Última actualización web: 17/05/2021

Caracterización de la conducta deambulante en Camagüey, Cuba, durante un quinquenio.

Artículo | Trastornos infantiles y de la adolescencia | 28/11/2005

  • Autor(es): Pablo Hernández Figaredo* **; Laureano García Gutiérrez* **; María Mercedes Díaz Henández****; . Rolando Jerez Casas** ***.
RESUMEN

Introducción

Una de las necesidades materiales del ser humano es la del techo o cobija, a la vez estrechamente vinculada con la familia, célula base de la sociedad.
Desde los albores de la humanidad se buscó un refugio donde pasar la noche y guarecerse del frío, la intemperie, la amenaza de las fieras, etc., y esa necesidad fue desarrollándose a la par del hombre hasta nuestros días, de manera que se hace difícil concebirlo hoy sin un hogar.
A pesar de ello, o quizá por lo mismo, los conceptos de “homeless” o “deambulante” cobran especial significación en la actualidad, sobre todo en otras latitudes.

El término homeless define un estilo de vida que incluye no sólo la falta absoluta de techo, sino también el que éste sea inseguro y transitorio. Así mismo, se ha descrito como la carencia de residencia nocturna fija, regular y adecuada1, e incluye aquellas personas que pernoctan en albergues.

La desinstitucionalización de los enfermos mentales en los años ‘50s y ‘60s se cita frecuentemente como una de las causas más importantes de personas sin hogar en los Estados Unidos, pero como es lógico suponer, estas representan una pequeña fracción de los que actualmente no tienen un techo. Allí hasta dos millones de individuos han sido homeless en el transcurso de un año, y se estima que un 14% fue clasificado así en algún momento de sus vidas.
Esta acepción puede tener diversos significados y soluciones a diferentes puntos del desarrollo, y se necesita considerar interacciones entre el desenvolvimiento individual y los múltiples niveles de organización social para proporcionar nuevas alternativas2.

A pesar de que en Cuba esta situación no alcanza la magnitud de otros países, y de que más que deambulantes como tales, lo que realmente encontramos acá son sobre todo pacientes con trastornos psiquiátricos con tendencia a la conducta deambulante, el Ministerio de Salud con la reorientación de la Psiquiatría hacia la comunidad en la década anterior incluyó dentro de los programas de Salud Mental la atención y control del deambulante, con el propósito de disminuir su cifra y modificar factores y estilos de vida, así como definir el concepto de deambulante y el campo de acción en el sector de la salud. Entre los objetivos del mismo está la caracterización del deambulante portador de trastornos psiquiátricos de larga evolución o con retraso mental, mantener actualizada la clasificación y evaluación de los deambulantes, establecer vías de atención, rehabilitación y habilitación para todos los pacientes o personas, garantizar su tratamiento psicofarmacológico y favorecer su reinserción social. Para el desempeño de estas acciones responsabilizó a los Centros Comunitarios de Salud Mental o al Equipo de Salud Mental, en coordinación con las Comisiones de Prevención Social3.

Para nosotros no deja de ser un fenómeno relativamente nuevo, pues sólo apareció a finales del pasado siglo. De ahí la importancia de su caracterización, por lo que consideramos oportuno realizar esta investigación, puesto que en la medida que se conozca más la situación social y psicológica de estos individuos, estaremos más capacitados para brindarles la atención que requieren, y reinsertarlos oportunamente en la sociedad.

Objetivos

GENERAL:
Caracterización sociodemográfica de las personas que presentaron conducta deambulante en Camagüey entre Septiembre de 1999 y Marzo de 2004.

