Es natural sentir respeto o precaución ante una avispa que se acerca demasiado o un perro que ladra con agresividad. Es un mecanismo evolutivo de supervivencia. Sin embargo, para una parte de la población, la mera presencia, imagen o incluso la idea de un animal específico desencadena una respuesta desproporcionada de ansiedad. Hablamos de la zoofobia, un trastorno que cae bajo la categoría de las Fobias Específicas en el manual diagnóstico DSM-5 y que ...
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Universidad de Psicología de Salamanca