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Última actualización web: 27/11/2021

Imagen metafórica, anatómico-topográfica, en arteterapia.

Autor/autores: Angel Sádaba Infante
Fecha Publicación: 21/12/2012
Área temática: .
Tipo de trabajo: 

RESUMEN

Este trabajo, antes de ser un trabajo de investigación de la mayor importancia, trata de ser un reflejo intuitivo y accesible en relación al potencial terapéutico del arte de la imagen metafórica y sus posibles usos en arte-terapia. A partir del paradigma psicoanalítico, vamos a mostrar algunos vínculos existentes entre esta práctica terapéutica y el lenguage, por lo tanto, la lingüística. También, se muestran de la misma manera, la capacidad de la imagen como portadora, en cada caso, de un alto contenido simbólico, capaz de ser utilizada de una manera terapéutica a través de la así llamada teleología y el procedimiento arqueologico. Para ello, vamos a convertir, en una segunda fase, el estudio comparativo de las imágenes anatómicas y cartografía pre-científico, en relación con la obra plástica de los enfermos mentales.

Palabras clave: arte; potencial terapéutico.

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http://hdl.handle.net/10401/5954

Avances en Salud Mental Relacional
Advances in Relational Mental Health
ISSN 1579-3516 - Vol. 11 - Núm. 2 - Julio 2012
Órgano de expresión de la Fundación OMIE y AMSA Avances Médicos
Revista Internacional On-line / An Internacional On-line Journal

IMAGEN METAFÓRICA, ANATÓMICO-TOPOGRÁFICA, EN
ARTETERAPIA
Angel Sádaba Infante ( D-Tel.: 944101721. e-mail: angel_sadaba@yahoo.es )
Universidad del País Vasco ­ Euskal Herriko Unibertsitatea. Bilbao. España.

SUMMARY
This summary, prior to a research work of a bigger importance, try to be an intuitive and accessible
reflection in relation to the art-therapeutical potential of the metaphorical image and its possible
uses in art-therapy.
Starting from the psychoanalityc paradigm, we will show some existing links between this
therapeutic practice and lenguage, and therefore, linguistics. Also, we will show in the same way, the
capability of the image as bearer, in each case, of a high symbolic content, capable of being used in a
terapeuthical way through the, so called, teleology and arqueology procedure. To do this, we will
turn, in a second phase, to the comparative study of anatomyc images and pre-scientist cartography,
in relation to the plastic work of mental patients.
Key words: Art. Therapeutical potential.

RESUMEN
Este trabajo, antes de ser un trabajo de investigación de la mayor importancia, trata de ser un reflejo
intuitivo y accesible en relación al potencial terapéutico del arte de la imagen metafórica y sus
posibles usos en arte-terapia.
A partir del paradigma psicoanalítico, vamos a mostrar algunos vínculos existentes entre esta
práctica terapéutica y el lenguage, por lo tanto, la lingüística. También, se muestran de la misma
manera, la capacidad de la imagen como portadora, en cada caso, de un alto contenido simbólico,
capaz de ser utilizada de una manera terapéutica a través de la así llamada teleología y el
procedimiento arqueologico. Para ello, vamos a convertir, en una segunda fase, el estudio
comparativo de las imágenes anatómicas y cartografía pre-científico, en relación con la obra plástica
de los enfermos mentales.
Palabras clave: Arte. Potencial terapéutico.

© 2012 CORE Academic, Instituto de Psicoterapia

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"Wo es war, soll Ich werden": ("Donde Ello estaba, estaré Yo")(1), la sentencia de S. Freud en la que
se devela la piedra angular del psicoanálisis, es decir, la certidumbre de que trasladando los
contenidos del inconsciente al consciente, se producirá en el analizado, un aumento de la
consciencia y la auto-identidad, susceptible de vencer la represión y facilitar la sanación de
determinadas patologías mentales, puede servir de introducción al presente trabajo, en el que se
retomará frecuentemente esta reflexión desde diferentes puntos de vista.
El psiconálisis y el lenguaje como sistema oral de comunicación están íntimamente vinculados. "Los
límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo", afirmaba Wittgenstein en 1922 . (2) A este
respecto el Dr. Martín de la Universidad de Granada, subraya la importancia del aspecto simbólico de
este sistema esencial de comunicación, "No por el mero hecho de existir se revela el mundo al
hombre, sino por el lenguaje. Esta es una tesis fundamental para comprender la relación dialéctica
que se traba entre el hombre y el mundo.
El comprender el mundo y la realidad por parte del hombre es un acto "lingüístico", dado que las
condiciones de interpretación y de respuesta para que se realice este encuentro comprensivo,
señalan cómo el hombre y el mundo se confrontan entre sí. Esta reunificación de realidad y de
comprensión, del hombre y del mundo, se verifica gracias al carácter simbólico del lenguaje". Se
podría decir que la verdad experimentada por el hombre es una realidad constituida lingüística y
simbólicamente, e interpretada dentro de una tradición, cuya lectura se hace desde sus propios
símbolos y mitos. (3)

El psicoanálisis es por tanto una talk-cure (cura a través de la charla) por la que este tratamiento
seguirá distinguiéndose de todos los otros métodos terapéuticos (...). El analizando está así en una
situación tal, que el deseo está sujeto a hablar, a pasar por el desfile de la palabra, a la exclusión
tanto de las satisfacciones sustituidas, como de todo deslizamiento hacia el acting out, (paso al acto,
o conjunto de acciones impulsivas no habituales en las motivaciones generales del analizado. (...) Por
lo mismo, el psicoanálisis pretenderá acceder a esta experiencia preverbal, a través de las
construcciones simbólicas ulteriores, que le aseguran eficacia perdurable (4).
El filósofo y antropólogo francés Paul Ricoeur, introduce una nueva dimensión en el debate:
"Mi hipótesis de trabajo es que el universo del discurso apropiado al descubrimiento psicoanalítico es
menos uno lingüístico que uno fantástico general. Reconocer esta dimensión fantástica, es a la vez
requerir de una teoría apropiada de la imagen y contribuir a su establecimiento en el pleno
reconocimiento de su dimensión semántica.
El hombre sólo se puede referir a lo real a través de la simbolización del lenguaje, pero siempre será
una referencia parcial y limitada. Tal función simbólica es, en consecuencia, una condición de
posibilidad de un yo significativo, ya que sólo siguiendo la dinámica de los símbolos que nosotros
mismos utilizamos, podremos acceder a parcelas (ontológicas) difícilmente alcanzables por otros
medios".(5)

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Afirma Lacan: "La ambigüedad de la revelación histórica del pasado no proviene tanto del titubeo de
su contenido entre lo imaginario y lo real, pues se sitúa en lo uno y en lo otro. No es tampoco que sea
embustera. Es que nos presenta el nacimiento de la verdad en la palabra, y que por eso, tropezamos
con la realidad de lo que no es ni verdadero ni falso. Por lo menos esto es lo más turbador del
problema." (6)
Detengámonos aquí un momento.

