Última actualización web: 14/04/2021

Neurofenomenología de la conducta consciente.

Autor/autores: Javier Barría Muñoz
Fecha Publicación: 26/05/2010
Área temática: .
Tipo de trabajo: 

RESUMEN

El presente articulo es un homenaje a Francisco Varela y una oportunidad para tratar uno de los puntos ciegos de la psicología, que es el estudio de la ?Consciencia?. Se abordará la propuesta de investigación Neurofenomenológica propuesta por Francisco Varela. Se efectuará una revisión de las principales teorías psicológicas y como a nuestro parecer Francisco Varela supera las investigaciones efectuadas por Maturana al hacer converger la psicología, la neurociencia, la filosofia, la lingüística y la cibernética, mostrando una propuesta innovadora que podría ser considerada una nueva revolución científica.

Palabras clave: Maturana, Humberto; Neurofenomenología; Varela, Francisco; Neurophenomenology.

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Neurofenomenología de la conducta consciente.
FUENTE: PSIQUIATRIA.COM. 2004; 8(3)

Javier Barria.
Licenciado en Psicologia y Trabajador social.
Magister en Picologia Social-Comunitaria

El presente articulo es un homenaje a Francisco Varela y una oportunidad para tratar uno de los
puntos ciegos de la psicología, que es el estudio de la "Consciencia". Se abordará la propuesta de
investigación Neurofenomenológica propuesta por Francisco Varela.
Se efectuará una revisión de las principales teorías psicológicas y como a nuestro parecer Francisco
Varela supera las investigaciones efectuadas por Maturana al hacer converger la psicología, la
neurociencia, la filosofia, la lingüística y la cibernética, mostrando una propuesta innovadora que
podría ser considerada una nueva revolución científica.

Prólogo: El porqué de éste ensayo
Francisco Varela, deja la impresión de haber superado sus investigaciones con Maturana. Fue un pionero en
campos que integran tanto la física, la lingüística, la informática, la neurociencia, la filosofía oriental y la
psicología. El problema es que cuando los grandes genios de la humanidad dejan su legado por extrañas razones
deben morir.
Hace 18 años, cuando escuché a Maturana por primera vez en 1986 en Temuco, y luego en 1992 (el libro con sus
conferencias que fue publicado por la Universidad de la Frontera de Temuco, el cual, todavía lo conservo). Me
parecía interesante, pero complejo, entendía parcialmente los conceptos de recursión, lenguajear y el porqué de
concebir una biología del conocimiento.
Pasaron otros tantos años, hasta encontrar un libro de Varela (1997) Un puente para dos Miradas, que además
era una conversación con el Dalai Lama sobre ciencias de la mente. El libro me dejó con un gusto a poco, de
saber más.
Tuve que esperar otro libro de Varela, que se llama Biología del Fenómeno de la Vida, donde hace una
compilación de sus principales artículos, sobre el fenómeno biológico del conocimiento y la posición del sujeto
cognoscente, poseedor de una conciencia. Por primera vez y en un lenguaje absolutamente abordable al lego,
entendí como la experiencia está encarnada biológicamente y puede ser estudiada. Y Efectivamente había sido
estudiado lo que yo quería saber - como se puede investigar la conducta conciente.
Al leer Biología del Fenónemo de la Vida quedé con la sensación, como plantea Khun de estar ante una revolución
científica. Es por ello que quiero compartir este extracto de aprendizajes y realizar un homenaje a tan destacado
científico Chileno y del mundo.
Una breve reseña de Francisco Varela, (1947 - 2002). Se doctoró en Biología en la Universidad de Harvard en
1970. trabajó en destacadas Universidades del mundo como Universidad de Colorado, Universidad de New York e
Instituto Nacional para la Investigación Científica de Paris.
Entre sus libros más importantes están "El árbol del Conocimiento" con Humberto Maturana. The Emdodied Mind:
Cognitive Science and Human Experience, en colaboración con Helen Helen Rosh y E. Thompson. "Etica y Acción".
"Un Puente para dos Miradas". "Soñar, Dormir y Morir". Y "El fenómeno de la Vida".

