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Última actualización web: 21/10/2021

Comparación entre Humanidades y Ciencias Exactas en el nivel del estado de ansiedad al escuchar música sedante.

Autor/autores: Roberto Valderrama Hernández , José Rodríguez Sánchez, Hilda Patiño Tovar, Pineda Deneb Leticia
Fecha Publicación: 27/09/2011
Área temática: .
Tipo de trabajo: 

RESUMEN

El presente estudio, se hipotetizaron lo siguiente: Hipótesis I se va a reducir el estado de ansiedad de forma significativa al escuchar música sedante en el área de humanidades y en la de ciencias exactas. Hipótesis II se redujo de una manera más significativa el nivel del estado de ansiedad en los sujetos que tengan una formación en el área del conocimiento cuyo objeto de estudio es el Hombre que las Facultades que tengan por objeto de estudio las Ciencias exactas. Se utilizaron 178 Ss, del área de humanidades y 178 Ss de ciencias exactas. Se utilizo el IDARE en su escala del Estado de ansiedad y en la Escala 0 del MMPI. R. La música utilizada en la presente investigación fue música barroca y clásica ligera, cada fragmento musical duraba entre tres a cinco minutos, con una duración total de la grabación de 47  min. La muestra se dividió en  sub grupos aplicándose un diseño pre ?X- post. Los resultados en ciencias exactas es de w= -3.379, p<.001; en humanidades w= -9.008, p<.0001; y humanidades vs ciencias exactas w= 7.555, p<.0001. Se aceptan las dos hipótesis. Lo que da sustento a las teorías de la musicoterapia y Spielberger; las personas que estudiaron carreras cuyo objeto de estudio es el hombre presentan un mejor contacto con sus emociones, sentimientos  necesidades psicológicas y posiblemente de insight. Que en ciencias exactas que desarrollan habilidades para el manejo de matemáticas, manejo de símbolos propios de las ciencia exactas, visoespacial, tener una postura pragmática ante los problemas,  entre otras.

Palabras clave: música sedante; habilidades académicas; estado de ansiedad.

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Valderrama Hernández R. Psicologia.com. 2011; 15:44.
http://hdl.handle.net/10401/4465

Artículo original
Comparación entre Humanidades y Ciencias Exactas en el
nivel del estado de ansiedad al escuchar música sedante
Roberto Valderrama Hernández1*, José Luis Rodríguez Sánchez2, Hilda Patiño Tovar3,
Pineda Aguila Giovanna Deneb Leticia4
Resumen
El presente estudio, se hipotetizaron lo siguiente: Hipótesis I se va a reducir el estado de
ansiedad de forma significativa al escuchar música sedante en el área de humanidades y en la de
ciencias exactas. Hipótesis II se redujo de una manera más significativa el nivel del estado de
ansiedad en los sujetos que tengan una formación en el área del conocimiento cuyo objeto de
estudio es el Hombre que las Facultades que tengan por objeto de estudio las Ciencias exactas.
Se utilizaron 178 Ss, del área de humanidades y 178 Ss de ciencias exactas. Se utilizo el IDARE
en su escala del Estado de ansiedad y en la Escala 0 del MMPI. R. La música utilizada en la
presente investigación fue música barroca y clásica ligera, cada fragmento musical duraba entre
tres a cinco minutos, con una duración total de la grabación de 47 min. La muestra se dividió en
sub grupos aplicándose un diseño pre ­X- post. Los resultados en ciencias exactas es de w= 3.379, p<.001; en humanidades w= -9.008, p<.0001; y humanidades vs ciencias exactas w=
7.555, p<.0001. Se aceptan las dos hipótesis. Lo que da sustento a las teorías de la musicoterapia
y Spielberger; las personas que estudiaron carreras cuyo objeto de estudio es el hombre
presentan un mejor contacto con sus emociones, sentimientos necesidades psicológicas y
posiblemente de insight. Que en ciencias exactas que desarrollan habilidades para el manejo de
matemáticas, manejo de símbolos propios de las ciencia exactas, visoespacial, tener una postura
pragmática ante los problemas, entre otras.
Palabras claves: Música sedante, habilidades académicas, estado de ansiedad.
Abstract
This study, I hypothesized the following scenario:. Hypothesis I carriers of knowledge in both
individually, they will significantly reduce the level of state anxiety when listening to soothing
music. Hypothesis II was reduced more significantly the level of state anxiety in subjects who
have received training in the area of knowledge whose object of study is that the Faculties Man
aimed to study the sciences. 178 Ss were used, the area of humanities and sciences Ss 178. Was
used in scale STAI state anxiety and the MMPI. Scale R 0. The music used in this investigation
was Baroque and light classical music, each musical excerpt lasted between three to five
minutes, with a total duration of 47 min. The sample was divided into sub groups to apply predesigned X-post. The results in the exact sciences is w = 3379, p <.001; in humanities w = 9008,
p <.0001; and humanities vs sciences w = 7,555, p <.0001. Two hypotheses are accepted. What
gives support to theories of music therapy, and Spielberger, people who pursue careers whose
object of study is the men have a better touch with their emotions, feelings, needs and possibly
psychological insight. Develop management skills of mathematics, dealing with symbols of the
exact sciences, visuospatial, have a pragmatic approach to problems including.
Keywords: Sedative music, academic skills, state anxiety.
Psicologia.com ­ ISSN: 1137-8492
© 2011 Valderrama Hernández R, Rodríguez Sánchez JL, Patiño Tovar H, Deneb Leticia PAG.