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Mapa de los antiguos meandros del río Mississippi, sacado de un estudio de Harold
N. Fisk, de 1944, incluido en el artículo
Mississippi Floods : Designing a Shifting Landscape de Mathur and Da Cunha.
http://pruned.blogspot.com/2006/01/geological-investigation-of-alluvial.html

Los ríos se prestan a las metaforizaciones. "Nunca nos bañamos dos veces en el mismo río", pone
Platón en boca de Heráclito en el Crátilo, (402 a). o, mejor: "En el mismo río entramos y no entramos
pues somos y no somos." En estos aforismos, vislumbramos ya muchas de las características del
Dasein o ser-en-el-mundo de Heidegger, ese ser "eyectado" en un vacilante presente, cuyo "yo"
apenas existe, y se encuentra regido además, por un todopoderoso inconsciente que el autor
considera por cierto, articulado como un lenguaje.
En el mapa, desde el punto de vista del análisis iconográfico nos encontramos ante un auténtico
"cronograma", pues se representan sincrónicamente imágenes de sucesos ocurridos a lo largo del
tiempo, a saber: las variaciones en la deriva y encauzamiento del río Mississippi en el transcurso de
los siglos, debido a circunstancias diversas.
Si sustituyésemos la palabra "agua" por el término "inconsciente". las vicisitudes orográficas y
climáticas por el término "lenguaje", y considerásemos "el río", como el "yo", nos encontraríamos
en presencia de un resumen icónico de las teorías de Lacan sobre la primera tópica de Freud,
condensadas en una sola imagen.
En palabras de Casarotti: La dificultad de pensar el tiempo surge en nosotros porque intuitivamente
tenemos una doble experiencia del tiempo. Por nuestro cuerpo nos sentimos formando parte del
tiempo "cosmológico", es decir de un tiempo pautado por instante sucesivos e iguales que pasan uno
detrás de otro. Pero nuestra experiencia íntima del tiempo, que podríamos llamar tiempo
"fenomenológico", es vivida como una distensión en un presente que permanece, desde un pasado
que se está yendo y hacia un futuro que todavía no ha llegado. El problema del tiempo es articular
esa distancia que en el hombre parece infranqueable entre el tiempo vivido, la temporalidad
originaria o existencial, un tiempo que requiere un presente que dura capaz de unir pasado y futuro;
y el tiempo vulgar, un tiempo asociado al tiempo del mundo, es decir, sin presente, compuesto de
instantes sucesivos que pasan. Nuestra experiencia cotidiana del tiempo queda prisionera así de una
paradoja que separa el tiempo vivido de manera existencial entre nuestro nacimiento y nuestra
muerte y el tiempo cósmico donde los instantes se suceden sin fin. La inmensidad regular del tiempo
del mundo golpea frontalmente nuestro sentir de la brevedad de nuestra vida, que sin embargo es
quien da sentido al primero. (7)
Todo hombre, dice Merleau-Ponty teniendo presente a Heidegger, está arrojado en la naturaleza;
pero además, también lo está en un mundo cultural o social que lo envuelve.
Ambas dimensiones tienen un encuentro sorprendente en nuestra corporalidad, porque el cuerpo es
un espacio natural y simbólico: "No solamente tengo un mundo físico, no solamente vivo en medio de
la tierra, y del agua, tengo a mi alrededor carreteras, plantaciones, ciudades, calles, iglesias,
utensilios, un timbre, una cuchara, una pipa."(8)
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El ingeniero y periodista científico Sergio Morielo Incide en la fuerte vinculación que se produce
entre pensamiento, cuerpo y entorno: "La mente no puede considerarse separada del cerebro, como
tampoco el cuerpo del entorno (tanto físico como social). En consecuencia, se lo debe considerar
como una unidad conceptual indivisible. (...)El sistema cerebro-mente forma parte del cuerpo y
ambos se van integrando íntimamente (por medio de circuitos bioquímicos y neuronales): es el
proceso de "desarrollo". Éste y el anterior se entrelazan intrínsecamente en la corporeidad, ya que el
organismo aprende y se desarrolla al mismo tiempo.
Según el neurocientífico portugués Antonio Damasio, "el cuerpo proporciona una base referencial
para la mente" [Damasio, 1996, p. 208], ya que aporta un contenido indispensable de los
mecanismos de la mente. Incluso las categorías de nuestra experiencia y pensamiento parecen estar
determinadas por factores biológicos (junto con los culturales) [Bertalanffy, 1995, p. 261]. Es decir,
no son un a priori universal, sino que dependen de la organización psicofísica del organismo,
desarrolladas a lo largo de millones de años de evolución. Por este motivo, cada especie biológica
tiene una forma particular y única de "acoplarse estructuralmente" con su medio ambiente local y
organizar su "mundo real". (9)
Cuerpo y naturaleza, sujeto y entorno, anatomía y topografía vinculados por el tiempo (o, tiempos)
como génesis del relato y estructura de la narración, pues en palabras de Ricoeur: "la persona (...)
comparte el régimen de la identidad dinámica propia de la historia narrada. El relato construye la
identidad del personaje, que podemos llamar su identidad narrativa, al construir la de la historia
narrada. Es la identidad de la historia la que hace la identidad del personaje."(10)
Nuestras vidas están entrelazadas constantemente con la narrativa, con las historias que contamos y
que oímos contar, o con las que nos gustaría contar, todas ellas son reelaboradas en el relato de
nuestra vida que nos contamos a nosotros mismos. Vivimos inmersos en la narración y evaluación
del significado de nuestras acciones, convirtiendo nuestras vivencias en relatos y esos relatos dan
forma a nuestras vidas y a nuestras relaciones (...) En otras palabras, la externalización de un
problema consiste en la separación lingüística del problema de la identidad personal del paciente.
(11)
Eduardo Casarotti nos ofrece una perspectiva histórica de las relaciones establecidas entre narración
y psicoanálisis: "En el mundo cultural actual el concepto de narrativa es mas amplio que el que figura
en el diccionario "genero literario constituido por la novela, la novela corta y el cuento" o "acción y
efecto de narrar" (RAE, 2001). Sucede que en el siglo pasado, las llamadas disciplinas humanísticas
se fueron interesando más y más por diferentes aspectos de las narraciones, los relatos, las historias.
Distintos autores se ocuparon entonces de las estructuras de los cuentos, de las interpretaciones de
las historias, del lenguaje o sea, de la "materia" de la que esta hecha la narración, de la función
estructuradora que se observa en la posibilidad de narrar historias, y de otros temas vinculados con
éstos.
La confluencia de intereses alrededor de la narrativa hizo surgir lo que llegó a llamarse el paradigma
narrativista (Rodriguez Gonzalez, 2000). Este movimiento cultural en parte coincide y se superpone
con el llamado giro lingüístico, cambio que consistió en que lenguaje, más que la razón, fuera el
centro de interés de los pensadores. (...)El psicoanálisis no permanecía ajeno a este movimiento y,
por un lado, comenzó a cobrar prominencia un enfoque narrativo o hermenéutico-narrativo, presente