Introducción

El presente ensayo, tiene una elaboración de aproximadamente tres años. Es una propuesta para abordar algunas
preguntas e hipótesis que conformaron los grandes cuestionamientos epistemológicos por parte del ensayista y
que en su momento no había ni la base teórica suficiente ni el conocimiento de los textos de Francisco Varela
(1991,1997,1999,2000) para abordarlas debidamente. Las preguntas como veremos, constituyen los puntos
ciegos que tiene la psicología, por ejemplo:
1. ¿Por qué la psicología conductual no trata el fenómeno de la consciencia?
2. ¿Porqué fueron abandonadas las técnicas de introspección en los estudios de psicología?
3. ¿El concepto de mente es igual o es un símilar al de conciencia?
4. ¿Por qué se abandonaron las investigaciones de la conciencia?
5. ¿Qué pasa con los afectos en los modelos conductuctistas?
6. ¿Las afirmaciones de Varela (2000) sobre las bases epistemológicas para estudiar la conducta desde una base
biológica de la conciencia constituye una hipótesis sólida de investigación?
Como podemos apreciar, los cuestionamientos no son fáciles de resolver ni de enfrentar. El camino seguido para
contestar los cuestionamientos anteriores parten de los postulados filosóficos del lenguaje de Wittgenteins (1998),
de los estudios sobre estructura del cerebro por Kandel (1999) en neurociencia, de Pinel (2001) en Biopsicología,
de la biología del conocimiento de Maturana (1996), del enfoque conductista y sus alcances en relación a la
conducta (Baron, 2000), hasta llegar a las hipótesis planteadas por Francisco Varela (1991,1997,1999,2000)
sobre la biología de la conciencia y sus enfoques epistemológicos para investigarla.
El ensayo presenta tres partes: La primera parte, es un esbozo del estado del arte de las ciencias conductuales,
cognitivas, contructivistas y de la neurociencia en lo que respecta a los conceptos de cerebro, conducta, mente y
conciencia. La segunda parte abordaremos los postulados de Varela con relación al estudio de la conciencia. Y la
tercera parte tratará de los enfoques epistemológicos propuestos por Varela (2000) desde los cuales se pueden
realizar investigaciones en Psicología sobre una base en neurociencia. Se asume que las teorías de Varela
representan innovaciones científicas de vanguardia a nivel mundial, lo cual puede llevar años antes que sean
posibles de ser consideradas como "verdad" por la comunidad científica.
Para Varela (2000) las ciencias del aprendizaje, las ciencias cognitivas y la neurociencia están convergiendo en la
actualidad para entregar respuestas a la complejidad del ser humano y a cruciales estudios de la Psicología sobre
la conciencia, la mente y los procesos cognitivos.
La hipótesis a desarrollar es que las investigaciones en la corriente conductista, luego en el enfoque cognitivo y
las investigaciones en biología del conocimiento por parte de Varela (1991) nos orientan a señalar que el
"conductismo y el cognitivismo1 está más cerca del estudio del cerebro de lo que parece, la orientación de ver a la
mente como un proceso enactivo2 va un paso más adelante para abarcar también la temporalidad del vivir,
trátese de una especie de evolución (evolución), del individuo (ontogenia) o de la estructura social, a partir de la
recursión del lenguaje" (p.110)

Los antecedentes conductistas de la conducta consciente: La relación entre la coordinación sensorio
motriz y el aprendizaje
La fortaleza del conductismo y sus aportes a la psicología del aprendizaje han sido innegables y vitales para su
constitución como ciencia, pero deja afuera la propiedad que nos hace humanos, nuestro entendimiento de la
conducta conciente.
Los trabajos sobre programas de aprendizaje sobre todo desde los aportes de Skinner son de un valor primordial
para todo sujeto que quiera hacer exitosamente clínica psicológica (Botella, 2000)
Sin embargo, para Varela la frontera entre el aprendizaje y la conducta sensorio-motriz conciente es muy sutil, y
en algunas ocasiones imperceptible. Las razones que se argumentan están descritas con detalle en el Libro De
cuerpo presente de Varela (1992).
El primer argumento es la plasticidad del cerebro, la coordinación sensorio-motriz se basa en un cerebro que
filogénicamente creado en la deriva natural, es una masa cefálica capaz de almacenar ilimitadas cantidades de
datos, que a su vez constituye su capacidad de sobrevivencia y adaptación. El segundo argumento, viene de
Fodor (citado en Varela, 1992) que se requiere de una conducta conciente para surgir el aprendizaje, una variable
mediadora de la intencionalidad del aprender y del aprehender, por lo tanto la frontera del conocer y el aprender
vuelve a ser sutil.
Para Fodor (1992) el aprendizaje también puede ocurrir sin campos sensorio-motriz de intencionalidad conciente,

incluso por error y accidente. Como son los citados en las fobias, accidentes, enfermedades. Somos para Varela
generalistas, nuestra plasticidad natural ontogénicamente es la de aprehender y correlacionar información.
El otro argumento viene de Helen Rosh (Citado en Varela, 1992) constituimos una conciencia encarnada en una
biología que actúa como director de orquesta y discrimina que somos, que aprendemos y que es relevante de
almacenar o inhibir como dato significativo. El dato queda incorporado en la biología del sujeto como impulso
sináptico, dendrítico o axón, queda una huella mnémica como registro del aprendizaje.
Por lo tanto el aprendizaje y la biología del aprehender es la clave del desarrollo y evolución del sujeto
cognoscente y conciente de su conducta.

