El marcado desarrollo de la Psicofarmacología en esta 2ª mitad de siglo ha revolucionado el abordaje terapéutico de los trastornos mentales. La eficacia y seguridad de los psicofármacos en adultos, resultado de la experiencia clínica acumulada, ha permitido extender su uso a poblaciones de riesgo como la infantojuvenil. Sin embargo en el ámbito clínico se encuentran diferencias en la respuesta farmacológica entre ambas edades. Esta variabilidad interindividual puede explicarse por causas