Última actualización web: 13/07/2020

La drogodependencia como factor de riesgo de suicidio y otras variables asociadas

Autor/autores: Virginia Pérez , Josefa Riquelme, Mireia Martínez, Mª José Hidalgo, Jerónimo Torregrosa
Fecha Publicación: 17/10/2014
Área temática: .
Tipo de trabajo: 

RESUMEN

Introducción: Los pacientes atendidos en las unidades de conductas adictivas son considerados población de riesgo elevado  de suicidio, ya que en ellos coexisten varias circunstancias médicas y sociodemográficas que lo incrementan. El abuso de sustancias se considera factor tanto predisponente como precipitante, y en un gran porcentaje de casos va ligado a otras enfermedades mentales que ya suponen por sí mismas un marcado aumento del riesgo de llevar a cabo conductas autolesivas.  La marginalidad en ocasiones ligada a la drogodependencia, podría condicionar también un incremento del riesgo. Metodología: Se plantea un estudio  retrospectivo de casos y controles cuyo objetivo principal es evaluar la tasa de suicidio en población drogodependiente y en población no drogodependiente en un departamento de salud. Se consultaron las historias clínicas de los pacientes fallecidos entre los años 2007 y 2011 procedentes de la Unidad de Conductas Adictivas (casos) y de una consulta de atención primaria (controles), y se extrajeron los datos necesarios sobre las variables de estudio. Resultados: los resultados mostraron un 33% de pacientes suicidados en el grupo de población drogodependiente, frente a un 2% en el otro grupo. En el grupo de población drogodependiente se encontraron más casos de enfermedad mental e infección por VIH. Además, este grupo contaba con más actos suicidas previos que el grupo control, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. Conclusiones: la población drogodependiente, debería ser considerada con atención  a la hora de valorar el riesgo de suicidio de los individuos, especialmente si coexisten otros factores de riesgo. 

Palabras clave: suicidio; drogodependencia; enfermedad mental; factor de riesgo; intento de suicidio


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Pérez V. Psiquiatria.com. 2014; 18:14.
http://hdl.handle.net/10401/6615

Artículo original
La drogodependencia como factor de riesgo de suicidio y
otras variables asociadas
Drug dependency as a suicide risk factor and others associated variables

Virginia Pérez1*, Josefa Riquelme2, Mireia Martínez3, Mª José Hidalgo4, Jerónimo
Torregrosa5.
Resumen
Introducción: Los pacientes atendidos en las unidades de conductas adictivas son
considerados población de riesgo elevado de suicidio, ya que en ellos coexisten varias
circunstancias médicas y sociodemográficas que lo incrementan. El abuso de sustancias se
considera factor tanto predisponente como precipitante, y en un gran porcentaje de casos va
ligado a otras enfermedades mentales que ya suponen por sí mismas un marcado aumento del
riesgo de llevar a cabo conductas autolesivas. La marginalidad en ocasiones ligada a la
drogodependencia, podría condicionar también un incremento del riesgo.
Metodología: Se plantea un estudio retrospectivo de casos y controles cuyo objetivo principal
es evaluar la tasa de suicidio en población drogodependiente y en población no
drogodependiente en un departamento de salud. Se consultaron las historias clínicas de los
pacientes fallecidos entre los años 2007 y 2011 procedentes de la Unidad de Conductas Adictivas
(casos) y de una consulta de atención primaria (controles), y se extrajeron los datos necesarios
sobre las variables de estudio.
Resultados: los resultados mostraron un 33% de pacientes suicidados en el grupo de población
drogodependiente, frente a un 2% en el otro grupo. En el grupo de población drogodependiente
se encontraron más casos de enfermedad mental e infección por VIH. Además, este grupo
contaba con más actos suicidas previos que el grupo control, siendo esta diferencia
estadísticamente significativa.
Conclusiones: la población drogodependiente, debería ser considerada con atención a la hora
de valorar el riesgo de suicidio de los individuos, especialmente si coexisten otros factores de
riesgo.
Palabras claves: suicidio, drogodependencia, enfermedad mental, factor de riesgo, intento de
suicidio.
Abstract
Introduction: Patients treated in addictive behavior units are considered high-risk suicide
population, because several social-demographic and medical circumstances coexist in them, and
those circumstances increase the risk. Substance abuse is considered as underlying and hasten
factor, and in a large percentage of cases, substance abuse is linked to other mental illnesses
which represent a marked increase of risk to carry out self-aggressive behaviors.
Marginalization, sometimes linked to drug dependency, could also condition an increase of risk.

