas de mantener el sentido del self para evitar
la experiencia de "no ser"25.
Bromberg (1995) ha conceptualizado la resistencia del paciente al cambio como la
necesidad de mantener la continuidad del self. "...la continuidad del self es una poderosa
motivación humana, ya que la interrupción en la misma provoca ansiedad de
aniquilación, derivada de la sensación de pérdida del self"25.

4. Acerca de las estructuras disipativas.
En general un sistema biológico está acoplado a su entorno. Ese acoplamiento implica
que hay todo un conjunto de procesos internos que responden a una coordinación. Los
mecanismos de coordinación constituyen un orden funcional. El orden biológico tiene
que ver con las estructuras disipativas, que están en la base de la autoorganización del
sistema26. En los sistemas vivientes las estructuras disipativas actúan como sofisticados
mecanismos de control. Ej. la excitabilidad neuronal.
La neurona puede alcanzar
diversos estados desde el punto
de vista eléctrico: un estado de
reposo, caracterizado por un
estado de polarización persistente
de la membrana, estado que
termodinámicamente supone el
menor consumo de energía, es
decir es un estado estacionario de
"no
equilibrio",
con
una
particular distribución iónica a
Figura 4 - La figura nos sirve para comprender el ambos lados de la membrana. A

papel de las propiedades disipativas en relación a
la estabilidad eléctrica de la neurona. Los tres
niveles diferentes de inyección de corriente eléctrica,
podemos contemplarlos como tres niveles diferentes
de fluctuación que sufre la neurona. Cada estímulo o
fluctuación es capaz de generar una respuesta en la
neurona, modificando su potencial de membrana.
Pero una vez cesa el estímulo, la neurona es capaz
de alcanzar de nuevo su condición de reposo.
(Figura procedente de Kandel, et al. Principles of
Neural Science, Amsterdam: Elsevier; 1991. p. 83. ).

partir de ese estado se puede
alcanzar
un
estado
de
despolarización o activación,
como consecuencia de un cambio
de permeabilidad. Este estado de
despolarización, que se presenta
como un fenómeno transitorio en
el tiempo, se alcanza tras una
inestabilidad del estado de
polarización, el cual es un estado
de "no equilibrio".

En el estado polarizado de reposo, la diferencia de concentración iónica a ambos lados
de la membrana desempeña el papel de restricción, que hace que cualquier alejamiento
de este estado, fisiológicamente, tenga un carácter limitado en el tiempo y garantice el
retorno a ese estado estacionario de "no equilibrio". El carácter disipativo de la
membrana neuronal radicaría en aquellas propiedades moleculares que garantizan el
retorno siempre a las condiciones basales de estabilidad, aunque estas estén alejadas del
equilibrio termodinámico. En todos los casos las estructuras disipativas se caracterizan
por un comportamiento coherente, "defienden" la organización del sistema.
Un sistema abierto alejado del equilibrio irá asociado a estructuras disipativas. Estas a su
vez, van asociadas a un principio de orden en el que juegan gran papel las fluctuaciones
a las que es sometido el sistema. Estas fluctuaciones pueden ser de carácter interno al
sistema, o externas, procedentes del medio. En el caso de pequeñas fluctuaciones, las
propiedades disipativas hacen que prevalezca el orden del sistema. Por el contrario en el
caso de fluctuaciones a gran escala, los efectos desestabilizadores pueden llegar a
generar, en caso extremo, una dinámica caótica.
Por ello, existe una constante búsqueda de estabilidad en un estado determinado, y por
lo tanto, la persistencia de cualquier estado supone su estabilidad. Es una estabilidad
alejada del equilibrio. En esa estabilidad juegan un papel fundamental las estructuras
disipativas, por eso se dice que conservan el recuerdo de las fluctuaciones que las
originaron26.
Acabamos de hacer una breve descripción del papel que juegan las propiedades
disipativas desde el punto de vista biofísico. En resumen podríamos concretar su papel
en que actúan como mecanismos de control, garantizan un estado estable al sistema,
aunque en condiciones de "no equilibrio", contribuyendo así a la autoorganización del
mismo.
¿Podemos describir alguna analogía desde el punto de vista conductual? Desde mi punto
de vista, la capacidad de predicción tanto en animales como humanos, jugaría un papel
parecido. "Los animales complejos necesitan maximizar su habilidad para ordenar su
mundo, para ello necesitan reconocer ciertas relaciones clave entre sucesos del contexto.
Una manera efectiva de llevar esto a cabo, es aprender acerca de las relaciones
predictivas entre sucesos relacionados"27.
"Es probable que el aprendizaje asociativo esté tan presente en la naturaleza debido a
que el cerebro ha evolucionado para capacitar a los animales a distinguir sucesos
asociados que ocurren de forma clara y predecible, de aquellos que se producen de
forma no asociada ni predecible"27.
Así, "una consecuencia de que los hechos traumáticos sean predecibles es que la