ESPECÍFICOS:

En el universo:

- Reconocer algunas variables sociodemográficas, causas de la conducta deambulante y posible diagnóstico psiquiátrico

En la muestra:

- Identificar la existencia de grado de consanguinidad con familiares vivos
- Reconocer posible sustento económico
- Hábitos tóxicos
- Antecedentes Patológicos Personales (APP)
- Realizar estudio psicológico

Materiales y métodos

Investigación descriptiva, longitudinal, cuanti-cualitativa, llevada a cabo desde Septiembre de 1999 hasta Marzo de 2004. El universo estuvo constituido por las 236 personas que presentaron conducta deambulante en el municipio de Camagüey, Cuba, durante el período mencionado, quienes fueron evaluados durante quince días en el Hospital Psiquiátrico Provincial Docente “Cdte. René Vallejo Ortiz” de dicha ciudad, siendo sometidos a evaluación psiquiátrica y clínica. Así mismo, se estudió más profundamente una muestra de las 26 personas que durante el último trimestre del período en cuestión tuvieron dicha conducta, a quienes se les aplicó una encuesta y se les realizó el Test de Rorschach. La investigación fue llevada a cabo por los autores, manteniendo estrechos vínculos con la Comisión de Atención y Prevención Social.

Bioética: A cada una de las personas estudiadas se le solicitó previamente su consentimiento informado.
Control semántico: Se consideró como deambulante a aquella persona que al menos aparentemente no tiene un techo propio, o el de familiar obligado donde pernoctar.
Para el Universo se consideraron las variables de edad, sexo, raza, causa de la conducta deambulante, posible diagnóstico psiquiátrico, y procedencia.

Para la muestra se recogieron además las variables siguientes: estado civil, escolaridad, vínculo familiar más cercano, situación económica, ayuda familiar, medio de sustento económico, razones por las que deambula, ingestión de bebidas alcohólicas, hábitos tóxicos y antecedentes patológicos personales.

Los datos se procesaron utilizando el paquete de programas estadísticos Epi Info 2002. La totalidad de los procesos se llevó a cabo en una computadora personal Pentium IV.

Análisis y discusión de los datos

Con respecto al sexo, tal y como era de esperarse, en el universo se encontró un amplio predominio del masculino con 190 hombres (80,5%) y 46 mujeres. (19,49%)
Se ha descrito que el sexo femenino es el subgrupo de crecimiento más rápido entre los homeless, pero no hay dudas de que la población masculina prevalece en cualquier latitud cuando de este asunto se trata.4, 5

De acuerdo a la distribución según grupos de edades, en el universo predominaron los deambulantes mayores de 60 años, con 53 personas para un 22,4%. Le siguieron 50 personas con edades entre 50 y 59 años, para un 21,18%; y muy de cerca el grupo comprendido entre 40 a 49 años (48 personas, 20,33%). Como puede apreciarse, hay un predominio de personas de la tercera edad en el estudio, situación a tener en cuenta para futuras acciones de dos de los programas priorizados por la Salud Mental en Cuba: el de atención al adulto mayor y el de la conducta deambulante.

La raza blanca fue la más frecuentemente encontrada, en un 57,2% de los casos del universo (135 personas).
Al indagar acerca de las razones por las que se deambula, se expresó sobre todo el abandono familiar, en 175 personas del universo (74,1%). Entre tanto, en la muestra el 46% expresó no poseer vivienda, el 23,2% alegó tener problemas familiares, y el 4% dijo hacerlo por dificultades económicas. Aunque no en ese orden, se encontraron resultados aproximados en un informe realizado en otra región del Caribe6.

Independientemente de la posible subjetividad en lo referido por estas personas, llama la atención que haya predominado el abandono familiar en tan alto porciento, teniendo en cuenta que en Cuba está vigente un Código de familia, y que las personas con vínculo filial no pueden quedar desamparadas por ésta.

Hubo 204 pacientes del universo (86,4%) con algún diagnóstico psiquiátrico. Entre ellos predominó el Retraso Mental con el 35,1% (83 pacientes), seguido del Alcoholismo con 27,5% (65 pacientes). En menor medida se encontró algún tipo de trastorno psicótico (12,2%) y síndrome demencial en el 11,4%. Estos hallazgos se contraponen a los de otros estudios, donde se hace referencia sobre todo a la presencia de trastornos de nivel psicótico7, específicamente desórdenes de tipo crónico8, mencionándose la esquizofrenia en un alto porciento9, 10. También se han encontrado comúnmente síntomas de estrés11. No caben dudas de que en cualquier lugar del orbe las personas enfermas sin hogar continúan siendo un reto socio-sanitario a resolver para la red de servicios comunitarios de Salud Mental.