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desde los orígenes mismos, ya que la revisión, reconstrucción o resignificación de la historia infantil
del paciente fueron, a la vez, el método y la meta en la tarea analítica.
Por otro, surgió la escuela narrativista, representada por un grupo bastante bien definido de autores
que desarrollaron y aplicaron exclusivamente el enfoque hermenéutico-narrativo, con manifiesto
rechazo de otros enfoques, como el llamado energético, el metapsicológico, etc., etc. (...) En palabras
de Leibovich de Duarte (1999, pag. 94), "en el abordaje terapéutico propuesto por los narrativistas, el
supuesto implícito es que la eficacia terapéutica reside en la verosimilitud y persuasividad de las
narrativas co-construidas por paciente y analista y "en este proceso la interpretación es considerada
tanto como acto de descubrimiento cuanto como acto de creación".
Para Ricoeur, el hombre logra escapar a ese "salto" entre el tiempo físico y el tiempo vivido a través
del lenguaje, inscribiendo esa experiencia viva e íntima del tiempo en el tiempo físico.

El propio Freud afirma: "Mediante esa inscripción se constituye un nuevo tiempo, un tercer tiempo,
un tiempo humano "Las vivencias del yo parecen al comienzo perderse para la herencia, pero, si se
repiten con la suficiente frecuencia e intensidad en muchos individuos que se siguen unos a otros
generacionalmente, se trasponen, por así decir, en vivencias del ello, cuyas impresiones (improntas)
son conservadas por herencia. De este modo, el ello hereditario alberga en su interior los restos de
innumerables existencias-yo, y cuando el yo extrae del ello su superyó, quizá no haga sino sacar de
nuevo a la luz figuras, plasmaciones yoicas más antiguas, procurarles una resurrección" (Freud,
1923b, pags. 39-40). (12) Vemos pues que nuestro mapa del Mississipi no nos engañaba.
Freud introduce la idea del "yo" humano o sujeto, como radicalmente dividido entre dos mundos, el
de lo consciente y el de lo inconsciente. (...)Jacques Lacan, psicoanalista francés, originalmente
entrenado como psiquiatra, trabajó en la década de 1930 a 1940 con pacientes psicóticos; en 1950
empezó a desarrollar su propia versión del psicoanálisis, basado en las ideas articuladas de la
lingüística estructuralista y la antropología. (...)En la concepción del ser humano de Lacan,
encontramos la noción de que el inconsciente, que gobierna los factores de la existencia humana,
está estructurado como lenguaje. Basa esto en respecto a los mecanismos considerados por Freud,
condensación y desplazamiento. Ambos son esencialmente fenómenos lingüísticos, donde el
significado o bien se condensa en una metáfora, o se desplaza en una metonimia. Lacan advierte que
el análisis de los sueños de Freud y la mayoría de sus análisis del simbolismo del inconsciente
utilizado por sus pacientes, dependen en juegos de palabras; asociaciones, chascarrillos, que son
principalmente verbales. Lacan dice que los contenidos del inconsciente se dan cuenta de la
existencia del lenguaje, y en particular de la estructura del lenguaje. (...)
Como en Freud, el niño en Lacan, parte como algo inseparable de su madre; no hay distinción entre
el yo y el otro, entre el bebé y la madre (al menos, desde la perspectiva del bebé). De hecho, el bebé
(tanto para Freud como para Lacan) es una especie de burbuja, sin sentido del yo ni de identidad
individualizada, y sin sentido tampoco de su propio cuerpo como un todo coherente y unificado. Este
"niño-burbuja" se conduce por la necesidad; necesita comida, necesita confort y seguridad, necesita
que lo cambien, etc. Estas necesidades son satisfechas, y lo son por un objeto. Cuando el bebé
necesita comida, obtiene un pecho (o una botella); cuando necesita seguridad, obtiene un abrazo. El
bebé, en este estado de necesidad, no hace distinción entre sí mismo y los objetos que cumplen sus
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necesidades; (...) Este es el estado de la "naturaleza", que ha de ser roto para que las culturas se
formen. Esto es cierto en ambos psicoanálisis de Freud y Lacan: el niño se habrá de separar de su
madre y formar una identidad separada, para poder entrar en la civilización. Esta separación conlleva
un tipo de pérdida; cuando el niño conoce la diferencia entre él y su madre, empieza a convertirse en
un ser individuado, pierde ese sentimiento primario de unidad (y seguridad) que originalmente tenía.
Este es el elemento de tragedia construido dentro de la teoría psicoanalítica (tanto Freudiana como
Lacaniana): convertirse en un "adulto" civilizado siempre conlleva la profunda pérdida de una unidad
original, una no-diferenciación, un converger con los otros, particularmente con la madre.(...) Este el
reino de lo "Real", lo Real es un lugar (un lugar psíquico, no físico) donde se encuentra esta unidad
original. Debido a esto, no hay ausencia, o falta, o pérdida; lo Real es todo plenitud y completitud,
donde no hay necesidad que no pueda ser satisfecha. Y debido a que no hay ausencia o pérdida o
falta, no hay (no hace falta) lenguaje en lo Real. (...) Más tarde, el bebé empieza a hacerse consciente
de que está separado de su madre, y de que existen cosas que no son parte de él; así, la idea de
"otro" es creada (nótese de todos modos que aún la oposición binaria entre "yo/otro" no existe aún,
dado que el bebé no tiene todavía un sentido coherente del "yo"). (...) "Demanda" es por tanto la
demanda de la completitud, de la plenitud, del otro que detendrá la pérdida que el bebé está
sintiendo. Pero por supuesto esto es imposible, porque esta pérdida o ausencia, el sentido de
otredad, es una condición para que el bebé se convierta en un yo/sujeto, un ser cultural funcional.
(...)Lacan dice que en algún punto en este periodo, el bebé se verá en un espejo, mirará a su reflejo,
mirará de vuelta a la persona real - su madre o alguna otra persona - y de nuevo a la imagen en el
espejo. El niño se mueve "desde la insuficiencia a la anticipación" en esta acción; el espejo, y
moverse entre la imagen reflejada y la otra gente, le da una sensación al niño de que también él es
un ser integrado, una persona completa. (...)Lo que el niño anticipa es un sentido del yo como un
todo unificado separado; el niño ve que se parece a lo que "otros" parecen. Llegará un punto en que
esta entidad que el niño ve en el espejo, este ser completo, será designado por la palabra "Yo". Pero
lo que realmente está sucediendo sin embargo, es que esta identificación es un reconocimiento
erróneo. El niño ve una imagen en el espejo; piensa, esta imagen soy "Yo". Pero no es el niño; es sólo
una imagen. Pero otra persona (habitualmente la madre) está ahí para reforzar su reconocimiento
erróneo. (...)El niño toma esa imagen en el espejo como la suma de su existencia entera, su "yo". Este
proceso, de reconocerse erróneamente en la imagen de un espejo, es un mecanismo de creación del
Ego, la cosa que dice "Yo". En términos de Lacan, el reconocimiento erróneo crea la "armadura" del
sujeto, una ilusión o percepción errónea de plenitud, integración, y totalidad, que rodea y protege el
cuerpo fragmentado. Para Lacan el ego o yo, o "Yo", siempre es de algún modo una fantasía, una
identificación con una imagen externa, y no un sentido interno de entidad completa separada. (...)El
reino de lo Imaginario es donde la relación alienada del yo con su propia imagen se crea y se
mantiene. Lo Imaginario es un reino de imágenes, conscientes o inconscientes. Es prelingüístico y
pre-edipo, pero muy basado en la percepción visual, o lo que Lacan llama imagen especular.
La ficción de un yo estable, completo y unificado que vemos en el espejo se convierte en una
compensación por haber perdido la unidad original con el cuerpo de la madre. En breve, según
Lacan, perdemos nuestra unidad con el cuerpo de la madre, el estado de la "naturaleza", para entrar