Psiquiatria.com ­ ISSN: 1137-3148
© 2014 Pérez V, Riquelme J, Martínez M, Hidalgo MJ, Torregrosa J.

Pérez V. Psiquiatria.com. 2014; 18:14 - http://hdl.handle.net/10401/6615

Method: Is proposed to make a retrospective case-control study which main aim is to assess
the suicide rate in drug dependent population and in not drug dependent population in a health
care center. Were consulted the medical records of the patients that died between 2007 and
2011 from the Addictive Behavior Unit (cases group) and from the health center care (control
group) and were extracted data about study variables.
Results: Results show that 33% of patients committed suicide within the drug dependent
population group, compared to 2% who committed suicide within the not drug dependent
population group. In the drug dependent population group there were more cases of mental
illness and HIV infection. In addition, this group had more previous suicidal acts than the other
group, being this difference statistically significant.

Conclusions: drug dependent population should be considered with attention at the time of
assessing the risk of committing suicide, especially if the patient has other risk factors.
Keywords: suicide, drug dependency, mental illness, risk factor, suicide attemp.

Recibido: 13/09/2013 ­ Aceptado: 29/08/2014 ­ Publicado: 17/10/2014

* Correspondencia: vperezmacia@gmail.com
1 Hospital IMED Levante. Unidad de Psiquiatría.
2, 5 Departamento de salud de Elche- Hospital general. Centro de salud Altabix.
3 Hospital Universitario San Juan de Alicante. Servicio de psiquiatría.
4 Unidad de Conductas Adictivas. Departamento de salud de Elche- Hospital general.

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Introducción
Entre los factores de riesgo de suicidio de carácter clínico más conocidos se encuentra el abuso
de sustancias, que puede actuar además como factor precipitante en estados de intoxicación
aguda. Se estima que hasta el 15% de alcohólicos se suicidan y que el alcohol está presente hasta
en el 25% de suicidios consumados1 . Estudios realizados en población drogodependiente
muestran resultados igual de contundentes. Un estudio realizado en una comunidad terapéutica
mostraba que los grupos con mayor historia de autolesiones correspondían a pacientes con
consumo perjudicial de cánnabis, superando a los consumidores de alcohol, psicoestimulantes y
opioides1. Algunos más recientes, corroboran estos datos y destacan la estrecha relación entre
consumo de alcohol y cocaína y conducta suicida2. Además, existe una elevada asociación entre
trastornos por uso de sustancias y trastornos de personalidad, que per se suponen un
incremento del riesgo de suicidio al predisponer a los trastornos afectivos3,4.
A nivel sociodemográfico, clásicamente se había asumido que la existencia de condiciones
socioeconómicas desfavorables predisponía a un mayor riesgo de suicidio 4, sin embargo existen
estudios que ponen en controversia dicha afirmación al no encontrar una asociación relevante
suicidio/ condiciones socioeconómicas5. No obstante, circunstancias como no tener pareja o
hijos se consideran factores de riesgo al asumirse la inexistencia de apoyo del sujeto o ser éste de
menor calidad1,3.
En nuestro medio, los datos relacionados con causas de mortalidad en los últimos 5 años
muestran importantes diferencias entre las tasas de suicidio presentes en población general y
población drogodependiente. En trabajos preliminares realizados por los autores (comunicación
personal presentada en las XXXIX Jornadas Nacionales de Socidrogalcohol, 2012), se encontró
que del censo de fallecidos entre 2007 y 2011, un 34,09% del total de personas que cumplían
criterios de dependencia a sustancias, fallecieron por suicidio6, hecho que corroboraría que el
consumo perjudicial de sustancias puede considerarse como factor de riesgo de suicidio, aspecto
que parece asumido socialmente.
Estas cifras unidas a la escasa literatura actualizada relacionada con factores de riesgo de
suicidio descritos, como aspectos sociodemográficos, enfermedades crónicas o antecedentes
psiquiátricos (enfermedad mental o actos suicidas previos), plantean la necesidad de continuar
realizando estudios sobre el tema.
En este contexto se realizó un estudio que forma parte de un proyecto de investigación
relacionado con suicidio y sus causas (proyecto en proceso de la autora) cuyo objetivo primario
era evaluar la tasa de suicidio en población drogodependiente respecto a la no
drogodependiente en un departamento de salud (Elche- Hospital General). Como objetivos
secundarios, se planteó evaluar varios aspectos. En primer lugar identificar la posible relación
entre riesgo de llevar a cabo suicidio consumado y antecedentes de enfermedad médica o
psiquiátrica así como valorar una posible relación entre haber sufrido un acontecimiento vital
adverso reciente y el riesgo de suicidio consumado. También resultó interesante tratar de
identificar variables sociodemográficas asociadas a riesgo de suicidio, y ver si se correspondían
con las descritas en la literatura. Por último se evaluó si existía asociación entre el último
contacto médico del sujeto y el suicidio consumado, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido
desde la última consulta.
Se trata de un estudio descriptivo retrospectivo de casos y controles realizado con datos de
registro comprendidos entre los años 2007-2011, donde se analizan dos muestras de pacientes
fallecidos de similares características, excepto para la variable consumo de sustancias.

