A partir de la consideración de una mayor seguridad y tolerabilidad de los antipsicóticos de segunda generación (SGAs) en comparación con los de primera generación (FGA) su prescripción se ha incrementado considerablemente en las últimas décadas. Sin embargo, tenemos evidencia disponible de estudios a corto plazo, de que los niños y adolescentes son más vulnerables que los adultos para desarrollar algunos efectos adversos (somnolencia, EPS, elevación de prolactina o ganancia de peso) y que estos aparecen precozmente durante el tratamiento. En este artículo realizamos una revisión en la literatura científica entre los años 2000-2012 de estudios realizados con SGA en población pediátrica con duración igual o mayor a 6 meses sobre los efectos adversos relacionados con alteraciones metabólicas y cardiovasculares relacionadas con el síndrome metabólico con el fin de conocer mejor la seguridad a largo plazo de éstos fármacos en niños y adolescentes. Créditos de la imagen: Pieds. Bébé, por fredpanassac, en Flickr.