en la cultura, pero nos protegemos a nosotros del conocimiento de esa pérdida al percibirnos
erróneamente como no estando faltos de nada, como siendo completos en nosotros. (...)Lacan dice
que el autoconcepto del niño (su ego o identidad) nunca alcanzará a su propio ser. Su imagen en el
espejo es más pequeña y más estable que el niño, y siempre es "otro" que el niño, algo fuera de él. El
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niño, por el resto de su vida, se reconocerá erróneamente como otro, como la imagen en el espejo
que proporciona la ilusión del Yo y su maestría.
Lo Imaginario es el lugar físico o fase, en que el niño proyecta sus ideas de "yo" sobre la imagen que
ve de sí mismo. La fase del espejo cimienta una dicotomía "yo/otro", donde previamente el niño sólo
había conocido "otro", pero no "yo". Para Lacan, la identificación del "yo" siempre sucede en
términos de "otro". Esto no es lo mismo que una oposición binaria, donde "yo" fuera lo que no es
"otro" y "otro" lo que no es "yo".
No, realmente "yo" es lo mismo que "otro", en el reconocimiento erróneo con esta imagen percibida
de un otro. (...)Cuando el niño ha formulado alguna idea de Otredad, y de una autoidentificación con
su propio "otro", su propia imagen reflejada, entonces el niño empieza a entrar el reino Simbólico. Lo
Simbólico y lo Imaginario se superponen, a diferencia de las fases del desarrollo de Freud; no hay una
división clara entre las dos, y en algunos respectos siempre coexisten. El orden Simbólico es la
estructura del lenguaje en sí (el falo, la Ley, el nombre del padre, etc.); tenemos que entrar en él para
poder convertirnos en sujetos que pueden hablar, y para designarnos a nosotros como "Yo". (...)El
Otro es una posición estructural en el orden Simbólico. Es el lugar al que todo el mundo está
intentando llegar, al que intenta converger, para acabar con la separación entre "yo" y "otro". Es, en
el sentido de Derrida, el centro del sistema, de lo Simbólico y/o el lenguaje en sí mismo. Así pues, la
posición del Otro crea y sostiene una interminable pérdida, que Lacan llama deseo. Deseo es el
deseo de ser el Otro.(13)
Estos registros formulados por Lacan: real, simbólico e imaginario en relación a la estructuración del
sujeto nos serán de gran ayuda en el ulterior desarrollo de este trabajo. Diana Espina-Martínez, en su
tesis doctoral, establece de forma sencilla e intuitiva las correspondencias existentes entre estos
estados o períodos mencionados por el autor y la percepción al respecto que puede tener el no
iniciado: "El cuerpo real hace referencia al organismo, a la carne, que está condicionada
inevitablemente por la muerte, la diferencia sexual anatómica y por aquellas características
orgánicas particulares del individuo.(...) Cuando se habla de real también se hace referencia a lo
imposible, a todo aquello que no puede ser descrito por las palabras, ni susceptible de
significación.(...) El cuerpo simbólico representa al sujeto, es aquel que habla y del que se habla. Es
símbolo y significante, es la manera como se nombra al cuerpo (...) La imagen introduce en el ser
humano un registro indispensable en la estructuración subjetiva, por lo que fue necesario
especificarlo bajo el término de cuerpo imaginario." (14)
Jung afirma que los hechos fundamentales de la existencia son las "imágenes de la fantasía" de la
psique. Toda la conciencia depende de estas imágenes. Todo lo demás -ideas de la mente,
sensaciones del cuerpo, percepciones del mundo que nos rodea, creencias, sentimientos, anhelosha de presentarse en forma de imágenes para poder ser experimentado. "La experiencia" es, en su
forma más sencilla una estructura tremendamente compleja de imágenes mentales." "Deberíamos
preguntar simplemente ¿qué es la psique? ¿Qué quiere decir experiencia psíquica y realidad
psíquica? La respuesta es: imágenes de la fantasía. "La imagen es la psique", dice Jung. "La psique
consta esencialmente de imágenes (...), una "imaginalización" de actividades vitales."(15)
"Como fenómeno perceptivo, la imagen tiene su origen en la actividad de las neuronas del córtex
visual, situadas en la región occipital del cerebro. Tal dinámica tiene lugar, de manera natural, bien a
través del proceso psicofísico de la visión o mediante la actividad imaginativa interna. El entorna
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visual que se percibe con los ojos abiertos durante la vigilia o las ilusiones ópticas y espejismos
comunes son ejemplos del primer caso, mientras que los entornos visuales perceptibles con los ojos
cerrados, tales como visiones oníricas, alucinaciones sinestesias cromáticas o representaciones de la
actividad imaginativa creadora lo son del segundo. (16)
"La organización de la realidad visualmente percibida, así como la estructuración del pensamiento
visual a través del código icónico, son los procesos básicos que condicionan el universo individual en
el nivel de la experiencia. La imagen determina el mundo personal, en este aspecto, cuando menos.
tanto como la palabra."[Sanz, 1996, op. cit., p.58]
A través de la imagen: "El Superyó, que normalmente se opone a la emergencia de las pulsiones del
Ello mediante la censura, se torna benigno y permite una expresión más espontánea de las pulsiones
o ideas, deseos, tendencias, angustias y temores reprimidos por medio del arte. Este se pone al
servicio de la censura y la trasciende. Es decir, mediante el arte se puede expresar aquello que es
originalmente censurado, sea individual o socialmente."(17)
En este recorrido a través de las relaciones tradicionalmente establecidas entre imagen y
psicoanálisis no podemos por menos de incluir la opinión de Sigmund Freud quien afirmaba que el
pensamiento en imágenes se encontraba más cerca del inconsciente que el pensamiento en
palabras. (Kopp y Jay, 1998).(18)
A este respecto, nos dice Hogg, (1969) "Para Freud, el arte era sobre todo una oportunidad de
realizar en el plano de la fantasía los deseo que se frustraban en la vida real, bien por obstáculos
internos, bien por inhibiciones morales. El arte, es, pues, una especie de coto de vida salvaje en el
desarrollo desde el principio del placer al principio de la realidad y actúa como válvula de seguridad
de la civilización.
Laurie Scheneider", en su obra el arte da lugar a una reconciliación peculiar entre los dos principios
(el principio del placer y el principio de la realidad). Un artista es originalmente un hombre que se
aleja de la realidad porque no puede aceptar la renuncia a la satisfacción de los instintos que ésta
exige al principio, y un hombre que permite a sus deseos eróticos y ambiciosos que actúen
plenamente en la vida fantástica. Sin embargo encuentra el modo de regresar de ese mundo de
fantasía a la realidad utilizando unas dotes especiales para moldear sus fantasías como verdades de
un género nuevo, que los hombres aprecian como valiosos reflejos de la realidad. Y así se convierte
en cierto modo en el héroe, el rey, el creador o el favorito que deseaba ser sin recorrer el largo y
tortuoso sendero que supone hacer alteraciones reales en el mundo exterior. Pero sólo puede
conseguir esto porque otros hombres sienten la misma insatisfacción ante la renuncia exigida por la
realidad, y porque esa insatisfacción, debida a la sustitución del principio del placer por el principio
de realidad, es ella misma parte de la realidad.(Freud, 1911. p. 224). Y poco después añade:
"Solamente hay una rama de nuestra civilización en la que se ha conservado la omnipotencia de los
pensamientos, y esa rama es el arte. Únicamente en el arte sigue ocurriendo que un hombre
consumido por los deseos realice algo parecido a la satisfacción de esos deseos, algo que gracias a la
ilusión artística produce efectos emocionales como si fuese real. (Freud,1913 a, p. 80) (Hoog, 1969,
op. cit., p. 86).