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Valderrama Hernández R. Psicologia.com. 2011; 15:44.
http://hdl.handle.net/10401/4465

Recibido: 15/09/2011 ­ Aceptado: 17/09/2011 ­ Publicado: 27/09/2011

* Correspondencia: Valderrama_roberto@yahoo.com.mx
1 Maestro. Facultad de Psicología BUAP. México.
2 Doctor. Facultad de Psicología BUAP. México
3 Maestra. Facultad de Psicología BUAP. México.
4 Alumno. Facultad de Psicología BUAP. México

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Introducción
Hoy en día la especie humana se va a enfrentar ante un entorno sociocultural que es
cada vez más estresante, cambiante, e impredecible, los cuales, inciden en ese sentimiento, la
ansiedad y zozobra, la cual, tiene dos constructos distintos de la ansiedad: el estado de ansiedad
y el rasgo de ansiedad. En el presente estudio solo le interesa el estado de ansiedad; el cual, se
caracteriza por sentimientos conscientes, subjetivos y periodos de aprensión, tensión y en el
cual, se exacerba el funcionamiento del Sistema nervioso Autónomo en su rama simpática ante
una situación específica (Spielberger, 1966a, 1966b, 1972). Ante el estado de ansiedad, la
psicología ha desarrollado una gran variedad de herramientas para trabajar con la ansiedad y el
estrés; siendo algunas de ellas la relajación muscular profunda (Johnson y Spielberger, 1968; y
Stoudenmire, 1972) y la música sedante (); ambas, han sido útiles para reducir el nivel del
estado de ansiedad; más no el rasgo de ansiedad.
Moncada define la música como: "el arte y la ciencia de los sonidos"; y para Lemoine es
"el arte de saber combinar bien los sonidos; (citados por Alvin, 1990 pág. 22) o bien Para Eagle,
(1978) define a la música como la organización de los sonidos y los silencios en el tiempo y,
como todo lo demás, los sonidos están hechos de vibraciones. Dicho autor cree que el estudio de
las vibraciones e incluso el sonido desorganizado revelarán mucho sobre la naturaleza de la
música y sus influencias en el comportamiento humano e infrahumano. Para Naranjo, C. (1997):
"la música es una construcción compleja que nos lleva a través de una sucesión de experiencias"
(Naranjo, 1997, pág. 189).
Entonces, podemos decir que, la música es la expresión de una voluntad y aunque no
podamos traducir esa voluntad en palabras sentimos muy bien lo que quiere o lo que nos intenta
decir. En ese sentido vamos a cantar: no con los movimientos subvocales del Sistema Buco ­
Fonatorio; sino, más bien con el corazón o de una manera metafísica con el alma; dicho de una
manera holística con todo nuestro ser (Naranjo, 1997 y Benenzon, 2000).
De lo anterior, se puede desprender que la música es un arte, y por consiguiente,
expresa sentimientos mediante un mensaje que tuvo su origen y tiene su fin. Además, es un
legado cultural y define tendencias de costumbres, tradicionales y comportamientos culturales,
en las cuales tuvo su origen y propone características específicas de la misma. Su carácter
científico, se debe a la raminificación de su estudio y el apoyo que recibe de otras ciencias.
Por lo consiguiente; para estudiar de una manera científica el efecto de la música en la psique
del ser humano surge la llamada psicología musical; que para Naranjo, C., (1997), pág. 190; la
define como "la psicología propiamente musical es una psicología del simbolismo acústico, no
una psicología de lo acústico sino una psicología que toma en cuenta la música como un
significante que trasmite significados". Inclusive, también va a ser un vehículo de la conciencia;
es decir, la capacidad de darse cuenta de.
Gaver y Mandler (citado por Benenzon, 2000, pág. 57) "proponen que la música existe
como una interacción entre un sonido estructurado y una mente que lo comprende. La música
tiene una estructura, un orden objetivo de los sonidos, que es de naturaleza jerárquica,
consistente en movimientos interrelacionados, con características propias de melodía, armonía,
tiempo, estructura rítmica, etcétera". Wundt (citado por Boring, 2006) propuso una curva con
forma de U invertida; la cual, es directamente proporcional, en cual; el valor hedónico está
relacionado con el nivel de activación, de tal manera que una pieza musical se percibe como más
agradable cuando produce un nivel medio de activación psicológica y fisiológica en el oyente,
mientras que cuando la activación que origina es muy poca, se experimenta como aburrida, y un
exceso de activación produce displacer. Por ende, se tenía desde fines del siglo XIX una idea