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Metodología
El estudio se llevó a cabo en dos centros asistenciales del departamento número 20 de la
provincia de Alicante. Se escogió como referente de población drogodependiente la atendida en
la Unidad de Conductas Adictivas del Departamento de salud Elche- Hospital General. Como
representante de la población no drogodependiente, se seleccionó un cupo de atención primaria
al azar entre los del centro, dado que la información correspondiente al consumo de tóxicos era
recogido por parte del médico en la historia clínica. Ambos grupos poblacionales presentaron
un tamaño muestral similar.
Las fuentes de datos utilizadas fueron el censo de defunción de pacientes y la historia clínica
informatizada. Se analizaron los datos correspondientes a los censos de defunción de los
pacientes de ambos grupos.
Se estableció como periodo de estudio el comprendido entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de
diciembre de 2011. Los datos referentes a las defunciones en dicho periodo se solicitaron a
través del Sistema de Información Poblacional (SIP). Posteriormente se pudo acceder a dicha
información mediante el directorio de Consejería GARBI (que facilita datos protegiendo la
privacidad de los usuarios). De este modo se obtuvo el censo de fallecidos pertenecientes a los
dos grupos poblacionales estudiados. Para los trámites mencionados se solicitaron los
pertinentes permisos a las autoridades competentes.
Respecto a los sujetos participantes, fueron incluidos todos los hombres y mujeres mayores de
18 años fallecidos en el periodo de estudio pertenecientes a cada uno de los dos grupos
mencionados, cuya causa de muerte estuviera filiada en la historia clínica.
Se escogieron variables sociodemográficas y sobre antecedentes médicos que a priori no fueran
definitorias o características de ningún grupo poblacional para tratar de evitar sesgos de
selección, como la edad, sexo, estado civil, hijos y situación laboral así como tipo de convivencia.
Respecto a las enfermedades médicas seleccionadas, se optó por aquellas de curso crónico al
considerar en parte de la literatura disponible que padecer algunas enfermedades crónicas
predispone a la conducta suicida (VIH, VHC, Hipertensión arterial y Diabetes).
Respecto a los antecedentes psiquiátricos se tuvieron en cuenta diagnósticos presentes en eje I
o eje II codificados en el DSM-IV-TR.
La asistencia a consulta de salud mental se evaluó mediante la constancia en historia clínica
informatizada de visitas previas a dicha unidad en las que figurara un diagnóstico según los
criterios comentados.
Para la variable dependencia a tóxicos, se consideró que existía dependencia a tóxicos ilegales si
existía antecedente de asistencia a Unidad de Conductas Adictivas de zona, con diagnóstico en
historia clínica informatizada según criterios del DSM- IV- TR.
Para evaluar la posible relación de la demanda asistencial con la muerte del individuo se analiza
la variable "contacto con el sistema sanitario" que se agrupa en 6 periodos. La adherencia al
tratamiento se estableció como positiva en caso de que existiera asistencia a un 80 % o más de
las visitas médicas programadas el año previo al fallecimiento. Se escoge este valor para afirmar
que existe adherencia dado que es el que se establece en los documentos de consenso para
hablar de cumplimiento terapéutico7 . Por último se consideró acontecimiento vital estresante
reciente el diagnóstico de enfermedad crónica o en estadio avanzado, separación afectiva,
muerte de ser querido o pérdida de empleo en el mes previo al fallecimiento. No se utilizó
ninguna escala específica de evaluación.