ausencia de hechos traumáticos también será predecible. Cuando los hechos aversivos
son impredecibles, la seguridad del individuo también es impredecible. No hay nada que
garantice que el hecho traumático no ocurrirá. La falta de una señal de seguridad deja al
organismo en un estado de ansiedad persistente. De acuerdo a esto, tanto los animales
como las personas buscamos señales de seguridad. Buscamos predictores de peligro
porque tambien aportan información de seguridad"27.
"La psicología cognitiva ha subrayado la riqueza de representaciones mentales que se
producen entre el estímulo y la respuesta ...muchos animales pueden formar
representaciones "cognitivas" de relaciones entre sucesos que ocurren en su
ambiente"27.
De esta manera, el mundo representacional interno estaría al servicio de facilitar
interrelaciones predictivas entre hechos del mundo y el propio sujeto, lo que contribuye
a incrementar la organización y estabilidad del mundo del sujeto.
Hablar de mundo representacional es hablar de un mundo consciente, de aquí que
podamos concluir diciendo que la conciencia es necesaria para la selección de una
interpretación del estímulo, relevante al contexto28. Así, la conciencia es un prerequisito para la iniciación de una estrategía predictiva, base de la acción intencional.

5. Acerca del inconsciente.
¿Pero qué papel juega el inconsciente en toda esta elaboración predictiva?
Evidentemente, la dinámica no lineal no plantea cuestiones acerca de la naturaleza del
inconsciente, por lo que necesitamos acudir a otras ciencias, en un intento de contemplar
la controversia acerca del planteamiento psicoanalítico.
Desde la psicología académica siempre se ha criticado la concepción psicoanalítica del
inconsciente. El planteamiento psicoanalítico de la represión ha sido cuestionado por
innecesariamente sofisticado; el inconsciente como satisfacedor de deseo ha sido
cuestionado como carente de confirmación empírica. Además, a esta visión se le achaca
que tiene poco sentido desde una perspectiva evolutiva. La tendencia a la satisfacción
del deseo es esencialmente no apto para la tarea adaptativa, tanto en humanos como no
humanos29.
Erdelyi30 ha intentado establecer conexiones teóricas entre la psicología cognitiva y la
concepción psicoanalítica del inconsciente. Hoy en día, 100 años después de los trabajos
pioneros de Freud, la investigación sobre la cognición inconsciente ha alcanzado un
cierto consenso, aunque este consenso se aleja bastante de las hipótesis psicoanalíticas.
El reconocimiento de que pacientes neurológicos amnésicos muestran de forma
persistente la influencia de hechos del pasado que ellos no recuerdan ha hecho posible
aceptar la idea de influencias inconscientes sobre la experiencia, pensamiento y acción.
A esta influencia persistente, no recordada, del pasado31 ha llamado memoria implícita.
Hay ahora una gran aceptación acerca de que la inferencia inconsciente o proceso de
atribución subyace a la experiencia subjetiva de percibir y recordar (citas en Jacoby y
cols. 199232).
Desde la literatura cognitiva se sugiere que no hay evidencia de que el procesamiento de
información inconsciente construya algún tipo de contenido específico33. Sin embargo,
si partimos del hecho de que el procesamiento inconsciente está relacionado con la