Desde la organización biológica a la conducta: los antecedentes de la conducta conciente
Para Varela (1997) el comportamiento humano, el entendimiento del cerebro y la mente tienen su origen en dos
factores filogenéticos presentes en todas las organizaciones unicelulares y multicelulares hasta llegar
evolutivamente a las especies complejas como humanos, animales y aves3. El primer factor, es que cuando nos
referimos al comportamiento, estamos hablando del movimiento, ya que la creación del cerebro y sus funciones
está asociado al movimiento4. Es decir frente a cualquier forma básica de sensibilidad nos estamos refiriendo a
comportamiento.
El segundo factor es la presencia de una base sensible y una superficie motora. Ambos factores para Varela
(2000) es la historia ontogénica de la organización celular del sistema nervioso.
Pero debemos hacer una diferencia, la organización del sistema nervioso es parte de la evolución de las especies
que generaron movimientos, es decir, los animales que tienen su evolución a partir de la relación entre un
sistema neuronal y los músculos, a diferencia de las plantas que no se mueven y que no desarrollaron un sistema
nervioso. Los animales sensibles y motricez generaron a partir del sistema nervioso la complejidad del cerebro. A
saber, en las especies de acuerdo a su grado de evolución, desde reptil, mamífero inferior, mamífero superior,
están presentes tres cerebros interconectados entre sí. El cerebelo como vestigio de los reptiles y aves, que
controla los movimientos y los impulsos involuntarios, la zona del bulbo raquídeo y límbica asiento de las
emociones, vestigio de los mamíferos inferiores y las primeras organizaciones de las emociones básicas como el
miedo, la ira, la agresividad y conductas de sobrevivencia, hasta llegar a la masa encefálica propia de los
mamíferos primates (Kandell, 2000)5.
En resumen tenemos un animal con una organización muy básica consistente simplemente en una red neuronal
que se conecta a los músculos, pero esta organización neuronal es la base del sistema nervioso y del cerebro en
las especies superiores (Varela, 2000).
Por lo tanto el problema que plantea Varela (1997) y Kandell (2000) en relación a la complejidad en el primate
superior, dice relación a que la percepción de los órganos sensoriales como ver, tocar, sentir y oír, no implica
ninguna forma de conducta conciente producto que ya existe una estructura orgánica neuronal predeterminada
para recibir estímulos precisos de una clase de energía, sino que es una construcción activa del mundo. A
diferencia de la sensibilidad perceptual sensorial en los reptiles (con un cerebro), plantas sin masa encefálica, y
animales cuadrúpedos con dos cerebros. Como veremos más adelante, la capacidad de representación enactiva
del mundo puede considerarse una forma de conciencia (conducta conciente).
Por lo tanto, tenemos dos conclusiones. Toda la historia del cerebro y los procesos sensoriales tienen que ver con
la correlación sensorio-motriz asociada al movimiento, en segundo lugar tenemos una unidad básica ­ la neurona
- de la cual se constituye el cerebro, y se constituyen a su vez las conexiones entre el cerebro y los músculos en
los cuales viaja la información eléctrica producida por los programas preestablecidos genéticamente y que tienen
como base y núcleo central de coordinación el cerebro (Varela, 1997)6.
Entonces en metáfora de Maturana (1995) tenemos una conducta que es una coordinación de coordinaciones y un
comportamiento que es una coordinación entre organismos coordinados para actuar. Sin embargo la idea de
Varela es mucho más aportativa, menciona que el mundo es representado por el cerebro, y que estos programas
prefigurados pueden ser adaptados para una mejor adaptación, esta idea puede ser igual experimentalmente
hablando para un perro, un ratón y un humano7.
Aquí emerge el importante concepto de adaptación evolutiva (Varela, 2000) el cerebro es parte de una evolución
adaptativa para generar un organismo con mayor capacidad de sobrevivencia y adaptación, ya que la adaptación
proviene de la información entregada desde el medio ambiente.
Pero, la diferencia que hace el primate superior y el animal con uno o dos cerebros es la plasticidad. Para Varela
(1997), podemos hablar de plasticidad en organismos unicelulares y multicelurales poseedores de un sistema

