Los pacientes con quejas somáticas no explicadas médicamente representan un fenómeno muy común, con importantes consecuencias no sólo a nivel médico sino también implicaciones en el ámbito social, económico o incluso legal. A pesar de que profesionales de multitud de especialidades médicas atienden a estos pacientes, es en el ámbito de la Salud Mental desde donde se ha intentado clasificarlos, pese a las evidentes dificultades para llevarlo a cabo. En el presente trabajo revisamos el concepto de los síntomas físicos médicamente no explicados, así como las categorías diagnósticas que parecen dar cabida de un modo más adecuado a estos pacientes en el actual manual diagnóstico DSM-5.