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científica que la música actúa a todos los niveles: biológico, afectivo, psicológico y espiritual, es
decir, de un modo holístico.
En el caso del hombre primitivo que vivía en un mundo de espíritus y magia, creía,
naturalmente que la enfermedad se debía a causas mágicas y que requería remedios mágicos,
pensaba que la enfermedad era causada por la posesión de un espíritu demoníaco que debía ser
expulsado del enfermo. Se partía de la premisa que el médico ­ mago conocía las fórmulas
mágicas secretas que dominaban a los malos espíritus que debían ser echados afuera. Para ello,
se valía de la música, los ritmos, los cantos y las danzas; las cuales, obviamente tenían un papel
trascendental en los ritos curativos ­ mágicos. En este esquema, la música y en general de los
sonidos permitían comunicarse directamente con el espíritu, es decir, va a tener un componente
metafísico que a su vez se plasma en dos aspectos muy significativos: trascendencia
cosmológicas (música celestial o música de las esferas) y en su trascendencia ética (Alvin, 1990).
Sin embargo; es en el Antiguo Egipto donde la música se empleaba en diversas actividades
cotidianas; empero, fue en los templos y en su ceremonial donde tuvo un desarrollo más
intenso. No se conoce con exactitud cómo era la música egipcia, debido a que no se escribía;
sino, que se trasmitía de forma oral; no obstante, se conservan textos empleados en algunas
ceremonias ­ como serian las del culto de Isis y Neftis-, que permiten inferir que dos sacerdotes
alternaban en el canto y la danza, por lo tanto; tenia un carácter esencialmente de tipo mística ­
religioso - terapéutico. Y es aquí, donde se tiene la primera referencia escrita en papiros médicos
del uso de la música con fines terapéuticos; los cuales, fueron descubiertos por Petrie en 1889 en
Kahum. Esta evidencia va a datar de aproximadamente el año 1500 A.C. Dichos escritos, se
refieren al encantamiento por medio de la música, logrando una influencia favorable sobre la
fertilidad de la mujer (Benenzon, 2000). Empero, fueron los Antiguos Griegos, quienes
comenzaron a estudiar y aplicar de una manera científica la influencia de la música en la psique
y el cuerpo; y como es lógico, se volvió un factor importante en la cultura y sociedad. Esto está
implicando que se usó de la música sin implicaciones mágicas, ni religiosas, sino exclusivamente
atendiéndose a la situación clínica y la observación. Además, comenzaron de una forma
científica a estudiar el efecto de la música en las personas a esto Singer, 1928 (citado por Alvin,
1990) denomino "una conciencia científica". Para ellos, la música específicamente va a actuar en
el estado de animo o Ethos; la cual, va a distinguir tres; los cuales, son: systaltiké; diastaltiké y
finalmente hesikastiké y mese (la cual; se refiere a aquellas composiciones musicales que
producen un efecto de poner en tranquilidad o calma al espíritu agitado; es decir, va a relajar o
sedar). La teoría de Ethos pone de relieve que, existe una relación intima entre los movimientos
de la música y los movimientos físicos y psíquicos; lo cual, hace posible que la música ejerce un
determinado influjo sobre el estado fisiológico y el estado de ánimo del ser humano (Schuhl,
1963). Se puede inferir, que en esta civilización, aplicaron en forma sistemática la música como
un medio curativo o preventivo que podía y debería ser dosificado, pues sus efectos sobre el
estado físico y mental eran predecibles (Monro, 1884). Es decir, le asignaban a cada tipo de
armonía y de ritmo un influjo especial sobre el alma. Incluso llegaron, algunos autores más
lejos; tales como, Platón al afirmar que el empleo de la música debía ser legislado. Siendo
ejemplos de este amplio uso de la música, los siguientes pensadores: Tatarkiewicz ya en el Siglo
V A .C menciono que se tenia la convicción popular de que la música y la poesía provocaban
unas reacciones violentas y extrañas en la mente, produciendo un estado en el que las
emociones y la imaginación superan a la razón. Por consiguiente, estas experiencias provocan
una descarga de emociones; posteriormente el filósofo y matemático Pitágoras (582 ­ 500 a.C.),
quien utilizó la música con fines terapéuticos; formaba parte de las practicas favorables para la
reminiscencia, y un purificador en el sentido de catarsis Per se posee también una virtud
equilibradora capaz de detener las almas violentas y aliviar a los deprimidos de su tensión
psíquica, es decir, la música podía restablecer la armonía espiritual y la describe como medicina
del alma. Siguiendo esta misma línea el filosofo Platón (428 ­ 347 a.C.). Propone la educación