sensitivo, la plasticidad permite adaptar a la especie a una mejor capacidad de sobrevivencia, pero el primate
superior a la plasticidad le ha llamado aprendizaje. Es decir, los primates tienen la capacidad innata de adquirir
aprendizaje no asociativo, somos generalistas no especialistas en el aprendizaje8.
Aquí tenemos un salto cualitativo a la comprensión hacia la conciencia y la mente, que es la particularidad de ser
sensible y tener una conciencia como campo fenomenológico. A esta idea volveremos después.
Para Varela (1997) la condición de ser sensible es una característica de las especies en evolución desde los
organismos unicelulares como una ameba y los multicelulares como una paloma, está dado por la sensibilidad, es
decir, cualquier organización celular que se precie de movimiento podemos considerarla como sensible, el
cuestionamiento para Varela (2000) es que discrimina la neurociencia como no sensible. Parece que la capacidad
de ser consciente nace a partir de la representación del mundo sensible y no antes. La capacidad metafórica en
lenguaje de Wittgentein (1956) hace a la conciencia que emerja como una capacidad de relacionarse
fenomenológicamente en primera persona9.

Del conductismo al constructivismo: una discusión pendiente
Veamos los postulados de Eleonor Rosh (1997) sobre la evolución del conductismo hasta su evolución teórica
hacia la corriente cognitiva.
A principios de siglo XX, las tendencias emergentes en psicología estaban divididas entre las corrientes
mentalistas y las corrientes conductistas. En 1857 en la ciudad de Leipzig habían empezado con Wundt las
primeras investigaciones sobre la mente en laboratorio. Pronto se propagó la forma científica de trabajar la mente
por medio de la técnica de introspección y emergieron otros científicos preocupados por estos estudios. Para Rosh
(1997) el fracaso del introspeccionismo de debe a que cada laboratorio tenía sus propias teorías para el estudio
de la mente, por ejemplo en un laboratorio se pensaban que la percepción estaba compuesta por diminutas
manchas de color. En otro lugar, se pensaba que la percepción era una conexión de una serie de pre-impresiones
de ideas, otros pensaban que los pensamientos eran representaciones mentales, en cambio en otro se suponía
que la mente piensa sin imágenes10.
Estos primeros estudios sobre la mente fueron un caos, y no pudieron reproducir los experimentos en los otros
laboratorios, por lo tanto, esta situación determinó el fin del sistema introspeccionista. Paralelamente aparecía la
escuela conductista que enarbolaba la bandera del positivismo lógico y del empiricismo, y que podía probar con
un alto grado de certeza sus investigaciones.
Para Rosh (1997) el éxito del conductismo se debe a cuatro razones básicas, en primer lugar sus experimentos
podían ser replicados en distintos laboratorios. En segundo lugar partieron desde una base sólida biológica como
son el estudio de los reflejos que estaban de moda a principios del siglo XX. En tercer lugar, se pudieron encontrar
otros aportes a los estudios de los reflejos11 y autómatas como son las investigaciones sobre aprendizaje. En
cuarto lugar, cumplían con el principio de la parsinomia científica, es decir, demostrar en forma sencilla y fácil una
idea compleja, auque como señala Rosh sea errónea12.
Entonces el conductismo en sus tres versiones de investigaciones, a saber, el condicionamiento clásico, el
condicionamiento operante y aspectos de la memoria ganó rápidamente adeptos.
Sin embargo, menciona Rosh (1997), los dispositivos experimentales del conductismo requieren animales pasivos
y un experimentador que observe, situaciones que no se dan en la naturaleza. El estado normal de un animal o de
cualquier criatura que se desplace activamente interactúa con su medio ambiente también activamente.
Por lo tanto, los experimentadores conductistas, se encontraron que el modelo explicaba una amplia gana de
comportamientos humanos, pero no todos, tenía puntos ciegos donde no había respuestas que fueron llamadas ­
paradigmas experimentales - como por ejemplo, los estudios en lenguaje iniciados por el conductismo no
encontraron correlaciones entre la combinación gramatical y las conductas de respuestas del sujeto. En un simple
ensayo sobre referirse verbalmente a objetos similares como árboles, por ejemplo una gama de pino, la tasa se
error aumenta significativamente si ambas imágenes representacionales están asociadas entre si, pero no por un
fenómeno de condicionamiento, sino porque representacionalmente son iguales en términos de concepto, como
pino-abeto, pino-ciprés, etc13.
Otro problema que tuvieron fue de acuerdo a Rosh (1997) en saber como los niños menores de un año adquieren
lenguaje, se encontraron que las madres hablan con los niños como si estos fueran adultos, no estando asociado
un estímulo con su correspondiente estimulo emisor de la respuesta. Otro problema inexplicable es la adquisición
del conocimiento y la curiosidad, los investigadores apreciaron que los animales tanto ratones, chimpancés y
niños lactantes, realizan acciones sin necesidad de recompensa o castigo, las realizan por el simple placer de

