Los estudios realizados sobre la incidencia del juego patológico entre los adolescentes indican que la prevalencia de este problema es entre 3-4 veces superior a la existente entre la población adulta. Identificamos mediante el cuestionarios SOGS (Lesieur y Blume, 1987) casos de jugadores patológicos y de riesgo en un grupo de 153 adolescentes de edades inferiores a los 18 años, encontrando que un 2,6% de la muestra es clasificado por este instrumento como posibles ju