Última actualización web: 26/02/2021

Curar la COVID-19 con medicamentos vivos

Noticia | Tratamientos | 23/02/2021

RESUMEN

Curar la COVID-19 con medicamentos vivos. Esta es la apuesta de la Unidad CRIS de Investigación y Terapias Avanzadas de La Paz, con un abordaje pionero en el mundo. Se trata de una terapia experimental, que se encuentra en fase II, para pacientes graves de COVID-19. Se trata de pacientes en ingreso hospitalario, con insuficiencia respiratoria aguda por neumonía y con necesidades de ventilación.

La reactivación de virus

Pero para explicar esta investigación hay que empezar por el principio. Las reactivaciones de los virus -citomegalovirus, adenovirus, influenza o coronavirus- en niños que han pasado por un trasplante de médula es una de las complicaciones que pueden surgir tras la intervención. Hasta que el paciente no recupera en plenitud el sistema inmunitario se considera vulnerable a las infecciones virales. De hecho, se calcula que estas infecciones en el trasplante de médula generan aproximadamente entre un 20-25 por ciento de muertes por trasplante.

Para evitarlas existen pocas alternativas. Hay que tener en cuenta que para que un antiviral sea efectivo, el virus se debe replicar. “Solamente en fase de replicación los virus son sensibles a cualquier actividad”, apunta Antonio Pérez-Martínez, jefe de Oncohematología del hospital Universitario La Paz.

Los donantes inmunocompetentes
Tras varios años de investigación, la terapia celular se ha convertido en una buena alternativa. Es el mundo de los medicamentos vivos frente a las infecciones virales.

“Los donantes inmunocompetentes tienen una inmunidad celular que protege de estas infecciones virales, que son muy comunes, porque sobre todo los adultos, hemos tenido exposición a virus”, explica Pérez-Martínez. De este modo, los linfocitos de los donantes y su administración en los pacientes durante el periodo vulnerable pueden protegerles del desarrollo de infecciones virales. “Ese 20 por ciento de mortalidad relacionada con los virus ha empezado a disminuir drásticamente y hemos mejorado la supervivencia”, asegura.

Con esta experiencia y sus resultados, hace unos meses los expertos pensaron en extrapolarla fuera del trasplante… Al paciente COVID. Este es el ensayo clínico que se desarrolla la Unidad CRIS de La Paz. La cuestión es simple: los linfocitos T que hacen memoria frente al virus pueden actuar de la misma manera que los linfocitos T con memoria en otras infecciones en el contexto del trasplante.

La extrapolación a la COVID
La COVID-19, dice Pérez-Martínez, a pesar de ser una infección con una vía de entrada nasofáringea, genera una enfermedad sistémica, que se caracteriza por producir linfopenia. “La linfopemia genera en los pacientes un estado de inmunidad celular muy parecido a los niños que trasplantamos. Por lo tanto, la primera situación para que nuestro tratamiento pueda llevarse a cabo ya lo tenemos: nuestros pacientes con COVID-19 tienen linfopenia, y además cuanto más acentuada es, el paciente está más grave”.

En segundo lugar, estos candidatos tienen que contar con linfocitos que reaccionan frente a los péptidos de la COVID, es decir, linfocitos memoria, que tengan inmunidad celular y que compartan, al menos, un antígeno humano leucocitario (HLA). De momento se desconoce si esa memoria es duradera, apunta el experto, pero lo que se sabe es que quien la tiene elimina la enfermedad.



Fuente periodística: Gaceta Médica
Url corta de esta página: http://psiqu.com/2-63775

¿Eres psiquiatra o psicólog@?

Mantente informado y capta nuevos clientes.

Regístrate gratis en psiquiatria.com


Comentarios de los usuarios



No hay ningun comentario, se el primero en comentar
PUBLICIDAD
Próximos Cursos Online
Apúntate ahora y obtén hasta un 50% de descuento en la mayoría de nuestros cursos.
Psicoterapia de los síntomas ansioso-depresivos: Un enfoque innovador
PUBLICIDAD
psiquiatria.com - Portal número 1 en salud mental en lengua castellana