curiosidad14.
A partir de estas conclusiones, el modelo de acuerdo a Rosh tuvo que evolucionar y ampliar sus campos de
experimentación hacia los modelos de inteligencia artificial y autómatas, para Newcomb Greenleaf (1997) los
modelos computacionales nacieron de una necesidad de recrear la mente como si funcionara de una forma
particular, es decir se simula que la mente funciona como una computadora con ingresos de información y salidas
de información, input y output, modelos generados a partir de los estudios de los mecanismos de autorregulación,
termostatos y autómatas informáticos. Otro aporte fundamental fue de la lingüística y los estudios de la
conformación del lenguaje como un programa o patrón reproducible universalmente (Echeverría, 1999).
Otros aportes habían sido hechos a partir de la segunda guerra mundial como es el estudio de la inteligencia
artificial y los mecanismos de control para fabricar armas sin errores o que el grado de error para dar en un
blanco movible sea mínimo. Sin embargo, los modelos racionales volvieron a quedar entrampados en dos
fenómenos particulares, las emociones y la comprensión15(Varela, Thompson y Rosh, 1992).
Para Newcomb Greenleaf (1998) la dificultad es la simulación de como un niño pequeño incluso o incluso un
chimpacé aprende y comprende. Cada trozo de comprensión necesita una cantidad ilimitada de información y de
posibilidades de respuestas posibles como árboles de decisiones. Sin embargo, la psicología estaba dando pasos a
juicio de Varela para entender un concepto más complejo y abandonado por el introspeccionismo como la
conducta conciente.
Varela (2000) es positivo esta convergencia de ciencias biológicas, neurociencias e informática, por que nos
acerca cada vez más, gracias a los avances de la tecnología, a dar respuesta a la problemática que encierra la
conciencia.

La conciencia fenomenológica: vivenciar en tiempo presente
Antes de profundizar en las innovadoras ideas de Varela (2000) sobre la investigación científicas de la conducta
conciente, haré alcances en las bases epistemológicas y filosóficas a las cuales hace referencia Varela en su
modelo, como son los conceptos de fenomenología, lenguaje, reducción eidética, y campo fenomenológico.
Para poder demostrar que el estudio de la conducta conciente es posible y no caer en los errores epistemológicos
de los introspeccionistas, empezaremos con el concepto campo fenomenológico. El concepto fenomenología fue
instaurado a principios del siglo XX por Edmund Husserl , quien alarmado por la fuerza que estaba adquiriendo el
método científico como modelo reduccionista y empiricista, genera una metodología para que la filosofía pueda
convertirse en una ciencia de estudio16. (Echeverría, 1997)
Las críticas de Husserl, y de otros filósofos del siglo XX están relacionadas con la objetividad aparente del modelo
y de como el observador puede separar efectivamente sus propias impresiones de lo observado. Para Husserl
ambos axiomas científicos son erróneos17.
Entender la fenomenologia es entender el funcionamiento natural de la conciencia y de la mente. Tanto los
existencialistas Sartre y Kierkegaard y los fenomenólogos como Brentano, Heiddeger y Husserl, señalan que la
experiencia humana como vivencia está íntimamente relacionada a cómo percibimos, actuamos y somos
concientes de ello (Echeverría, 1997). Es decir, el humano vive en un continuo presente, dentro de un campo de
existencia que es particular e irrepetible, entonces, la misma vivencia se convierte en experiencia, no existe ni el
pasado ni el futuro solo el eterno presente, vivenciado particularmente por cada ser humano18.
Aquí nos detendremos a examinar los campos intersubjetivos. Hablar de que es real y que es representación de la
realidad es un problema de autobservación y de lenguaje. El gran problema de acuerdo a Wittgentein (citado en
Cordua, 1998) es la dicotomía iniciada por Aristóteles hace 2000 y continuada por distintas corrientes
explicativas, sobre lo interno y lo externo, lo interno visto como mental y lo externo visto como real. Tal dicotomía
para Wittgenteins, no existe, y el lenguaje es un claro ejemplo de ello19.
Nosotros existimos en un espacio fenomenológico de existencia, es decir, para los existencialistas el hombre
ocupa un espacio material en el mundo, - un estar en el mundo - y representa el mundo que ve, toca y siente, por
lo tanto sus conceptos que usa están referidos al mundo en el cual vive. Para Wittgenteins (Cordua, 1998) el
lenguaje - nos conecta con la cosa, pero no es la cosa en si - el lenguaje representa la vivencia de la cosa, el
existir en cosas que pueden ser representadas lingüísticamente, es representar el mundo porque existimos
vivencialmente en él, no podría ser de otra forma, ya que el campo fenomenológico como lo evidenció Perl, es un
espacio que cada humano lo siente concientemente como propio y que lo puede compartir intersubjetivamente
con otros20.