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Laurie Schneider, nos hace un fresco resumen de las relaciones entre imagen y psicoanálisis a lo largo
del tiempo: "La historia del arte y el psicoanálisis se han casado y divorciado varias veces en los cien
últimos años. A primera vista se trata de dos campos que deberían llevarse bien. Ambos se ocupan
de la creatividad: la historia del arte, más bien de los resultados de la creatividad, el psicoanálisis,
sobre todo de su proceso. Ambos hablan de imágenes: el psicoanálisis, de las imágenes de los sueños
y fantasías, la historia del arte, de las imágenes como producto material del artista. Por último, los
dos campos exigen un enfoque histórico: la historia del arte en relación con las cronologías de la
cultura, la documentación y el estilo, y el psicoanálisis con la historia evolutiva del individuo". (20)
"Ernst Kris, historiador del arte y psicoanalista, definió el proceso creativo como una "regresión al
servicio del yo" en 1952. En otras palabras, el artista debe ser capaz de "regresar" a sus primeros
impulsos instintivos de manera que el yo los controle y les dé forma." (Psichoanalytic Explorations in
Art, 1952)(Scheneider,1996, op. cit.,p. 21)
"En el desarrollo, las imágenes también preceden al lenguaje. Los sueños, las fantasías y los
recuerdos son imágenes y, como tales, crean un camino de regresión desde las palabras hacia ellas.
Ello no quiere decir que un buen cuadro escultura o edificio no sea resultado de tanta elaboración
como una obra literaria. En psicoanálisis, el término "regresión" denota retroceder en el tiempo o en
el espacio, por ejemplo, de la edad adulta a la niñez o del pensamiento consciente al subconsciente.
Imágenes y fenómenos ópticos como los sueños, las fantasías y las alucinaciones visuales se basan en
varios grados de regresión de las palabras a las imágenes."(Scheneider,1996, op. cit.,p. 53)
"En primer lugar. Las imágenes pueden crear una ilusión. En un extremo del espectro ilusorio están
los psicóticos que creen en la realidad de las alucinaciones visuales. En el otro, el del arte creativo,
los observadores suspenden la realidad y entran conscientemente en un mundo de ilusión. Entre
ambos extremos se hallan innumerables variaciones que revelan el poder de las imágenes."
(Scheneider,1996, op. cit., p. 54).
Es entre éstos "extremos", en esta "regresión de las palabras a las imágenes" en los que
intentaremos desarrollar las hipótesis expuestas en la introducción* y que recordamos aquí: La
existencia de analogías y homologías susceptibles de ser analizadas entre el arte -de características
topográficas- de los enfermos mentales y las imágenes de anatomía y cartografía primitivas o
precientíficas, así como su posible uso terapéutico.
El empirismo inglés con Locke y Hume a la cabeza, había enunciado que los contenidos mentales
debían unirse en haces de asociación de ideas, mediante los mecanismos de la contigüidad y la
similitud (la causalidad era esgrimido, ora como tercer mecanismo, ora como integrante de la
contigüidad), todo ello en una mente pasiva heredera de la inmovilidad escolástica. Pero hasta que
no se introduce la dinámica en la biología y en la psicología, no se puede avanzar en esas intuiciones.
Darwin introdujo la dinámica en biología y Paulov en psicología más de un siglo después que Newton
la introdujese en la física. Las ideas o impresiones que se habían producido juntas (simultáneamente
en el tiempo o en el espacio) adquirían la propiedad de evocarse mutuamente. Es la contigüidad.
Paulov encuentra en sus experimentos con animales que la contigüidad de las ideas (solo medible
introspectivamente) puede observarse en los patrones de comportamiento (acciones externas).
Los tropos y las figuras (literarios) nos proporcionan las reglas de esa composición de imágenes.
Centrándonos en la metáfora y la metonimia diremos que consisten en la transposición de
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significado de una imagen "real", es decir que remite a si misma (más o menos), con una imagen
"irreal" o figurada que no corresponde al significado inicial, pero que guarda con él una relación de
semejanza, relación en ausencia en el caso de la metáfora y una relación de contigüidad, relación en
presencia, (en el tiempo o en el espacio) en el caso de la metonimia. (21)
En efecto, como se ha comentado, con respecto a los mecanismos más importantes del
inconsciente considerados por Freud, condensación y desplazamiento, ambos son esencialmente
fenómenos lingüísticos, donde el significado, o bien se condensa en una metáfora, o se desplaza en
una metonimia. En cuanto a la metáfora Rudolf Arnheim afirma: "En la estructura global creada por
una metáfora, los componentes que al nivel de la realidad son ajenos y no dejan de serlo, se mueven
al nivel de sus cualidades fisiognómicas. La metáfora entonces destila a partir de situaciones reales
los aspectos de la vida subyacentes, más profundos, por cuya mera presencia crea el arte imágenes
de la realidad. En esto, creo, estriba la capacidad de la metáfora para evocar lo "espiritual" y
"explicar el universo de la cualidad". (22)
En 1961, William Gordon publica su libro, Synectics. Tal como explica el Profesor Mario Tobelem , "La
partícula griega sün quiere decir "juntos" como en simpatía (Sün pathos, sentir juntos) o síntesis
(llevar junto). Sün ectos es algo así como poner juntos; se sobreentiende, poner junto lo que antes no
lo estaba. La idea de que haciendo topar dos cosas lejanas surge algo nuevo, es ésta una idea vieja
(surrealismo) (...) Pero en Gordon ese encuentro no es fortuito, sino deliberado y sistemático. (...) Se
trata de volver conocido lo extraño y extraño lo conocido.(23)
Dice Cirlot: "Efectivamente, la esencia del símbolo consiste en poder exponer simultáneamente los
varios aspectos (tesis y antítesis) de la idea que expresa. Daremos de ello una explicación provisional:
que el inconsciente, o "lugar" donde viven los símbolos, ignora los distingos de contraposición. O
también que la función simbólica hace su aparición justamente cuando hay una tensión de contrarios
que la conciencia no puede resolver con sus solos medios." (24)
"Los psicólogos gestaltistas afirman que la conducta expresiva revela su significado directamente en
la percepción. La teoría está basada en el principio de isomorfismo según el cual unos procesos que
tienen lugar en medios diferentes pueden no obstante ser semejantes en cuanto a organización
estructural."[Arnheim, 1980, op. cit., 61]
Cirlot nos aproxima aún más a la vinculación anatómico-topográfica que proponíamos: "La ecuación
macrocosmo-microcosmo se implica la posibilidad de explicar el primero por el segundo, o
inversamente. El "Ritmo común" se Schneider pertenece más bien, acaso, a la tendencia de explicar
el hombre por el mundo; "el arquetipo" de Jung propende a explicar el mundo por el hombre. Lógico
es que acontezca así, cuando no parte de formas, ni de figuras o seres objetivos, sino de imágenes
contenidas en el alma humana, en las honduras hirvientes del inconsciente. El arquetipo es, en
primer lugar una epifanía, es decir, la aparición de lo latente a través del arcano: visión, sueño,
fantasía, mito. Todas estas emanaciones del espíritu no son para Jung, sustitutivos de cosas vivas,
modelos petrificados, sino frutos de de la vida interior en perpetuo fluir desde las profundidades en
un proceso análogo al de la creación en su gradual desenvolvimiento. Si la creación determina el
surgimiento de seres y de objetos, la energía de la psique se manifiesta por medio de la imagen,
entidad limítrofe entre lo informal y lo conceptual, entre lo tenebroso y lo luminoso. Jung utiliza la
palabra "arquetipo" para referirse a aquellos símbolos universales que revelan la máxima constancia

