La disautonomía como entidad clínica variada aparece a diario en nuestro abordaje terapéutico asociado a muchos cuadros clínicos y patologías crónicas.
Nos acercamos a entenderla desde la fisiología y qué ocurre cuando la fisiología no puede resolver este desequilibrio.
El estrés está asociado a la activación de todos estos circuitos neurológicos y humorales que se interconectan entre sí para adaptar el individuo al contexto.
El problema radica en que la respuesta al estrés crónico no termina, y esto va generando un componente de carga alostática importante.