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Todas las variables mencionadas se extrajeron de la historia clínica informatizada mediante
explotación manual de las mismas, una vez obtenidas la autorizaciones pertinentes mediante el
proceso administrativo mencionado.
Los datos se volcaron en soporte Excel y posteriormente fueron importados al programa de
análisis estadístico SPSS v. 17.0.
Para el análisis de las variables cuantitativas, se utilizan medidas de tendencia central. Las
variables cualitativas se analizan mediante porcentajes y como medida de asociación se utilizó
en el análisis de cada grupo la Odds Ratio. Se realizó análisis bivariante para tratar de evaluar
qué variables de las estudiadas presentaban diferencias estadísticamente significativas entre el
grupo de fallecidos por suicidio respecto al resto para ambos grupos. El estadístico utilizado fue
el test de la Chi cuadrado. Todos los análisis fueron realizados utilizando SPSS versión v.17.0,
considerándose estadísticamente significativos valores de p < .05 con IC del 95 %.

Resultados
Se registraron un total de 103 pacientes fallecidos en el periodo de estudio, 57 pertenecientes al
censo de defunción de la consulta de atención primaria considerada referente de población no
drogodependiente y 45 procedentes de la Unidad de Conductas Adictivas. Los datos obtenidos
muestran que mientras en la muestra de fallecidos perteneciente a una consulta de atención
primaria la tasa de suicidio en el periodo de estudio es del 2 %, en la correspondiente a
población seleccionada por cumplir características de drogodependencia, la tasa asciende al 33
%.
El análisis descriptivo de frecuencias para cada una de las variables en el grupo de referencia
para población general o consulta de atención primaria (AP) informa de que la edad media es de
72 años (máxima de 94 y mínima de 31), un 51 % son varones, el 78 % había consultado a su
médico a lo largo del mes previo a la fecha de defunción y de éstos el 12 % lo había hecho la
última semana. Además, según los criterios mencionados en el apartado correspondiente, el 76
% cumplían criterios de adherencia. Destacamos esta última variable, ya que en el análisis
bivariante fue la única con la que se pudo establecer una diferencia estadísticamente
significativa entre en grupo de suicidados y no suicidados (p = .031), encontrándose que la
adherencia era en este caso un factor protector de suicidio (OR 0.16; IC 95 % .087 - .308)
Tabla 1: edad, sexo, adherencia y frecuentación

Edad media
Sexo

Última consulta

Adherencia terapéutica

Población
drogodependiente
41.71 ± 9.84
Edad máxima 72
Edad mínima 22
82.2 % varones
17.8 % mujeres
8.9 % última semana
4.4 % 7 - 15 días
26.7 % 15 - 30 días
22.2 % 31 - 90 días meses
13.3 % 90 - 180 días
24.4 % más de seis meses
51.1 % no
48.9 % sí

Población no
drogodependiente
72.1 ± 13,3
Edad máxima 94
Edad mínima 31
58.6 % varones
41.4 % mujeres
12.1 % última semana
24.1 % 7 - 15 días
41.4 % 15 - 30 días
13.8 % 31 - 90 días meses
3.4 % 90 - 180 días
5.2 % más de seis meses
24 % no
76 % sí
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El mismo análisis en el grupo de población procedente de la Unidad de Conductas Adictivas
(UCA) obtiene una edad media de 42 años (máxima de 72 y mínima de 22), un 82 % de varones
en la muestra, un 40 % de individuos con consulta el mes previo de los cuales un 9 % había
acudido a consulta la semana previa. En el caso de la variable sexo, se obtuvo una diferencia
entre ambos grupos, observándose un mayor riesgo de suicidio entre los varones, si bien no se
trataba de una diferencia estadísticamente significativa (p = .081). Respecto a la adherencia, la
cifra desciende hasta un 51 % en este caso.
En cuanto a los datos sociodemográficos, los resultados se distribuyen de la siguiente manera:
en el grupo de AP existían un 45 % de personas con pareja estable, 41 % en estado de viudedad,
un 7 % de personas sin pareja y un 2 % de separados en el momento de la muerte. No obstante,
el 90 % de los sujetos convivía con alguien. El 91 % de la muestra tenía hijos y el mismo
porcentaje contaba con apoyo de su entorno. No se hallaron sujetos con antecedentes de
estancia en centro penitenciario. El grupo de UCA por su parte contaba con un 53 % de personas
sin pareja estable, un 27 % de casos de viudedad y un 20 % de individuos con pareja estable. El
60 % de la muestra tenía hijos y el 85 % contaba con apoyo del entorno, porcentaje éste más
próximo al 78 % que sí convivía con alguien. En este grupo un 30 % de los sujetos tenía
antecedentes de estancia en prisión.
Tabla 2: datos sociodemográficos