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y eficacia, la mayor virtualidad respecto a la evolución anímica que conduce de lo inferior a lo
superior. [Cirlot, 2006, op. cit., p.37]
El antropomorfismo tiene por raíz profunda un proceso fundamental a través del cual el hombre
siente y reconoce la naturaleza proyectándose en ella; el ser del mundo es el "yo". Recíprocamente
el hombre está habitado por la naturaleza. No siente en él la presencia del "yo", el doble está fuera;
el ser del yo es el mundo.
El cosmomorfismo, a través del cual la humanidad se siente naturaleza, responde al
antropomorfismo, a través del cual se siente a la naturaleza con rasgos humanos. La naturaleza
inmediata es representada por la Madre; La naturaleza lejana, los astros, con sus leyes rígidas,
representados por el Padre; el Hijo, que representa al género humano, siente en su interior la
naturaleza inmediata y la lejana, a la Madre y al Padre. El hombre se siente simultáneamente
análogo al mundo y siente al mundo bajo instancias humanas. Este universo mitológico es la visión
subjetiva, es decir, la imaginación, que se cree real y objetiva. (25)
Llegamos así a la tesis fundamental de Paul Ricoeur en su libro "La metáfora viva" y uno de los ejes
esenciales de esta investigación: "Aunque en el lenguaje metafórico se suspende la función
referencial propia del lenguaje descriptivo, en él tiene lugar la emergencia de referencias de "segundo
grado", esto es, de redescripciones del mundo que permiten decir lo que de otra manera no podría
decirse." (26)
Cosmomorfismo y antropomorfismo, topografía y anatomía en las aplicaciones antes mencionadas
deberán ser objeto de una relectura formal y simbólica teniendo presente los mecanismos de
condensación y desplazamiento, a través de la metáfora y mediante los procedimientos, así
llamados, de "teleología y "arqueología."
Teleología viene de la palabra griega "telos," que quiere decir "fin." El término se utiliza para referir a
algo en tanto proyecto orientado hace el futuro, esto es, en cuanto a la relación que tenga con sus
propósitos o fines. La teleología es lo opuesto a la arqueología, que viene del griego "arqué/antiguo,"
y que implica la consideración de algo en relación a su pasado, sus orígenes. (27)
"Todo lo que se cuenta sucede en el tiempo, arraiga en el mismo, se desarrolla temporalmente; y lo
que se desarrolla en el tiempo puede narrarse. Incluso cabe la posibilidad de que todo proceso
temporal sólo se reconozca como tal en la medida en que pueda narrarse de un modo o de otro".
(28). Para E. Cassirer, la percepción y el significado surgen del interior de cada ser humano para ser
atribuidos a los objetos y las categorías de ordenación de la experiencia humana: el tiempo, el
espacio y el número, toman cuerpo de un modo específico dentro de cada forma simbólica y por eso
existen diversas posibilidades de expresar estos conceptos. Para este filósofo, los símbolos no son
mecanismos del pensamiento sino que son el pensamiento mismo, son el medio del que
disponemos para crear y ordenar nuestro mundo." (29) ya que "entre las funciones primordiales del
simbolismo está la de orientar el sentido de la existencia humana y del mundo por referencia al orden
cósmico." (...)Los símbolos no son creaciones irracionales e irresponsables. Muy al contrario,
responden a una necesidad y llenan una función: exhibir las realidades más profundas del ser. De
este modo, los símbolos religiosos además de dar lugar a una metafísica, entendida como una
concepción global y coherente de la realidad, suponen una ontología al desvelar la naturaleza intima
del ser. Para Eliade, no se opone pensamiento simbólico a pensamiento racional, puesto que
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también el pensamiento a partir del símbolo es un sistema coherente con su propia lógica y con unas
determinadas implicaciones metafísicas. (30)
Por último Bachelard, hace descansar su concepción general del simbolismo imaginario sobre dos
intuiciones que haremos nuestra: la imaginación es un dinamismo organizador y éste, un factor de
homogeneidad en la representación. Según el epistemólogo, muy lejos de ser facultad de "formar"
imágenes, la imaginación es potencia dinámica que "deforma" las copias pragmáticas suministradas
por la percepción y ese dinamismo reformador de las sensaciones se convierte en el fundamento de
toda la vida psíquica porque "las leyes de la representación son homogéneas"; ya que la
representación es metafórica en todos sus niveles y puesto que todo es metafórico, "en el nivel de la
representación todas las metáforas se igualan". [Durand, 2004, op. cit., p.34]
Eugenio Trías, abunda en el concepto de sinéctica de Gordon en cuanto a la orientación del ser en el
mundo en relación a la angustia. Para que esa revelación del mundo como mundo se produzca es
preciso que, en cierto modo, se ponga en suspenso aquello que el horizonte nos deja aquende,
próximo a nosotros; es preciso, pues, que lo familiar se vuelva inhóspito para que se dibuje en su
espesor de realidad la línea misma del horizonte y lo que ese horizonte insinúa más allá de si.
Pero el Dasein dispone de un «señalado encontrarse» que sirve de engarce entre lo anímico y lo
racional, entre «encontrarse» y «comprender», a saber, la angustia, la cual, como ya se ha sugerido,
no es angustia de ningún ente, no tiene por motivo ni razón de angustia nada que sea ni a la mano ni
a la vista, nada que sea espacialmente pertinente ni propio, hogareño ni familiar, nada
intramundano. Por el contrario, la angustia atraviesa todo el mundo circundante y familiar hasta
señalar ademanes en dirección al horizonte de Poniente en donde se dibuja el ocaso de lo hogareño.
En la angustia, pues, el horizonte del mundo como tal mundo se hace patente y con él también se
alumbra el barrunto de un «más allá» del horizonte. (31)
Dice Abraham Maslow: "Creo en suma, que ayudar a alguien a avanzar hacia la plena humanidad
pasa inevitablemente por el camino de la toma de conciencia de la propia identidad (entre otras
cosas). Una parte muy importante de esta tarea consiste en tomar conciencia de lo que se es,
biológica, temperamental y constitucionalmente, como miembros de una especie, de las propias
facultades, deseos, necesidades y también de la vocación, capacidad y destino propio."(32)
Se trata de recuperar al sujeto racional que está detrás de todo hecho y que directamente se pone
como razón, pero ésta no se deriva de nada, es absoluta, des-ligada, no depende de hechos.
Tampoco la vida subjetiva con sus modos de experiencia puede ser derivada de los hechos del
mundo, sino al revés, éstos toman su sentido en aquélla. La fenomenología no parece tratar de la
realidad sino de la representación de la realidad, así parece ser desde el momento en que la propia
fenomenología exige prescindir de la realidad, de la naturaleza, del mundo objetivo. La
fenomenología devela el estilo fundamental, o esencia, de la conciencia del dato inmediato anterior
a toda tematización científica, que es la intencionalidad. En lugar de la tradicional conciencia que
ingiere o digiere el mundo exterior, la fenomenología revela una conciencia que no es nada, salvo
una relación con el mundo. (33)