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musical como parte principal de la educación, ya que considera que la beldad es el objeto de las
artes, la cual crea una atmósfera sana en los niños y jóvenes para verse conducidos a imitar y
amar lo bello. Platón estaba convencido de que si la música se inicia adecuadamente en el alma
de los jóvenes, aprenderán a advertir la imperfección y lo defectuoso en la naturaleza y el arte,
alabarán la belleza y alimentarán su alma con ella; a la vez que despreciarán lo vicioso, ya que la
música crea una relación entre la razón y la persona. He aquí la ventaja, de acuerdo a Platón, de
educar a los niños y jóvenes en la música, daba como resultado que podremos aspirar a un
orden justo del Estado (Monro, 1884; Salazar, 1954; y Schuhl, 1963; y Betes De Toro, 2000). En
cambio, para el filosofo y científico Aristóteles (384 ­ 322 a.C.), da a la música un valor
medico; pues afirma que las personas que sufren de emociones no dominables, a través de
escuchar la música lleva a la psique alterada hasta el éxtasis retornándolo a su estado normal
(Bruscia 1997). Para Alvin, (1990) va a considerar a Platón y Aristóteles como los precursores de
la musicoterapia; para ellos, la conceptualizaban como el uso dosificado de la música. Todo esto
implica que para la cultura Helénica la música va a tener un carácter encantador y mágico. De
ahí que la música no exista tan sólo para ponerle en relación con los vicios y las virtudes de los
seres humanos. Se creía que la música entrañaba facultades y poderes (Bruscia, 1999)
Sin embargo, no fue sino, hasta mediados del Siglo XX que se comenzaron ha hacer
explicaciones estrictamente científicas sobre el efecto de la música en el hombre, siendo algunas
de ellas, las siguientes: Altshuler, (1952) y (1954), propuso el principio de ISO; el cual propone
que al proporcionar música a los pacientes significa brindarles realidades básicas en forma de
sentimientos, percepciones e imágenes. Este material es capaz de llevar a cabo el desplazar o
bien reemplazar estados de fantasía y de alucinaciones, así como, ilusiones y temores, por
consiguiente, dicho autor infirió que la música era útil para facilitar la respuesta mental y
emocional del paciente. Posteriormente; llego Meyer, (1957) y (1966); él cual, postulo que la
música puede apaciguar a las emociones; es decir, expresa que una emoción era excitable,
cuando la tendencia a responder era inhibida. De ahí que; la música es utilizada como un medio
de excitar estas tendencias; ambas, ya sea de forma directa o bien simbólicamente. Su liberación
conduce a la eliminación de la tensión interior y la respuesta emocional. Posteriormente,
Dibner, (1958) y confirmado por Whitehead, (1969) descubrió que un estilo musical ocasiona
una respuesta emocional; lo cual, esta basada en la experiencia no meramente en escuchar la
selección. Poco después, Lidz, (1968); postulo que la música es un camino en el cual el individuo
puede ayudarle a aliviar su tensión y frustración, esta puede guiar a un decremento en la
cantidad de auto conciencia y resulta en un incremento en el alivio de lo anterior, por ende, tal y
como dijo Korn, (1970) que, la música se dirige hacia un nivel instinto ­ afectivo y moviliza por
este hecho sin dificultad los afectos hacia las lagrimas catárticas, y posteriormente confirmado
por los siguientes autores: Brasseur, 1986; Reinhart y col, 1986; Moreno, 1988 (todos estos
autores anteriormente mencionados están citados por Aldridge, 1993 a). La teoría de Poch,
(1999) establece el principio de compensación; el cual, establece que todos buscamos en la
música aquello de lo que carecemos en un momento determinado. En términos generales, el ser
humano busca en la música: inspiración, energía, serenidad, quietud, etc. Por consiguiente,
elegimos en cada momento la pieza musical o el tipo de música que pueda suplir nuestras
carencias a través tanto de la audición como de la expresión instrumental, el canto o la danza.
De todo lo anterior, se desprende que la música despierta emociones y por ende, activa el
funcionamiento del hemisferio cerebral no dominante (Sidtis, y Bryden, 1978; Rwann, 1982;
Oepen, 1977, citado por Poch, 1999; Jausovec, 2003; Kraut, 2007 y Jefferies, 2008).
Finalmente, la teoría de Matravers defiende una nueva versión de la teoría del arousal de la
expresión musical, en dicha teoría está a favor de alguna forma de cognición (citado por
Kingsbury, 2002).
Se puede inferir de todas las teorías citadas es que, la música va actuar sobre el
organismo de una forma sistémica, pues no solamente va actuar sobre el aparato auditivo sino,