memoria implícita, desde una perspectiva evolutiva, se argumenta que la función más
básica de la memoria es suministrar una guía para la acción, lo que faculta a los
organismos para llevar a cabo acciones en el presente y predecir el futuro34.
El modo más eficiente para llevar adelante esa adaptación, es captar y preservar aquellos
sucesos que se repiten con frecuencia y por tanto son familiares. "La detección y
preservación de invariancia a través de los diferentes sucesos, constituye el mecanismo
central para un aprendizaje gradual y progresivo de hábitos y habilidades. Desde la
psicología del desarrollo se sugiere que un sistema para la preservación inconsciente de
la invariancia emerge casi inmediatamente desde el nacimiento."34.
Hemos visto anteriormente cómo Kauffman4, 5 ha demostrado que el ordenamiento
inicial del sistema obedece a la aparición de un núcleo de invariancia, resultado del
desarrollo de una malla conexa de elementos de la red del sistema. Desde mi punto de
vista, ese núcleo de invariancia constituiría la base estructural del inconsciente, cuyo
contenido específico incluiría un componente contextual u objetal significativo y un
componente self, ambos vinculados por una particular y estable disposición afectiva.
Así, el inconsciente quedaría estructurado como una memoria persistente, producto de
una reorganización estable de la red neural y que va a actuar como guía de las
interacciones posteriores, favoreciendo la perpetuación del nivel de autoorganización
alcanzado.
Desde mi punto de vista, esta memoria así organizada se correspondería con la memoria
emocional que describe Le Doux. La investigación de este autor sobre el cerebro
emocional, ha estado centrada en las bases neurales de una determinada emoción, el
miedo y sus diversas manifestaciones35.
Para Le Doux, "las memorias inconscientes de miedo, establecidas a través de la
amígdala, parecen grabadas de forma indeleble en el cerebro. Probablemente están con
nosotros para siempre. Esto es muy útil, especialmente en un mundo estable, invariable,
ya que no es muy "adaptativo" tener que aprender una y otra vez acerca de los mismos
tipos de peligro. Pero el lado negativo es que algunas cosas que son grabadas en los
circuitos amigdalinos no son adaptativas. En estos casos pagamos caro por la increíble
eficiencia del sistema "35.
"Así, es posible que uno pueda tener una pobre memoria consciente de una experiencia
traumática, pero al mismo tiempo haber formado una poderosa memoria implícita,
memorias emocionales inconscientes a través de procesos de miedo condicionado, por
medio de la amígdala. Estos potentes miedos inconscientes son muy resistentes a la
extinción. Pueden convertirse en fuentes inconscientes de intensa ansiedad, que
potencialmente pueden ejercer su influencia perversa a lo largo de la vida"35.
La extinción parece implicar una regulación cortical sobre la amígdala . El hallazgo del
grupo de Le Doux, de que "...cuando el cortex prefrontal medial es dañado, el miedo
condicionado se vuelve resistente a la extinción, tiene una implicación importante.
Sugiere que la extinción previene la expresión de las respuestas de miedo condicionado,
pero no elimina la memoria implícita que subyace a las respuestas. Así por tanto, la
extinción implica un control cortical sobre la salida amigdalina, pero no la eliminación
de la memoria amigdalina"35.
Desde mi punto de vista, este hallazgo supone importantes implicaciones para la teoría
del cambio psíquico así como para la teoría de la terapia psicoanalítica.

Tomando en conjunto los diversos puntos que sugiero en este artículo, podríamos
considerar el inconsciente como una memoria persistente, producto de una
reorganización neural, derivada a su vez de una experiencia particular y repetida del
sujeto con el contexto. De esta manera, en la organización de esa memoria persistente
tiene que ver más un estilo repetido de interacción, que la existencia de antecedentes
traumáticos, con independencia de que hechos traumáticos significativos puedan
provocar sensibilizaciones importantes en el sujeto que los ha padecido.
La reorganización neural se produciría desde estadios muy primitivos,anteriores al
desarrollo de una capacidad representacional, por lo cual, esas influencias primitivas
serían inaccesibles a la introspección y a la autorepresentación. No obstante condicionan
el desarrollo del mundo representacional. Le Doux añade que esa memoria así
configurada es imborrable, aunque si es modulable desde niveles corticales.
Desde este punto de vista, si la memoria de esas interacciones tempranas es imborrable,
eso quiere decir que no podemos hablar de cambio psíquico o cambio estructural, puesto
que los aprendizajes inconscientes adquiridos, tan importantes desde el punto de vista
adaptativo y de supervivencia, no desaparecen. Además, sus manifestaciones son
automáticas, queriendo indicar con esto, que la respuesta de los circuitos emocionales es
más rápida que la de los circuitos corticales que subyacen a la elaboración de
representaciones y por tanto de la consciencia de lo que está aconteciendo.
Esto es importante por lo siguiente. Trasladarle al paciente la ilusión de que puede
cambiar, es condenarle a la frustración permanente, a lesionar su autoestima, cada vez
que experimenta que en determinadas situaciones, la respuesta inmediata, la respuesta
automática, es repetir la respuesta de siempre. De ahí frases como "yo entiendo lo que
me pasa pero no puedo modificarlo", con el dolor que ello conlleva.
Debe ser muy diferente, si lo que se le traslada al paciente es que su capacidad de
interpretar el mundo y a sí mismo está condicionada, está "limitada", por un aprendizaje
desarrollado a lo largo de su historia personal. La "limitación" aludida supone el mismo
recorte en la capacidad interpretativa, que la miopía supone en la capacidad visual; son
deformaciones de la capacidad de análisis de información del sistema, uno de carácter
funcional, consecuencia de un determinado aprendizaje; otro de carácter físico, la
alteración de la estructura del globo ocular provoca déficit funcional.
Desde este punto de vista, el condicionamiento interpretativo tiene una organización. Es
coherente con el vínculo afectivo internalizado del modelo relacional repetitivo,
invariante, entre el sujeto y el contexto, siendo el elemento contextual más significativo
en esos estadios iniciales, la figura objetal significativa, la figura maternizante.
Así, el trabajo analítico fundamental, consistiría en dar contenido, dar significado a ese
mundo inconsciente, estructurado a nivel de circuito, que se manifiesta en la acción y
que el sujeto padece emocionalmente. Simbolizar, hacerlo asequible a la
autorepresentación, que el paciente aprenda a identificar los inicios de las
manifestaciones de ese mundo inconsciente, para así poder desactivar, detener el
despliegue total de su respuesta emocional condicionada, es desde mi punto de vista la
tarea fundamental de la terapia analítica.
"Pacientes con psicopatología severa, no sufren únicamente por una falta de buenas
relaciones de objeto, sino por influencias inconscientes, conflictivas, omnipresentes de
relaciones de objeto del pasado, las cuales necesitan comprender a través de una
activación controlada de esas relaciones de objeto, en la transferencia. Podrán abandonar
esas influencias a través de la adquisición de una comprensión emocional y cognitiva de

