En 2008 la FDA aceptó la estimulación magnética transcraneal (EMTr) como un tratamiento eficaz, seguro, no invasivo e indoloro para casos con depresión que no responden al menos a un tratamiento antidepresivo (López-Ibor et al, 2010). No obstante, se han revisado numerosos estudios en los que sí se observa una mejora en el trastorno depresivo mayor con la EMTr, pero, en otros muchos, se reclama que no hay pruebas suficientemente sólidas, e