Los Criterios Diagnósticos Operativos (CDO) fueron creados para resolver el problema de la fiabilidad diagnóstica entre los psiquiatras. Su uso favoreció que numerosos casos que antes quedaban sin clasificar recibieran un diagnóstico, a la vez que la fiabilidad diagnóstica entre los psiquiatras aumentaba. Pese a todo, los CDO para la depresión siempre fueron los que menos acuerdo alcanzaban entre los psiquiatras; cosa que ocurría más en los casos que tenían una intensidad sintomatológica baja; los casos más numerosos. Tales dificultades ocurrían, en parte, porque los psiquiatras interpretan de una forma diferente la presencia de los diversos ítems, y, también, a la muy discutida validez constructiva de los CDO. La Organización Mundial de la Salud (OMS) descubrió hace años que los psiquiatras utilizan realmente muy pocos síntomas para hacer sus diagnósticos de depresión. Los autores revisan cuáles son esos síntomas y presentan un procedimiento útil para diagnosticar de forma sencilla y fiable a esta enfermedad.