El modelo sistémico plantea lo que comúnmente denominamos “trastorno” como resultado de dinámicas relacionales disfuncionales en el sistema familiar. Introduce una visión circular compleja, interactiva, en el interior de un sistema que tiene sus propias reglas de transformación y se autorregula a través de fenómenos de retroalimentación para mantener un estado de equilibrio. Presentamos el caso de un paciente de 40 años con historia de numerosos diagnósticos en salud mental (trastorno afectivo bipolar, trastorno depresivo mayor, Trastorno de conducta, trastorno mental y del comportamiento debido al consumo de cannabis y cocaína, posible demencia frontotemporal) y multitud de tratamientos previos. Acude desde hace 8 meses a un centro privado para tratamiento de la depresión por iniciativa familiar aunque él está de acuerdo. El objetivo de la terapia ha consistido en reconstruir la identidad y la experiencia personal del paciente desde puntos de vista alternativos, partiendo de una visión sistémica. Los efectos de la intervención se han traducido en una disminución de la sintomatología.