Entonces como señala Maturana (1992) sabemos que tenemos un sistema nervioso que es cerrado a los cambios
estructurales pero abierto a la información, que deja la realidad entre paréntesis. Varela va más allá de esta idea
y menciona que lo que queda entre paréntesis es la vivencia particular de la cual solo puede dar cuenta cada
sujeto en particular y puede compartir lingüísticamente por cualquier oyente.
Resumiendo, tenemos que podemos saber que existimos porque tenemos una vivencia existencial irreductible
donde se desarrolla toda la metáfora de la vida en un continuo presente. Entonces, ¿Cómo podríamos reducir la
experiencia si es la propia vivencia?, y la propia vivencia es la conciencia del tiempo presente, que puede ser
expresado y transmitida lingüísticamente a otro ser humano.
Sin embargo tanto para Cordua (1995) y como para Varela todavía no podemos resolver explícitamente que es lo
que existe como realidad externa a la conciencia, - que si es la cosa o la representación de la cosa - en términos
de la vivencia que es subjetiva e individual, todavía no se puede responder cabalmente. Podemos concebir la
realidad material independiente de la representación mental pero no al revés, es decir, representar la realidad
mental independiente de la materia. Ambos campos son irreductibles entre sí21.
En síntesis esto es lo que plantea la fenomenología - la irreductibilidad de la experiencia humana vivenciada en
primera persona (individualmente) ­ donde lo interno y lo externo son el mismo evento no polarizado sino como
un campo fenomenológico único.
A partir de esta idea de la fenomenologia la conducta conciente puede ser estudiada.

Estudios enactivos y la emergencia: la innovación de Varela
La evidencia empírica a partir de las investigaciones de Varela (1991) en neurociencia y ciencia cognitiva, tiene
que ver con la convicción que la ciencia no podrá hacer avances sustanciales sin la idea que la mente está
encarnada, inscrita corporalmente y envuelta en el mundo y abandonar la idea que la mente puede representar
una computadora.
La mente encarnada representa dos problemas, uno epistemológico y otro ontológico. El punto ontológico, señala
que no podemos captar un objeto independientemente como si estuviera ahí afuera. El objeto surge de nuestra
actividad manipulatoria sensorio motriz, por lo tanto, tanto el objeto como el sujeto están emergiendo cosurgiendo en una temporalidad de tiempo presente. De aquí surge el primer postulado de Varela - la mente no
está en la cabeza: la cognición está enactivamente encarnada - la cognición es algo que se produce en el acto de
manipulación activa, lo cual implica una profunda co-determinación de lo que parece estar afuera y adentro. En
otras palabras lo que está ahí afuera y lo que hago para estar en ese mundo son inseparables (Varela, 2000).
Para Varela (1992) el mundo en que vivimos va surgiendo o es modelado en vez de ser predefinido, la noción de
representación ya no puede desempeñar un papel protagónico en el modelo. El hacer emerger enactivamente se
refiere a "a la total circularidad de la acción/interpretación" ( p.90).
El segundo postulado es - la mente existe y no existe -. A esto, Varela (2000) lo denomina el punto de enclave de
la emergencia. El funcionamiento de la mente es global e independiente de las 1011 millones de neuronas
interconectadas entre si para configurar una totalidad. Se trata para Varela de una totalidad que surge de la
emergencia de las interconexiones locales de las neuronas y tienen un estatus ontólogico diferente. Es decir, nos
comportamos como una totalidad, más o menos armónica que la llamamos "si mismo" o "conciencia de si mismo".
Para Varela esta emergencia es causa y consecuencia de las interconexiones individuales y grupales de las
neuronas22.
Para la corriente más ortodoxa cognitiva bajo el principio de la computación e informática este principio se conoce
como autoorganización, complejidad o dinámica no lineal, pero la idea es la misma, el traspaso de lo local a lo
global, como campo enactivo emergente, el ser cognitivo pertenece ontológicamente a ese nivel de emergencia y
a ese nivel como existencia.
Esta idea del campo enactivo emergente como propiedad del traspaso de lo individual a lo corporal, podría
contradecir a las ideas de la psicosomática, de acuerdo a Varela (2000) y Schnake23(2000) la psicosomática se
basa en las perturbaciones que la corporalidad ocasiona en la mente, pero el punto de vista opuesto no se ha
visto, que la mente afecte la corporalidad. De acuerdo al punto emergente tratado, es perfectamente posible el
enfoque, que a partir de la globalidad asociada a la individualidad, ambos afecten, tanto lo corporal a lo mental y
lo mental a lo corporal, pero entendiendo que ambos campos son ilusorios, ya que tal distinción no existe como
tal.
En este emerger la emoción es esencial y primaria. Esta idea de Ledoux (1999) y Damasio (Citado en Ledoux,