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más bien va actuar sobre todo el organismo, por lo tanto, va a influir sobre su Sistema Nervioso
vegetativo; lo que se traduce en que incrementa el nivel de actividad de las vísceras (sistema
nervioso simpático) o bien decrementar el nivel de actividad de las vísceras (Sistema Nervioso
Parasimpático). Desde un punto de vista neurofisiológico; esto se debe a que se incrementa la
tolerancia al dolor, al estimular en el cerebro la producción de péptidos y conformar un alivio
natural al dolor fisiológico y/o psicológico (Bontinck y Mark, 1982)
Con respecto a la diferencia entre personas que tienen estudios en música que los que
no tienen estudios de música al escuchar música sedante en el nivel de ansiedad, se encontró el
estudio de Peretti, (1975); en donde, se descubrió que para todas los miembros de ambos grupos
se les reducía el nivel de ansiedad de forma significativa, empero, se descubrió una diferencia
significativa entre ambas áreas del conocimiento, dando como resultado una t = 2.41; gl = 198,
p< .01. Siendo los que tienen estudios en música las que se les reducía ansiedad de forma más
significativa que los no musicos.
Dentro del uso de la música como un medio ansiolítico, existe una gran variedad de
estudios: Algunas demuestran su poder relajatorio en un nivel fisiológico: Weidenfeller y
Zimny, G. H,(1962); Henkin, (1956); Landreth y Landrich, (1974); Peretti y Swenson, (1974);
Peretti, (1975); Kibler y Rider, (1983); Valderrama (1983); Ianni, (1985); Satoh, (1983);
Valderrama, (1989); Lorch, (1994); Robb, (1995); Knight, (2001); Khalfa, y col, (2002);
Hayashi, y col, (2004); Lee, y col, (2005); Lin y col, (2007); O´Callaghan; & col, (2007);
Witvliet, (2007); y Lai, october (2008).
A nivel de la aplicación de test se encuentran: Stoudnmire, (1972); Stanton, (1973), y
(1975); Valderrama, (1997), (2004), y (2005); Witvliet, (2007); y Español y col, (2008).
Existe una amplia variedad de literatura que sustenta el uso de la música en el ambiente
hospitalario, siendo ejemplos de ello: a nivel del tratamiento odontológico: Loroño y del Campo,
(1978); Alvin, (1984); Jost, (1990); Bustillo y col., (1992); Standley, (1993); Biley, (2000); y Lai,
H ­ L, (October 2008). A enfermos de insuficiencia renal crónica a los que resulta imposible
ingerir fármacos: Verdes y col, (1992). En niños con parálisis cerebral Azeredo, (2007). Con
niños con problemas de ansiedad crónica Walters, J & col, (2002). Con infantes que ha sido
necesario hospitalizar Hendon, y col, (2008). En pacientes con problemas cardiacos: Bonny,
(1983); Biley, (2000); Evans, (2002); Lewin, R, & col, (2002); Tawlor ­ piliae; & Chair, (2002);
& Twiss; col, (2006). Para el tratamiento del dolor con etiología múltiple: Satoh, (1983); Walter
­ Larsen y col., (1998); Biley, (2000); Vickers y Cassileth, (2001); Knight, (2001); Nilson,
(2003); y Siedliecki, y col., (2006). Otros estudios se enfocan al tratamiento de la ansiedad pre
operatoria y con otros tipo de etiología: Robb, (1995); Augustin y col., (1997); Walters ­ Larsen
y col., (1998); Biley, (2000); Yung y col., (2002); Chan, y col, (2003); Yilmaz y col., (2003);
Cooke, col, february (2005) y (october 2005); Lee, (2005); Padmanabhan, y col, (September
2005); Chuter, Ey col, (March, 2007); y Leardi y col., (2007). Para la reducción del estrés del
departamento de enfermería Cooke, y col, (September 2007). Otro investigación aborda los
efectos en la actividad mioelectrica gástrica Chen, (2008, y 2005) y Kullmann, (2008). Para la
salud psicológica de las mujeres durante la gestación Chan, M ­ Y, (October 2008). Para la
reducir el estrés en pacientes que van a ser sometidos a operación King, (2008); Hackett,
(2008); y Gillen, (2008). Como apoyo el tratamiento de las adicciones entre ellos están:
Herrendorf, (1991) Herrendorf , Garay (1993); Bello y Fridmann, (1993); Herrendorf, (1993);
Skagga, (1993). Para favorecer o facilitar el sueño están los estudio de Zhang, (2005) y Hartman
, (2008). Para el tratamiento de la esclerosis multiple Ostermann, col., (2006).
Con respecto a la teoría de la personalidad postulada por Eysenck (1952; 1967; 1971 y
1985); el cual, establece que existe dentro de la personalidad un rasgo bipolar (introversión ­

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extraversión); la cual, va a actuar a nivel causal en el SNC., lo cual implica, que todos los
procesos nerviosos centrales se caracterizan por una determinada relación genética,
diferenciada interindividualmente, entre procesos nerviosos de excitación ­ inhibición. En
combinación E ­ R se producen siempre modificaciones positivas, excitadoras o facilitadoras, y;
por otro lado, las modificaciones negativas, inhibitorias o restrictivas en las vías nerviosas
destinadas a la conducción de los impulsos; esto va a implicar, obviamente dos polos, para esta
teoría; cada uno merece una descripción especial; que son a saber: extraversión e introversión.
La evidencia empírica en los temperamento extravertido, introvertido y
ambivertido se encuentran Eysenck, (1952; 1967; 1971 y 1985); Eggert, D, (1969);
Stoudenmire, (1972); Shields, (1976); Simon, S y Sellier, J- L, (1977); Derryberry y Rothbart,
1988; Liebert, y col, (1989); Amelang y col, (1991); Reeve, (1995) y Fink, (2004).
Con respecto, a la formación académica, se puede inferir lo que los alumnos tengan
determinadas habilidades académicas en su formación profesional en el área de humanidades
van a desarrollar a lo largo de su formación académica, lo que Delors, J, (sin fecha) llama las
habilidades para aprender a hacer habilidades para conectarse más fácilmente con sus
sentimientos y su mundo interno; lo mismo la capacidad de comunicarse y de trabajar con los
demás; de afrontar y solucionar conflictos, lo cual, es esencial para el área de humanidades, .
Que aquellos alumnos que cursan la carreras del área de las ciencias exactas; los cuales, van a
desarrollar habilidades relacionadas con el uso y manejo del lenguaje de las matemáticas el uso
de máquinas, todo lo que tiene que ver con mantenimiento y supervisión ­ y tareas de diseño,
estudio y organización a medida que las propias máquinas se vuelven más complejas y el trabajo
y por consiguiente las interacciones sociales tienden a volverse deshumanizado (Delors, J, sin
fecha).
En la presente investigación se hipotetizó que:
·

Hipótesis I En ambas aéreas de conocimiento de forma individual, se les va a reducir de
manera significativa el nivel del estado de ansiedad al escuchar música sedante
occidental.