Estado civil

Convivencia
Hijos
Estancia en
centro
penitenciario

Situación
laboral

Población
drogodependiente
20%
27%

Pareja estable
Viudo/ a

Población no
drogodependiente
45%
41%

53%

Sin pareja

7%

---

Separación/ divorcio

2%

85 % sí
15 % no
60 % sí

90 % sí
10 % no
91 % sí

40 % no

9 % no

30 % sí
70 % no

---

40%

Activo

9%

---

Estudiante

---

20%
40%

Pensionista
Paro

87%
4%

En cuanto a la situación laboral se objetivaron diferencias entre ambos grupos. Mientras en el
primero (AP) un 87 % de personas eran pensionistas, un 9 % se encontraban en activo y un 4 %
en situación de desempleo, en el censo de difuntos procedentes de UCA tan solo el 20 % de los
sujetos eran pensionistas, un 40 % se encontraba en activo y un 40 % desempleados. Estos datos
son sugerentes de posible relación entre edad media de la muestra con tasa de pensionistas y
sujetos en activo en cada una.

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En el apartado de antecedentes de enfermedad médica o mental diagnosticada, entre el censo de
fallecidos procedente de AP encontramos un 17.5 % de personas con enfermedad mental en eje I
o eje II, un 3.5 % de casos de actos suicidas previos, un 30 % de personas con diabetes mellitus y
un 70 % de hipertensos. No se encontraban descritos casos de VIH o VHC. Contrastan los
resultados con la muestra de la UCA, entre los cuales del total de 45 fallecidos, el 35 % tenía
diagnosticada enfermedad mental, el 7 % había llevado a cabo actos suicidas previos, el 7 %
estaba diagnosticado de diabetes y el 9 % de hipertensión. No obstante la diferencia más notable
en cuanto a enfermedades crónicas se encuentra en el porcentaje de pacientes con VIH, que
asciende a 47 % y VHC, de 58 %. En este caso el antecedente de enfermedad mental se asoció
con riesgo aumentado de suicidio, si bien las diferencias no fueron estadísticamente
significativas entre ambos grupos (p = .086; IC 95 % .18-1.4).
Tabla 3: antecedentes médicos

35 % enfermedad mental
diagnosticada
7 % actos suicidas previos
7%
9%
58 %
47 %

Población no
drogodependiente
17.5 % enfermedad mental
diagnosticada
3.5 % actos suicidas previos
30 %
70 %
-----

13 %

28 %

Población drogodependiente
Enfermedad mental Eje I ó II
DM
HTA
VHC
VIH
Acontecimiento vital
estresante último mes

En el caso de contar con actos suicidas previos, sí se encontró un riesgo aumentado (OR = 1.25)
respecto a los sujetos que no los habían tenido, con diferencia estadísticamente significativa o
no atribuible a azar (p = .036).
Tabla 4a y tabla 4b

Tabla de contingencia SUICIDADO * IS. PREVIOS
p = .036
IC 95 %
OR = 1.25
SUICIDADO
Total

NO
SI

NO
20
12
32

IS. PREVIOS
SI
0
3
3

Total

35

Por último comentar que para los acontecimientos vitales estresantes recientes, se encontraron
tan solo en un 28 % de la muestra procedente de atención primaria y en el 13 % en la procedente
de Unidades de Conductas Adictivas.

