A lo largo de la vida hay que tomar múltiples decisiones y, aunque incluso desde antes del nacimiento se es titular de derechos, no es hasta la mayoría de edad cuando se presume la capacidad para gobernar los propios asuntos.
En el curso de nuestra práctica clínica, a menudo tratamos con pacientes incapacitados o en proceso de incapacitación. A través de la presentación de un caso clínico, invitamos a reflexionar sobre qué beneficios vs perjuicios podemos producir en nuestros pacientes a la hora de llevar a cabo dicho proceso.