Las personas que han incurrido en conductas suicidas presentan restricciones significativas en sus ocupaciones cotidianas de la vida diaria. Los desequilibrios entre la habilidad de cuidar de sí mismo (actividades de automantenimiento), la contribución al entorno social y económico (actividades productivas) y la satisfacción y disfrute de la vida (actividades de ocio) parecen influir significativamente a la hora de quitarse la vida. El trabajo del terapeuta ocupaciona