En los últimos 20 años se han realizado un gran número de estudios e investigaciones empíricas sobre neuropsicología y su relación con la conducta suicida, evidenciándose como ciertos déficits cognitivos se han asociado tanto con el riesgo suicida como en la toma de decisiones, la impulsividad o la agresividad. Estudios familiares, de gemelos y de adopción sugieren que la vulnerabilidad a la conducta suicida es mediada genéticamente lo que hace que comprender los factores de la prop