Presentamos un caso de dismorfofobia no delirante al que se le aplica terapia cognitivo-conductual para modificar sus consecuencias emocionales y conductuales. La terapia incluyó: psicoeducación respecto al trastorno dismórfico y sus síntomas, técnicas de control de ansiedad y técnicas de exposición. Las medidas de resultado fueron la Escala de Hamilton para la Ansiedad (The assessment of anxiety states by rating, 1959) y el Inventario de Depresión de Beck (An Inventory for measuring depression. Arch Gen Psychiatry, 1961). Al finalizar la intervención se produjo una notable mejoría en la perturbación emocional e, indirectamente, en el funcionamiento social de la paciente.