IntroducciónEl trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad psiquiátrica crónica, perteneciente a los trastornos de ansiedad, caracterizada por la presencia recurrente de obsesiones y/o compulsiones. La prevalencia de por vida varía del 2 al 4%. El TOC puede tener su inicio en la adolescencia o en la adultez temprana; sin embargo, entre un tercio y la mitad de los pacientes desarrollaron el trastorno durante la infancia.La etiopatogenia del TOC se basa fuertemente en causas neurobiológicas. La genética, la neuroquímica y la neuroanatomía juegan un papel crucial.Los estudios de neuroimagen funcional han implicado sistemáticamente un aumento de la actividad frontal orbitaria y del caudado en el TOC. La tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT) combina información estructural y funcional.objetivosQueremos explicar a través de un caso clínico el papel de la neuroimagen en el diagnóstico del TOC.métodosPaciente varón de 17 años con sintomatología compatible con TOC. El paciente describe obsesiones de contaminación durante un año con compulsiones de lavado siendo diagnosticada con TOC según criterios DSM. por lo que se solicitó un análisis de sangre con el parámetro analítico ASLO, el cual resultó negativo y se solicitó un SPECT cerebral.ResultadosEspectro de cerebro con 9mTc-HMPAO: se visualiza aumento de perfusión cerebral frontal bilateral, tanto en regiones hipocampales temporales como en hemisferio cerebeloso izquierdo. Hallazgos que podrían estar relacionados con un diagnóstico de sospecha de TOC.conclusionesEn estudios de neuroimagen se ha observado una sobreactivación de la corteza orbitofrontal, el núcleo caudado y el tálamo, lo que explicaría la retroalimentación positiva entre la corteza y el tálamo como causa de la repetición del pensamiento.