El confinamiento con suspensión de la escolaridad presencial, durante la pandemia por Covid-19, ha sido un factor determinante en la aparición de diversas manifestaciones conductuales y anímicas en nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes, en especial en aquellos grupos que presentan características previas de mayor vulnerabilidad socioeconómicocultural y psicoemocional. La observación de trastornos comportamentales nos compromete a analizar y estudiar los distintos marcos teóricos, que permitan explicar sus causas psicobiológicas y abordar intervenciones adecuadas tendientes a prevenir mayores complicaciones. Frente a la signosintomatología observada (trastornos del sueño y la alimentación, aislamiento, agotamiento psicofísico, fobias, etc.), las diferentes teorías psicoanalíticas, del aprendizaje, del desarrollo y del apego (Bowlby), junto a los aportes de la neurobiología acerca de la neuroplasticidad y la actividad adrenocortical, permiten comprender su etiología y elaborar estrategias psicoterapéuticas que favorezcan la adquisición de habilidades sociales, regulación emocional y recursos resilientes, durante la actual situación traumática que vive la humanidad toda. A partir de este análisis, se puede concluir que las interacciones sociales con pares, que proveen las instituciones educativas en sus diferentes niveles, constituyen pilares fundamentales en la construcción temprana de la identidad individual, y favorecen la autonomía y la exogamia.