En Marzo del 2020, la población española (al igual que, mas tarde o temprano, el resto de la población mundial), sufrió las consecuencias de una nueva enfermedad producida por un virus, hasta ahora desconocido, el Covid-19. Ante el desconocimiento del comportamiento del virus, formas de propagación, alta virulencia y, sobre todo para evitar el colapso de los servicios de salud, se tuvieron que tomar medidas drásticas como el confinamiento