·

Hipótesis II se redujo de una manera más significativa el nivel del estado de ansiedad en
los sujetos que tengan una formación en el área del conocimiento cuyo objeto de estudio
es el Hombre que las Facultades que tengan por objeto de estudio las Ciencias exactas al
escuchar música sedante occidental.

Metodología
Sujetos
Se utilizaron en total 356 Ss., los cuales se subdividieron en dos grandes grupos, cada
uno constituido por 178 Ss. El primer subgrupo fue el de las Facultades de Humanidades, las
cuales, quedaron conformadas por (Psicología con el 40%; Filosofía 25%; Historia 20% y
Antropología social 15%) y por otro lado; las Facultades de las Ciencias Exactas; las cuales;
quedaron conformadas por (licenciatura en Ciencias de la computación 10%; Licenciatura en
ingeniería en Ciencias de la Computación 8%; Licenciatura en electrónica 10%; Mecatrónica 6%;
Licenciatura en Física 6%; Licenciatura en Física Aplicada 6%; Licenciatura en Matemáticas 4%;
Licenciatura en Matemáticas Aplicadas 4%; licenciatura en Químico farmacobiólogo 15%;
Licenciatura en Químico 13%; y Licenciatura en Farmacia 16%) de la BUAP. Dichos alumnos
fueron pertenecientes a los últimos tres cuatrimestres de la Carrera que estuvieren cursando

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(séptimo, octavo y noveno). Pertenecientes a la clase media. Los subgrupos fueron igualados con
base a los resultados de la escala 0 del MMPI- R

Instrumentos
Para medir el nivel de ansiedad en la dimensiones estado de ansiedad fue utilizado el
inventario de ansiedad rasgo ­ estado (IDARE) de Spielberger, colaboradores y Díaz, (1975). El
test consta de dos escalas; la escala del estado de ansiedad consta de 20 afirmaciones que
requieren que las personas indiquen como se sienten en ese punto en particular en este
momento; los sujetos van a indicar su respuesta en una escala de clasificación del grado de
intensidad que presenta; las cuales son: no, un poco, bastante y mucho.
Para medir el rasgo de introversión ­ ambivertido - extraversión fue utilizado la escala 0
del MMPI ­ R Hathaway, (1943, revisión 1981). Para la presente investigación se toma como
extravertido aquellas personas que obtuvieron un puntaje que oscile entre 0 a 45 puntaje T. para
los ambivertidos son aquellos que obtuvieron un puntaje que se encuentre entre 46 a 59 puntaje
T. Y el introvertido seria aquel cuyo puntaje T se encuentre entre 60 en adelante.
Fue empleado un aparato de alta fidelidad para reproducir las grabaciones.

La música
Se utilizo música sedante; la cual, se definió como; aquella música que se caracteriza por
un ritmo regular, dinámico, predecible, con consonancia de armonía, instrumentación conocida
y tono de sonoridad; es decir, este tipo de música esta compuesta por una melodía ligada en la
que salta un ritmo marcado y persuasivo. Todas estas características llevan a la sedación física a
respuestas de naturaleza intelectual y contemplativa más que físicas Gaston, (1951).
Partiendo de todo lo anterior Poch, (1999) enumera las características de la música
sedante; las cuales son las siguientes: 1. El Volumen bajo; 2. El Ritmo lento (lento, largo y
adagio); además, es regular uniforme y apenas se hace notar; 3. El Tempo es más bien lento; 4.
Las Notas son preferentemente graves o medias; 5. Las Líneas melódicas se presentan sin saltos
bruscos y con repeticiones (como por ejemplo, el estribillo); 6. Armonía son los acordes
consonantes y 7. El Timbre va a depender del instrumento.

Fundamentalmente, la música utilizada en la presente investigación fue música barroca
y clásica ligera, cada fragmento musical duraba entre tres a cinco minutos, con una duración
total de 47 min.
La música que se utilizara en la presente investigación es la siguiente:
1.

Vivaldi, A. Concierto in C minor, RV 441. allegro non molto 3 min.

2. Bach, C. P. E. Concierto para flauta in G mayor, Wq 169. Allegro di molto 3 min
3. Vivaldi. A. Concierto C ­ dur / in C major RV 425, für Mandoline, Streicher und
Basso Continuo. Allegro 3 min
4. Mozart, A. Sinfonía 40 in G minor K 550. Molto allegro 4 min.

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5.

Mozart, A. Sinfonía 41 in C major K 551, Jupiter. Allegro Vivace 4 min

6. Bach, J, S. Concierto de Brandenburgo 3. Allegro. 5 min.
7.

Bach, J, S. Concierto de Brandenburgo 4. Allegro. 5 min.