Del universo, 161 individuos pertenecieron a provincia Camagüey, (68,2%) lugar donde se realiza la investigación; el resto provino de las restantes provincias del país. Esta es otra situación preocupante, puesto que significa que cerca de un 30% de las personas con conducta deambulante se encuentra lejos de su lugar de origen, y por tanto de sus familiares más allegados, lo que puede dificultar su manejo comunitario, y dar al traste con el desarrollo de planes locales de reinserción social según las necesidades individuales más urgentes.

En la muestra de 26 personas con conducta deambulante estudiada hubo un amplio predominio del estado civil soltero (92,4%), pues sólo dos de ellos estaban casados. Este resultado, y el desempleo se describen en otro trabajo7.

La escolaridad Primaria se encontró en el 42,3% de los casos, con 11 personas, seguida de cerca por la Secundaria, con 10. (38,5%) Tal y como se supuso, los individuos con conducta deambulante presentan escolaridades más bajas que el resto de la población.
Todos los sujetos estudiados tenían algún grado de consanguinidad con personas vivas. El vínculo familiar más cercano fue el de hermanos (12 personas), seguidos de la madre (7 personas). Esto contrasta con el comentario que se hizo antes, de ser el abandono familiar la causa más comúnmente esgrimida para explicar la conducta deambulante.

Con respecto a situación económica, el 85% de ellos no recibe pensión. Curiosamente también un 85% no recibe ayuda económica familiar. Como medios de subsistencia se encontró más frecuentemente la venta ambulatoria de artículos diversos, y el lavado de autos (23% en ambos casos). En otra investigación se describe que el 20% de los homeless mantenía su trabajo parcial o totalmente4.
Explorando hábitos tóxicos, hubo un predominio de los que ingieren diariamente alcohol (53,8%), mientras que el 34,7% refirió ser abstemio. En varias investigaciones se hace referencia al abuso de alcohol y drogas en este tipo de pacientes12, 13, 14, 15. En cuanto a tabaquismo, también predominaron ampliamente los fumadores (96,2%), pues sólo una persona negó dicho hábito.

Con respecto a antecedentes patológicos personales, el más encontrado fue el asma bronquial en 4 individuos.
De manera general, en el Test de Rorschach se encontró un predominio marcado del tipo vivencial coartado, así como un rendimiento intelectual por debajo del promedio. Predominó la ausencia de indicios de psicosis, y también la autoestima lesionada, las alteraciones en la esfera cognitiva y la organicidad. Todo ello corroboró lo que desde el punto de vista clínico se observó en este grupo de personas.

No puede dejar de mencionarse que la actitud de las personas involucradas en el tratamiento y seguimiento de estos casos es de crucial importancia para el buen desempeño de las acciones de salud. Los prejuicios unas veces, el desconocimiento otras, pueden dar al traste con las mejores intenciones. De ahí que sea necesaria la evaluación de las actitudes del personal encargado del manejo de los deambulantes16.17, sobre todo cuando ya se habla de “cultural homelessness”18.

Conclusiones

- Las cuatro quintas partes del universo perteneció al sexo masculino.

- Cerca de la quinta parte fueron personas mayores de 60 años.

- La raza blanca se encontró en el 57,2%.

- Como causa de la conducta deambulante, las tres cuartas partes del universo alegó abandono familiar, mientras que cerca de la mitad de la muestra expresó el no poseer vivienda.

- El 86,4% tuvo diagnóstico psiquiátrico; el más común fue el Retraso Mental (35,1%).

- En la muestra, casi la totalidad de los casos eran solteros y poco menos de la mitad alcanzó escolaridad primaria. Todos tenían algún vínculo de consanguinidad con personas vivas. El 85% de ellos no recibía pensión, y ese mismo por ciento no recibía ayuda económica familiar. Poco más de la mitad ingería diariamente bebidas alcohólicas, y casi la totalidad era fumador.