Conclusiones
La tasa de suicidios en población drogodependiente es significativamente superior a la de la
población considerada no drogodependiente en el área de influencia del departamento de salud
(Elche- Hospital General). Si bien este dato no se puede extrapolar a poblaciones mayores
debido al tamaño muestral y a las diferentes características de ambos grupos, es importante

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señalar la dificultad de acceso a información sobre suicidio
relacionados.

y la escasez de estudios

Para evaluar otros factores de riesgo, como se ha explicado con anterioridad, se llevó a cabo un
estudio descriptivo retrospectivo de cada grupo de manera individualizada.
Según los datos disponibles, las dos muestras presentan diferencias en el análisis descriptivo en
cuanto a factores sociodemográficos, así como para antecedentes médicos y/o psiquiátricos,
además de la condición de drogodependencia ya conocida. No obstante, estos datos no
presentan diferencias significativas dentro de un mismo grupo entre población
drogodependiente y aquéllos que no cumplen esta condición. Este dato plantea la hipótesis de si
los clásicos factores de riesgo de suicidio descritos por Pöldinger en la década de los 60 siguen
hoy siendo los más adecuados a la hora de estimar la suicidabilidad de los individuos.
En la muestra estudiada, es la drogodependencia per se el mayor condicionante de riesgo de
suicidio consumado, siendo en este caso más determinante que otros factores de riesgo ya
conocidos recogidos en la literatura.
El diagnóstico de VIH y VHC únicamente en el grupo de población drogodependiente invita a
pensar sobre la posibilidad de que este grupo de población utilice el servicio médico
proporcionado desde las Unidades de Conductas Adictivas como servicio de atención primaria,
dado que en el otro grupo no se encuentran diagnosticados casos. Este dato plantearía la
posibilidad de un inadecuado screening desde las consultas de atención primaria frente a la
tendencia espontánea mencionada del paciente drogodependiente a utilizar la UCA como único
o principal recurso sanitario.
La enfermedad mental, cuya relación con el riesgo de suicidio es conocida, mostró una
tendencia en la muestra estudiada coincidente con los datos disponibles, coincidiendo en este
caso con los datos ya disponibles al respecto.
Cabría destacar el hecho de que la asistencia regular a las citas programadas en consulta en el
grupo referente de población no drogodependiente respecto a la población drogodependiente,
mostró diferencias estadísticamente significativas para el suicidio consumado, actuando como
un posible factor protector en este caso.
Los datos de este trabajo refuerzan el hecho relacional entre el abuso de sustancias y el suicidio
consumado, corroborando así los hallazgos de trabajos previos9. No obstante, no se han podido
delimitar con mayor claridad los efectos de otros factores analizados. Por ello, se plantea la
necesidad de llevar a cabo un estudio aleatorizado de mayores dimensiones para establecer en
su caso estas diferencias si se presentan.

Conflicto de intereses
Los autores no presentan conflicto de interés alguno ni han recibido ningún tipo de financiación
para la investigación biomédica en la elaboración del presente trabajo.

Agradecimientos
V-PM , M- MC y MJ-HQ, se encargaron del diseño del estudio y escribieron el protocolo. J-RB
tramitó los permisos necesarios para llevar a cabo el estudio y acceder a las historias

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informatizadas según la legislación vigente. Todos los autores realizaron explotación de datos
para cumplimentar las hojas de registro. V-PM realizó el análisis estadístico. V-PM , M- MC y JRB redactaron el presente manuscrito. Gracias a A-PM y J- ST por su ayuda en la traducción al
inglés del resumen que acompaña al texto.

Referencias
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EC, Barraclough B. Suicide as an outcome for mental disorder. A meta- analysis. Brit J Psychiat. 1997;

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with personality disorders. Am J Psychiat. 1996; 153: 667-673.
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suicide attempts. Actas Esp Psiquiatri. 2002; 30:112-119.
6 Hidalgo

M. (comunicación personal presentada en las XXXIX Jornadas Nacionales de Socidrogalcohol, 2012 ).

Identificación de factores de riesgo de suicidio en una unidad de Conductas Adictivas mediante un estudio de
casos y controles.
7 Bonafont

X, Costa J. Adherencia al tratamiento farmacológico. Butlletí d'informació terapèutica. 2004; 16: 10-

11.
8 Pöldinger

9 Darke

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S, Campbell G, Popple G. Self- harm and attempted suicide among therapeutic community admissions.

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Cite este artículo de la siguiente forma (estilo de Vancouver):
Pérez V, Riquelme J, Martínez M, Hidalgo MJ, Torregrosa J. La drogodependencia como factor
de riesgo de suicidio y otras variables asociadas. Psiquiatria.com [Internet]. 2014 [citado 17 Oct
2014];18:14. Disponible en: http://hdl.handle.net/10401/6615

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