8. Bach, J, S. Concierto de Brandenburgo 5. Allegro. 5 min.
9. Vivaldi, A. Flute concierto No 3 in D, P. 155. " Il Cardellino". Allegro 4 min
10. Beethoven, L. V. Sonata para piano número 23 en fa menor OP 57, Appassionata.
Andante con moto. 3 min.
11. Pachelbel, J. Canon y Giga en Re mayor. 4 min.
12. Tschaikowsky, P. Sinfonía 1 G minor Winter daydreams OP 15 in G ­ moll. Allegro
tranquillo, daydreams on a wintry road. 5 min.

Los fragmentos 4, 6, 7, 8, y 9 se obtuvieron en la investigación Valderrama, (1997).
El fragmento 11 se demostró que reducen el nivel de ansiedad en el estudio de Knight, y
Rickard, (2001)
Los fragmentos 1, 2, 3 y 5 se obtuvieron del estudio Valderrama, (2005)
Los fragmentos 10 y 12 fueron catalogados como sedantes por un grupo de expertos de
la Facultad de Música de la BUAP.
El orden en que se escucharon fue en la secuencia siguiente: 11, 10, 6, 7, 8, 4, 5, 1, 2, 3, 9,
12.

Procedimiento
En primer lugar, se procedió a elegir a los cuatrimestres avanzados: séptimo, octavo y
noveno. Una vez, que nos dieron los grupos, se procedió a tomar a la totalidad de los grupos y a
continuación se tomaron las listas de asistencia y se selecciono a los sujetos cuyo número de
lista es par. Posteriormente, se aplico la escala 0 del MMPI ­ R. para identificar a los individuos
introvertidos; ambivertidos y extravertidos
Entonces, se procedió a la aplicación de la escala 0 del MMPI ­ R (Hathaway, 1943,
MMPI-R, 1981) en un salón lo suficientemente amplio, sin ruido y confortable. En primera
instancia se aplico para el área de humanidades y después a ciencias exactas. Y se les dijo las
siguientes instrucciones:
"Este inventario consta de oraciones o proposiciones enumeradas. Lea cada una y
decida si, en su caso, es cierta C o falsa F, y conteste marcando con una X. Trate de
ser sincero consigo mismo y use su propio criterio. Haga lo posible por dar una
respuesta a cada una de las oraciones. No piense demasiado las respuestas. Por
favor comience a contestar" Hathaway, (1943, MMPI-R, 1981)
Inmediatamente después se formaron tres grupos: Introvertido ­ Ambivertido ­
Extravertido, para cada área de conocimiento. Posteriormente se asignó al azar a cada miembro

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de la muestra a uno de los subgrupos del experimento. De tal manera que hubiera la misma
proporción de introvertidos ­ ambivertidos ­ extravertidos, y por ende, se igualara los sub grupos. Esto dio como resultado que se constituyeran 10 sub ­ grupos. Ocho sub ­ grupos, se
formaron por 18 individuos, y 2 sub ­ grupos de 17 personas. Además; se mantuvo la proporción
de sujetos de ambas formaciones académicas.
Cada uno de los sub grupos fue asignado a asistir a un salón ex profeso para el
experimento; el cual, era cómodo, bien ventilado, bien iluminado y sin ruido.
A cada uno de los grupos les fue leído las siguientes instrucciones:
"Como ustedes recordaran este estudio consiste en estudiar el efecto de la música
en la conducta. Para ello, les pido que se sienten lo más cómodo posible y
permanezcan en silencio."...(Acto seguido, se aplico el inventario de ansiedad rasgo ­
estado, de la cual solamente se utilizara el sub test de estado de ansiedad en su fase pre. Al
termino de la aplicación se continuo con las instrucciones). "Y ahora simplemente cierren
sus ojos y escuchen la música"... (Acto seguido se les puso la música y al finalizar se
continuó con las instrucciones finales). "Ahora quiero que abran sus ojos muy
lentamente cada cual a su propia velocidad para que ustedes entren al mundo y no
el mundo a ustedes"... (Por ultimo, se aplico nuevamente el inventario de ansiedad rasgo ­
estado; de la cual, solamente se utilizo el sub test del estado de ansiedad en su fase post).

Resultados
Con respeto al rasgo introversión ­ ambivertido ­ extraversión se obtuvo como una
media general de 53 para ambos grupos. Para más detalles ver tabla I.

Tabla I
Datos T de la escala o para cada uno de los sub grupos.
Sub grupo

Puntaje T

Sub grupo 1

50

Sub grupo 2

52

Sub grupo 3

49

Sub grupo 4

58

Sub grupo 5

54

Sub grupo 6

52

Sub grupo 7

50

Sub grupo 8

55

Sub grupo 9

57

10

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Sub grupo 10

56

La X de ciencias exactas = 52
La X de humanidades = 51
Con una X total = 50
Tabla II
Corresponde a las Facultades de las Ciencias Exactas.
Estadígrafo