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CITAS
(1) María Mercedes Aguerre, 02/03/2011, ¿"Acerca de la estructuración de nuestro psiquismo" o
"Acerca
de
la
dinámica
de
nuestra
vida
psíquica"?
http://www.depsicoterapias.com/articulo.asp?IdArticulo=576
(2) En: PÉREZ, Francisca, 1988, Los placeres del parecido. Icono y representación, Visor, Madrid, p. 70,
citando: Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus, (5,6).
(3) Felipe Martín Huete, Universidad de Granada, Neutral, Ed. 01/01/11, BLANCHOT Y SUS
CONTEMPORÁNEOS, Paul Ricoeur y la reconstrucción simbólica de la realidad.
http://revistaneutral.files.wordpress.com/2011/01/neutral_01_paul.pdf
(4) Imagen y lenguaje en el psicoanálisis. (Paul Ricoeur)(En Escritos y conferencias 1. En torno al
psicoanálisis). 06/06/2011, "Image and Language in Psychoanalysis" ha sido publicado
en Psychoanalisis and Language (Psychiatry and the Humanities, 3), editado por J.H. Smith, New
Haven-Londres,
Yale
University
Press,
1978,
p.293-324.
http://animalamina.blogspot.com/2011/06/imagen-y-lenguaje-en-el-psicoanalisis_06.html
(5) En: Manuel A. Prada Londoño, Prof. De la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, Narrarse a
sí mismo: residuo moderno en la hermenéutica de Paul Ricoeur, (Pag. 7), citando a Cf. MACEIRAS,
Manuel. "Paul Ricoeur: una ontología militante". En: CALVO, Tomás y ÁVILA, Remedios. Op.cit.,
pp. 52-53. http://www.pedagogica.edu.co/storage/folios/articulos/folios17_07arti.pdf
(6) Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis. J. Lacan, Escritos 1.
http://www.actividadhumana.com/articulos/Articulos_Portada/Lacan/lacan_texto4.pdf (pag.14)
(7) Eduardo Casarotti, Paul Ricoeur. La constitución narrativa de la identidad personal.
http://chasque.net/frontpage/relacion/9905/filosofos_de_hoy.htm
(8) Asier Pérez Riobello, Universidad de Oviedo, Merleau-Ponty: percepción corporalidad y mundo.
http://revistadefilosofia.com/20-06.pdf (pag. 11)
(9)