las mismas, conforme son reactivadas en la transferencia"24.
Así, la cuestión fundamental no es el cambio psíquico, sino aprender a convivir, a
incorporar a la realidad del sujeto, una nueva dimensión, siempre presente, siempre
ignorada, la dimensión de los aprendizajes inconscientes que nos ayudaron a sobrevivir
de la mejor forma que pudimos, y cuya persistencia nos ha llevado a interpretaciones
deformadas de nuestra realidad, que se manifestarán en una amplia gama de respuestas,
incluida la diferente sintomatología clínica.
Volviendo a la pregunta relativa al papel que juega el inconsciente. Desde mi punto de
vista, la estructuración temprana del inconsciente acontece en momentos de máximo
desvalimiento del ser. Se organiza como una memoria persistente resultado de un estilo
de interacción repetitiva y estaría al servicio de un hecho fundamental, garantizar la
supervivencia.
¿Qué papel podría jugar una memoria primitiva organizada de esta forma? Para Le
Doux36 "...En los mamíferos contemporáneos, estas vías subcorticales se encuentran
claramente en una posición secundaria con respecto al procesamiento perceptivo, ya que
abandonan el sistema sensorial ascendente antes de alcanzar el neocórtex, que es donde
se produce la representación de los objetos y sucesos que acontecen. Sin embargo, estas
vías siguen funcionando como un "sistema de alerta temprano" (anearly warning
system), haciendo que la amígdala pueda ser activada por estímulos sencillos que
pueden actuar como activadores emocionales".
Así, podríamos considerar que el inconsciente, entendido como una memoria emocional
primitiva, se constituye como un "early warning system" en el sentido de cualificar de
forma instantánea el marco escénico en el que nos estemos desenvolviendo. Así, ese
procesamiento automático inconsciente, la primera información que produciría se
manifestaría en una vivencia de seguridad, confiabilidad o de forma alternativa, una
vivencia de inseguridad, temor o amenaza. Esta vivencia tan primitiva es la que va a
guiar la organización de la respuesta conductual posterior, incluyendo la elaboración de
la respuesta consciente e intencional.
Si el resultado de ese procesamiento inconsciente es la vivencia de seguridad, el nivel
siguiente de prioridad de procesamiento de información estaría relacionado con la
satisfacción de la necesidad o dicho de otro modo, con la consecución de la "armonía
del sistema".
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Referencia a este artículo según el estilo Vancouver:
Velasco JM. Aportaciones desde la teoría de los sistemas complejos y la neurobiología en apoyo de un modelo
psicodinámico. Psiquiatría.COM [revista electrónica] 1999 Marzo [citado 1 Abr 1999];3(1):[34 pantallas]. Disponible
en: URL: http://www.psiquiatria.com/psiquiatria/vol3num1/art_5.htm
NOTA: la fecha de la cita [citado...] será la del día que se haya visualizado este artículo.

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