La estimulación magnética transcraneal (EMT) ha demostrado efectos clínicamente significativos tanto en la depresión como en la calidad del sueño, dos dimensiones estrechamente interrelacionadas. Esta ponencia revisa de forma integradora la evidencia reciente (basada en más de 300 estudios) sobre los mecanismos mediante los cuales la EMT modula la arquitectura del sueño, incluyendo la regulación de redes talamocorticales, neurotransmisores y ritmos circadianos, así como la reducción de la hiperactivación cortical. Los datos muestran mejoras objetivas en parámetros como el sueño REM, la actividad de ondas lentas y la eficiencia del sueño, junto con reducciones significativas del insomnio, especialmente con protocolos específicos como la estimulación de baja frecuencia o iTBS acelerado. Asimismo, se analiza la eficacia de la EMT en depresión a lo largo del ciclo vital, destacando que la edad no constituye una limitación, e incluso puede asociarse a mejores resultados terapéuticos. Un aspecto clave es la relación bidireccional entre sueño y depresión: la mejora del sueño no solo acompaña, sino que puede mediar parcialmente la respuesta antidepresiva. En este contexto, el tratamiento activo del insomnio durante la EMT emerge como un factor determinante para optimizar los resultados clínicos.