A través de los años trabajando en equipos de cuidados paliativos uno transita por variadas experiencias, donde el trabajo con el paciente que afronta una enfermedad grave y progresiva hace que no solo nos acerquemos como médicos, sino que implica también un acercamiento hacia lo humano. Lo que me une a ese ser sufriente no es su enfermedad potencialmente mortal y mi trabajo como médico, lo que nos une es la misma humanidad, la historia de ambos en un recorrido