En este trabajo se señala que las teorías éticas que intentan justificar las conductas morales se basan en supuestos intelectualmente discutibles, sin poseer evidencia incontrovertible por sí mismos. Del mismo modo, se analiza la bioética dialógica procedimental, sus supuestos y su ambigüedad axiológica. Estos supuestos de las teorías éticas se sostienen por parecer convenientes o, por razones ideológicas o, simplemente, porque se cree en su validez. En este somero análisis se presenta la ética realista, la deontología, el utilitarismo y el principialismo. Considerando que es imposible evitar supuestos con el carácter descrito, se propone depositar la credibilidad necesaria e inevitable de los cimientos de la ética/bioética en tres principios básicos y fundacionales de la moralidad de nuestra civilización: la ?dignidad del hombre?, la ?preocupación por el prójimo en necesidad? y la ?libertad/responsabilidad? de la conducta humana voluntaria. Se enfatiza que la aceptación de estos valores fundamentales contribuiría significativamente a un fortalecimiento de la identidad con nuestra tradición moral, lo que permitiría más claridad y dirección a la acción bioética, tanto en el seno de nuestra cultura, como en sus interacciones con sectores de la humanidad provenientes de fuentes ajenas a nuestras tradiciones. No se trata de una vuelta a una ética religiosa propiamente tal, sino más bien una identificación cultural con valores éticos básicos de nuestra cultura. Una bioética guiada por estos valores deja de ser neutra, pero no impone necesariamente contenidos materiales ?decisiones, conductas--, que son gestados mediante el diálogo y la deliberación, siempre con la mira en satisfacer el sentido de los valores fundamentales.