Para todo profesional que haya trabajado con personas con trastornos de conducta alimentaria, es evidente que dicha condición supone una importante repercusión en todo el sistema familiar. Desde una perspectiva sistémica, fenómenos como la restricción alimentaria, los atracones o las conductas purgativas pueden entenderse como un síntoma que cumple una función determinada en la estabilidad de un sistema. Desde finales de los años setenta, cuando la teoría sistémica comenzó a tomar fuerza en el campo clínico, se ha dedicado una importante atención a los trastornos de conducta alimentaria, identificándose factores que favorecen la aparición del trastorno -como la sobreprotección o la rigidez-, así como otros factores que favorecen la perpetuación del problema. El estudio de dichos trastornos desde la perspectiva sistémica ha llevado al desarrollo de diferentes intervenciones que han probado su eficacia de forma repetida en estudios que las comparan con otras intervenciones. Más adelante, nuevos estudios deberán evaluar la eficacia de diferentes formas de intervención basadas en la teoría sistémica, así como su combinación con diferentes estrategias psicoterapéuticas y farmacológicas.
Un estudio sobre la relación entre trastornos de conducta alimentaria y adicción a internet.
Belen Unzeta Conde et. al
Fecha Publicación: 21/05/2021
Comunicación familiar y adicción
Psic. Gilberto Espino González
Fecha Publicación: 15/08/2018
TRASTORNOS DE CONDUCTA ALIMENTARIA: A PROPÓSITO DE UN CASO DE ANOREXIA NERVIOSA
TERESA DÍEZ MARTÍN et. al
Fecha Publicación: 26/04/2018