Uno de los términos más buscados en los portales de pornografía es «how to», es decir, «cómo hacer», lo que indica que muchos chicos y chicas jóvenes utilizan la pornografía para aprender sobre sexualidad. La literatura científica sobre el consumo de pornografía deja visible que el consumo cada vez es más prematuro y, que tiene efectos negativos a nivel personal y social entre los más jóvenes. Este estudio tuvo tres objetivos: analizar la frecuencia del consumo de pornografía entre jóvenes universitarios; explorar las diferencias entre la frecuencia del consumo de pornografía en función del sexo, la edad y dispositivo en el que consumen pornografía; e identificar bajo su percepción sobre los efectos negativos y positivos del consumo de pornografía. La muestra consistió en 371 jóvenes universitarios, un 72% (n = 267) eran hombres y un 28% (n= 104) mujeres. Las edades de toda la muestra oscilaban entre los 18 y 28 años (M = 20.5; DT = 2.3). Los resultados mostraron un 60.3% de los jóvenes consumen semanalmente pornografía. De ellos, el 26.4% una vez por semana, un 24.5% una o dos veces por semana, un 8.9% diariamente y un, 0.5% varias veces al día. En cuanto al sexo y la edad, ambos muestran asociaciones estadísticamente significativas con la frecuencia del consumo de la pornografía. En relación a los efectos negativos, un 45.3% señala que consumir pornografía afecta a su relación de pareja. Los resultados de este estudio dejan en evidencia que los jóvenes consumen pornografía y que la prevención y protección de las personas menores de edad, debe realizarse en edades muy tempranas desde el ámbito sanitario, social y educativo.