Sergio
Morielo,
Cerebro,
mente,
cuerpo
y
entorno.,
http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/Moriello_Cerebro-mente-cuerpoentorno.pdf

(10) Manuel A, Prada Londoño, la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, Narrarse a sí mismo:
residuo moderno en la hermenéutica de Paul Ricoeur, Publicado en la Revista Folios Revista de la
Facultad de Humanidades. Universidad Pedagógica Nacional, Segunda Época, No. 17 (2003);
(pp. 47-55) http://www.filosofiayliteratura.org/lindaraja/ricoeur/narrarseasimismo.htm
(11)
Tàndem,
Serveis
Psicologics
http://www.tandempsicoterapia.com/terapia_narrativa.html

Psicoterapia,

(12) Domingo Boari, CPSEA, El lugar de los afectos en el contexto de la narrativa psicoanalitica, 08/09/2009,
http://cpsea.org/inicio/images/stories/El_lugar_de_los_afectos_en_el_contexto_de_la_narrativa_psicoa
nalitica_15.pdf (pp.2-5)
(13)

Jean-Claude Dijon-Vasseur. La psicosis según Lacan-Evolución de un concepto, Monografías.comPsicología, http://www.monografias.com/trabajos41/psicosis-lacan/psicosis-lacan.shtml

(14) Diana Ospina-Martínez, 2009. Tesis doctoral, Dir., Belén del Rocío Moreno, Universidad Nacional
de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de psicología. Una imagen vale más
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que mil palabras. Una aproximación psicoanalítica al recorrido del cuerpo en la cirugía estética.
http://unal.academia.edu/DianaOspina/Papers/163623/UNA_IMAGEN_VALE_MAS_QUE_MIL_P
ALABRAS._Una_aproximacion_psicoanalitica_al_recorrido_del_cuerpo_en_la_cirugia_esteticaHi
llman.5
(15) James, 1999, Re-imaginar la Psicología, Siruela, Madrid. [92]
(16) SANZ, Juan Carlos, 1996,El libro de la imagen, Alianza Editorial, Madrid, [18]
(17) GONZALEZ NÚÑEZ, José de Jesús y NAHOUL SERIO, Vanesa, 2008, Psicología Psicoanalítica del
arte, Manual Moderno, México. [12]
(18) Jenny Moix Queraltó, Universidad Autónoma de Barcelona, Papeles del Psicólogo, 2006. Vol.
27(2), pp. 116-122 http://www.papelesdelpsicologo.es/pdf/1343.pdf (pag.2).
(19) HOGG, J., 1969, Psicología y artes visuales, Gustavo Gili S.A., Barcelona.
(20) SCHNEIDER, Laurie, 1996, Arte y Psicoanálisis, Cátedra, Madrid.[13]
(21) BANG, V Barcelona Videoart Festival, http://www.bang-festival.com/en/posts/38-narrar-conimagenes-ii-tropos-y-figuras-literarias-en-la-narrativa-de-imagenes info@ob-art.com · © All
Rights Reserved
(22) ARNHEIM, Rudolf, 1980 Hacia una psicología del arte. Arte y entropía, Alianza Editorial S.A.,
Madrid. [257]
(23) Mario Tobelem, Sinéctica, http://www.lausina.com.ar/apuntesPDF/SINECTICA.pdf (pp.1-2)
(24) CIRLOT, Juan Eduardo, 2006, Diccionario de símbolos, Siruela, Madrid.[37]
(25) Tomás González, PAUL RICOEUR, La metáfora viva, Trotta, Madrid, 2001. (pag.3)
(26) Luis Vergara, Paul Ricoeur (1913-2005) http://www.ldiogenes.buap.mx/revistas/10/113.pdf
(pag.115)
(27) http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20110111111609AAAqrIe
(28) La hora de Sofía, Programa del Departamento de Filosofía en YSUCA,
http://www.uca.edu.sv/filosofia/index.php?cat=89 (pag. 5)

23/05/09

(29) Méndez, Lourdes, 2003, La Antropología ante las artes plásticas, Centro de Investigaciones
Sociológicas, Madrid, [58]
(30) Felipe Martín Huete, Universidad de Granada, Paul Ricoeur y la reconstrucción simbólica de la
realidad. http://revistaneutral.files.wordpress.com/2011/01/neutral_01_paul.pdf (pag. 5)
(31) Eugenio Trías. Vigencia de Heidegger, En HEIDEGGER, M., Interpretaciones sobre la poesía de
Hölderlin,
Barcelona,
Ariel,
1983,
pp.
8-22.
http://www.heideggeriana.com.ar/comentarios/trias.htm

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(32) MASLOW, Abraham, 2005, La personalidad creadora, Kairós, Barcelona.[55](33) Rocío Arenas
Carrillo, Introducción a la fenomenología, http://noemagico.blogia.com/2006/033001introduccion-a-la-fenomenologia.php

Japón, Período Edo.
Imagen: http://imagenes.fotosbuzz.com/2010/12/20/japon-libros-anatomia-1603-1868/
Kaishihen (Notas de disección) de 1772
Este libro fue el primero en examinar el cerebro humano ­ fue documentado en un libro de 1772
por Shinnin Kawaguchi, titulado Kaishihen (Notas de Disección). La disección se realizó en 1770 en
dos cadáveres y una cabeza recibidos de un campo de ejecución en Kyoto.
La imagen cotidiana del cuenco de espagueti ha sido más poderosa que la visión directa de las
circonvoluciones del cerebro.
(supondremos que se trata de una copia).

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