1999) asumida también por Varela (2000), señala que no existe una clara diferencia entre los estados afectivos y
emocionales y lo que llamamos razón o pensamiento. La afectividad es anticipatoria, totalmente orgánica y
corporal, por lo tanto, la razón en el constante devenir es como la guinda de la torta, ya que de acuerdo a Ledoux
la razón emerge del afecto, está anclada en la corporalidad afectiva.
De este modo, de acuerdo a Varela los procesos de razonamiento van surgiendo de momento a momento, la
razón y el pensamiento son los picos de la montaña asentadas en los afectos, siendo estos, prerreflexivos, noconceptuales, pre-noéticos. Por lo tanto al concebir esta idea está implícita la complejidad de convertir la
experiencia en palabras, porque está sucediendo en el mismo presente de la vivencia por lo tanto es
preconceptual, y afectiva, sólo emerge la razón y el pensamiento como último eslabón de la cadena desde la
orgánica corporal a la mente24.
El tercer postulado es la - mente es esta mente: la cognición es generativamente enactiva determinada con un
otro -. De acuerdo a las últimas investigaciones en cognitiva y neurociencia la mente individual que era
impensada ser conocida por un otro, ahora se asume que son complementarias. Es decir los primates superiores
tienen la capacidad de leer la mente del otro, esto es pre-conceptual asentado en lo emocional. La empatía del
otro como informa Varela permite la co-contrucción del Yo o si-mismo como una categoría empática del otro
(Ledoux, 1999). El punto es el mismo la cognición es generativamente enactiva con un Yo-otro, co-determinado
con un yo-otro25.
Esta cualidad pre-verbal de la emoción la vuelve inseparable de la presencia de los otros. Los correlatos afectivos
se experimentan como experiencias en cuerpo vividas . El cuerpo del otro es experimentado y vivenciado como
campo fenomenológico experiencial que viene a ser el campo de acceder a la vida social conciente más allá de la
interacción como intersubjetividad fundamental27.
Cuarta premisa es - la conciencia es un asunto público: la conciencia es ontologicamente compleja - , la
innovación de acuerdo a Varela (2000) si bien esta en boga en las ciencias cognitivas ha sido manoseada ya que
el concepto de conciencia es suficientemente vago. El fundamento es que la vivencia como experiencia vivida
permea las raíces naturales de la mente. El problema es que la experiencia es irreductible y aquí entramos en la
dimensión epistemológica del cuestionamiento.

La vanguardia epistemológica: estudios en primera, y tercera persona
Las ciencias cognitivas solo se han centrado en la vida común no examinada vista desde una tercera persona. Es
decir, un tercero que observa lo que desarrolla un otro. El concepto de Varela va más allá y asume que es una
fuente de conflicto por las dificultades metodológicas de su avance, al punto que estamos señalando se llama en
primera persona, que es la capacidad que el propio individuo informe de su vivencia, Varela incorpora el concepto
de Neurofenomenologia28 y el punto de análisis es la conciencia o capacidad de describirnos como un todo
integrado o un Yo - Si mismo propio.
La idea vanguardista de Neurofenomenologia de la conducta conciente, abre a juicio de Varela cuestionamiento
ontológicos y epistemológicos en relación al estudio de los estados de conciencia y experiencia humana ya que
produce una trama y una urdimbre entre lo experiencial y lo material, lo natural y lo trascendental.
Varela identifica tres polos (Varela, 200, pp. 255-256):
a. El nivel formal ya que la descripción de los contenidos mentales participa de un modo de idealidad y por lo
tanto están en un terreno común (la primera y tercera persona)
b. El proceso natural (neural y corporal) considerado en su nivel apropiado tendiendo un puente entre la
emergencia global y los mecanismos locales que le dan relevancia directa tanto al contenido psicológico y a un
examen neurocientífico detallado.
c. El nivel pragmático de examen que conduce a la transición mente/cuerpo ya que solo este nivel permite
acceder a una posición no dual que no excluye a la experiencia ni al cuerpo proporciona la base relevante y los
datos para los puntos I y II.