Resultados

X pre

50.9775

X post

48.1685

S pre

9.12621

S post

12.07672

N

178

Gl

177

T

3.310

W

-3.379

P<

.001

Tabla III
Corresponde a las Facultades del Área de Humanidades
Estadígrafo

Resultados

X pre

49.9494

X post

37.9438

S pre

12.84689

S post

12.23393

N

178

Gl

177

T

11.555

W

-9.008

11

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P<

.0001

Tabla IV
Comparación entre las Facultades del Área de Humanidades y las Facultades de
las Ciencias Exactas
Estadígrafo

Resultados

X post humanidades

37.9438

X post ciencias exactas

48.1685

S post humanidades

12.23393

S post ciencias exactas

12.07672

N

178

Gl

177

T

8.959

W

7.555

P<

.0001

Discusión
En general la muestra, queda en la categoría de ambivertido, por medio de la media
total para cada área del conocimiento y en la versión general (ver tabla I). Como se puede
observar, se logro aparear los grupos con respeto al rasgo introversión ­ ambivertido ­
extravertido. Pues todos los sub ­ grupos quedaron en la categoría de ambivertido. Como se
puede ver en la tabla I. Además, empíricamente demuestra que ambos grupos están
equilibrados, pues están en la categoría de ambivertidos; como queda demostrado por que
ambas medias entran en la categoría de ambivertidos.
Como se puede observar se aceptan hipótesis I para los alumnos de ciencias exactas
obtuvieron una t = 3.310, y un nivel de significancia de p<.001 y para los estudiantes del área de
humanidades, fue una t = 9.008 y un nivel de significancia es de p<.0001(para más detalles, ver
tablas II y III); lo cual, esta de acuerdo con los datos empíricos sobre investigaciones de
musicoterapia, tales como: Peretti, (1974) y (1975); Bonny, (1983); Aldridge, (1993 a); Augustin
y Hains, (1997); Walters ­ Larsen y col, (1998); Biley, (2000); Vickers y Cassileth, (2001);
Knight, (2001); Evans, (2002); Yung, y col, (2002 y 2003); Nilson, (2003); Yilmaz, (2003); Lee
y col, (2004); Valderrama (2004 y 2005); Walters J; & Boyce ­ Tillman, J, (2002); y Bechtold,
2009. Esto en parte empíricamente queda aceptado, debido a que se tomaron del universo
posible de carreras, los opuestos. Y por consiguiente, con la teoría de la musicoterapia. Por ende,
se puede inferir de estos resultados, que el efecto de la música actúa en los individuos
independientemente de su formación académica. Por ende, la música denominada relajante va a
ser relajante para el oyente, aunque con diferente intensidad, dicho de otra forma, el efecto de la

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música occidental aparte, de para quien se usa, el resultado de la relajación se puede considerar
universal, para sujetos que tengan estudios universitarios para este tipo de música relajante
occidental, por lo menos, esto es válido para el mundo occidental.
En lo que respeta a la hipótesis II; tal y como se puede observar en la tabla IV queda
aceptado con una t = 8.959 a un nivel de significancia de p<.0001. Lo cual; implica que existen
diferencias en el tipo de formación académica y; por ende, está asociado al tipo de carrera
profesional que cursan. Esto lleva a desarrollar diferentes habilidades y competencias. Es decir,
las personas que estudiaron carreras cuyo objeto de estudio es el hombre presentan un mejor
contacto con sus emociones, sentimientos necesidades psicológicas y posiblemente de insight,
es decir, su mundo interno, que las personas, que cursaron carreras vinculadas al área de las
ciencias exactas, para ellos, se desarrollan habilidades para el manejo de matemáticas, manejo
de símbolos propios de las ciencia exactas, visoespacial, tener una postura pragmática ante los
problemas, entre otras. Es decir, con respecto al saber hacer de Delors, J, (Sin fecha). Estos
datos empíricos están en consonancia con el estudio de Peretti, (1975).
Se puede inferir con respecto a las habilidades académicas es que centran su objeto de
estudio en uno solo objetivo: humanidades o ciencias exactas. Esto se traduce, en que cada
entidad conceptualice y lleve a las prácticas diferentes habilidades profesionales, que al final de
cuentas llevan a que la persona solamente tome las relacionadas con su área de conocimiento.
Los del área de humanidades se centran como objeto de estudio al ser humano y las ciencias
exactas aboca a las maquinas u fenómenos físicos o químicos. Creando una forma diferente de
cómo vivir la experiencia a nivel de sentimientos. Por lo tanto se crea una brecha en la
comunicación entre personas con diferente formación académica. Esto abre la posibilidad de
crear asignaturas que permitan que haya puntos en común y sus posibles interacciones
interpersonales sean más productivas, tanto en la esfera personal como del trabajo y entonces
llevar al individuo a autorealizarse. Paradójicamente el Sistema Educativo Mexicano
Universitario y de buena parte del resto de Latino América no permite llevar a cabo la misión de
enseñar la diversidad del género humano siendo esto la solución a los conflictos; entender al
otro; entender a sí mismo; etc.
Esto va a hablar de que no hay materias en común y, por ende, no existe un común
denominador en su preparación, lo cual, va a hablar, de que, no se crea puntos en común para
desarrollar un lenguaje en común y verdadera transdiciplinariedad. Lo cual, sería necesario
realizar otra investigación, pues, dicha inferencia escapa al presente estudio.

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