Referencias bibliográficas

1- Who is Homeless? National Coalition for the Homeless Fact Sheet #3. February 1999

2- Haber MG, Toro PA. Homelessness among families, children, and adolescents: an ecological-developmental perspective. Clin Child Fam Psychol Rev. 2004 Sep; 7(3):123-64.

3- Programa de Atención a los Deambulantes. Ministerio de Salud Pública. República de Cuba.

4- Means R. A Primary Care Approach to Treating Women Without Homes. Medscape General Medicine 3(2), 2001.

5- Lewis J, Andersen R, Gelberg L. Health Care for Homeless Women: Unmet Needs and Barriers to Care. J Gen Intern Med 18(11):921-928, 2003.

6- Informe Final Comisión de Bienestar Social y Comunidades Especiales, 14ª Asamblea, 4ª Sesión Legislativa Ordinaria, Senado de Puerto Rico, 16 de
agosto de 2002.

7- Herrman H, Evert H, Harvey C, Gureje O, Pinzone T, Gordon I. Disability and service use among homeless people living with psychotic disorders. Aust N Z J Psychiatry. 2004 Nov-Dec;38(11-12):965-74.

8- Michael Gelder, Dennis Gath, Richard Mayou and Philip Cowen. Oxford Textbook of Psychiatry. 3rd Edition .Oxford University Press.1996. p446.459.

9- Lafuente S, Hernández A, Fernández M, de Frutos M. Esquizofrenia y personas sin hogar: a propósito de un caso. Interpsiquis 2002; (2002)

10- Sotolongo Y, Méndez J, Valdés Mier M, Campos M, Turró C. Esquizofrenia, historia, impacto socioeconómico y atención primaria de salud. Rev Cubana Med Milit 2004;33(2)

11- de Vicente A, Muñoz M, Pérez-Santos E, Santos-Olmo AB. Emotional disclosure in homeless people: a pilot study. J Trauma Stress. 2004 Oct;17(5):439-43.

12- Cuadrado P. Mejora de la calidad de vida en pacientes con baja
adherencia al tratamiento. Intervenciones en dependientes
del alcohol “Sin Hogar”. Adicciones. 2004, Vol 15, No.4

13- Richard Elpers J. Public Psychiatry. En: Benjamin J. Sadock, Virginia A.Sadock. Kaplan and Sadock’s Comprehensive Textbook of Psychiatry. 7th Edition. Philadelphia USA: Lippincott Williams and Wilkins; 2000. p3196-3197.

14- Kim S, Crutchfield C. An evaluation of substance abuse aftercare program for homeless women with children using confounding variable-control design. J Drug Educ. 2004;34(3):213-33.

15- Mares AS, Kasprow WJ, Rosenheck RA. Outcomes of supported housing for homeless veterans with psychiatric and substance abuse problems. Ment Health Serv Res. 2004 Dec;6(4):199-211.

16- Buck DS, Monteiro FM, Kneuper S, Rochon D, Clark DL, Melillo A, Volk RJ. Design and validation of the Health Professionals' Attitudes Toward the Homeless Inventory (HPATHI). BMC Med Educ. 2005 Jan 10;5(1):2

17- de la Cruz FA, Brehm C, Harris J. Transformation in family nurse practitioner students' attitudes toward homeless individuals after participation in a homeless outreach clinic. J Am Acad Nurse Pract. 2004 Dec;16(12):547-54.

18- Vivero VN, Jenkins SR. Existential hazards of the multicultural individual: defining and understanding "cultural homelessness". Cultur Divers Ethnic Minor Psychol. 1999 Feb; 5(1):6-26.

Anexos

Cuadro 1. Distribución según diagnóstico
Cuadro 2. Medios de subsistencia económica de la muestra
Cuadro 3. Razón por la que deambula la muestra
Cuadro 4. Consumo de bebidas alcohólicas (muestra)



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Etiquetas: Conducta deambulante, Homeless.


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