La Neurofenomenologia29 de la conducta consciente: un punto controvertido de la ciencia
En este punto, Varela (2000) hace una reflexión, ¿Podemos relacionar la experiencia con procesos cognitivos o
mentales?. La respuesta parece compleja, ya que debemos cambiar el enfoque desde el cual se mira la
experiencia y acotar los conceptos de "conciencia fenomenal" o "experiencia conciente", ya que pertenecen al

mismo dominio de la conducta conciente, la "experiencia".
Para Varela (2000) debemos someter el cuestionamiento a una nueva revisión histórica, y ver los errores de los
introspeccionistas30. Se conoce desde la filosofía existencial que la experiencia humana es un estar en el mundo
concientemente y desde, la corriente cognitiva es la conexión interno externo en tiempo presente.
La respuesta para Varela (2000) empieza a ser resuelta a partir de las innovaciones de la propuesta conexionista
que al ver a la mente como una computadora con intercambios de información - input y output ­ se explicaron los
fenómenos de la visión, audición y reflejos, sin embargo dejaron desprovista a la mente de toda intencionalidad ­
vacía - como conciencia que experimenta.
Otro avance fueron los experimentos en neurociencia con sistemas no invasivos para estudiar la relación compleja
entre sistemas neuronales intercambiando información desde un sistema localizado a un sistema global
(complejo) como ocurre en todos los fenómenos de atención, memoria, y conocimiento31. Estas investigaciones
aportaron a juicio de Varela (2000) un avance en la conexión de incorporar una organización psíquica o si mismo
que diera cuenta de una unidad o diferencia entre organismos vivos, de aquí deviene el concepto mente
encarnada en una biología, por lo tanto se puede hablar de una conciencia en tiempo presente que experimenta.
Es aquí donde comienza el aporte de Varela y la dificultad porque representa un quiebre epistemológico en
relación a la investigación en tercera persona.
Primero, porque la experiencia es un fenómeno irreductible y auténtico, experiencialmente vivido (como
subjetivo) por el sujeto que conoce ese experienciar. Pero para estudiar la conducta conciente se requieren
técnicas rigurosas y pragmáticas para su estudio.
La propuesta de Varela (2000) es constituir estudios en investigación fenomenológica que puedan convocar a toda
una comunidad de investigadores y diversos programas de investigación.
La propuesta es la Neurofenomenologia, que articula los principios de los avances en neurociencia, psicología,
lingüística y ciencias cognitivas. Es un nuevo posicionamiento del estudio de la experiencia conciente o conciencia,
que al estado actual de la ciencia puede aportar nuevos avances o desechar temporalmente la idea mientras no
existan los avances necesarios para abordarla.
Lo difícil para Varela (2000) es el cambio paradigmático de los investigadores y de la ciencia, en el sentido que
debe buscar nuevos programas de investigación que puedan dar cuenta que la experiencia humana es una sola y
que la diferencia establecida entre el conocer, el experimentar, el aprender es un fenómeno de conciencia de la
conducta que se ejecuta, - es solo ilusorio - .
Los caminos para el análisis de la conciencia están dados, Varela (1991, 1997, 2000) reporta que los estudios con
registros de las imágenes funcionales del cerebro han permitido distinguir que campos pertenecen a la conducta
conciente y a la conducta inconciente del sujeto. Además las conductas como la atención y la concentración no
están ubicados en una zona única, que además no concuerdan con una posición de interconexión de neuronas
sino a una globalización de procesos que generan un nuevo campo fenomenal global.
El segundo campo es el estudio de las correlaciones entre tiempo presente y vivenciar, para el sujeto el tiempo es
indeterminado en el fluir de la conciencia, solo sabe que está en el tiempo cuando toma conciencia de él32. Pero
existe de acuerdo a Varela (1991) un tiempo mínimo de correlación entre el proceso biológico y la emergencia de
los procesos neuronales que se correlacionan, a su vez con los procesos experienciales.
El tercer campo, son las acciones voluntarias como correlatos sensiomotriz, existe un mecanismo de voluntad que
relaciona la coordinación neuronal y la imaginación en la ejecución del movimiento como acto voluntario. Aquí se
incorpora el concepto que toda acción es en cuerpo vivida y enactuada en la vivencia, los estudios que reporta
Varela (2000) son en la sensación del dolor y el sufrimiento33.
El cuarto campo en psicología dice relación con la conexión interno externo, apreciado cognitivamente por el
sujeto, primero en la construcción y deconstrucción de la realidad, en el reporte de la experiencia como conciente
o inconciente, y por último que el reporte fenomenológico de la experiencia se restringe en la experiencia misma
como fenómeno de proyección conciente, conciencia o exprienciar.
Terminaremos el presente ensayo con un cuestionamiento cognitivo de Varela (1992) ¿qué vino primero el mundo
o la imagen? a esto le llama la posición del huevo y la gallina.
"Posición de la Gallina: el mundo exterior tiene leyes fijas y precede a la imagen que arroja sobre el sistema
cognitivo, cuya tarea consiste en aprehenderlo apropiadamente (sea en símbolos o estados globales).

"Posición del Huevo: el sistema cognitivo crea su propio mundo y su aparente solidez solo refleja las leyes
internas del organismo" (Varela, 1992, p.101).
Usted decida cual posición toma.

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