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Trastornos de sueño en la infancia: abordaje y recomendaciones



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Noticia | 24/11/2023

Los trastornos del sueño en la infancia son una preocupación común para los padres y cuidadores. Los niños pueden experimentar una variedad de problemas y trastornos relacionados con el sueño. La Asociación Española de Pediatría (AEP) ofrece valiosas recomendaciones para abordar estos problemas de manera efectiva. Además, el uso de melatonina en pacientes pediátricos que presentan trastornos del sueño se plantea como una alternativa significativa a considerar dentro de un plan global de tratamiento que debe incluir siempre la higiene de sueño y medidas cognitivo-conductuales contempladas en la actual terapia cognitivo conductual positiva.


Como farmacéutico y educador sanitario, es fundamental estar bien informado sobre este tema pues en muchas ocasiones los padres acuden a la farmacia quejándose sobre problemas de sueño en sus hijos.


En primer lugar, es importante realizar una correcta identificación de cualquier tipo de problema o trastornos del sueño en los niños. Para ello, los padres y educadores deben estar atentos a los patrones de sueño y registrar cualquier alteración persistente. Si se observan problemas de sueño de forma continuada, es fundamental buscar la opinión de un pediatra ya que con frecuencia la calidad de vida del niño se verá afectada.


Entre las primeras medidas que se recomiendan está la de establecer horarios regulares y adecuados para cada edad para ir a la cama y despertarse, junto con la creación de rituales de sueño relajantes, como la lectura de cuentos o tomar un baño si éste no es una acción excitante para el niño. Esto puede contribuir a regular el reloj biológico del niño y facilitar la transición al sueño.


Además, es fundamental que el entorno de sueño sea cómodo y propicio para el descanso, con una temperatura adecuada, sin contaminación lumínica innecesaria y sin ruidos molestos.


En cuanto a la alimentación, es preferible optar por cenas ligeras, evitando alimentos estimulantes y de difícil digestión. Los horarios de comidas tardíos y/o irregulares dificultan un sueño de calidad.


Por otra parte, es importante promover la actividad física del niño durante el día y evitar la realización de ejercicios intensos antes de dormir, lo que contribuirá a un mejor descanso. Sin embargo, en ocasiones estas medidas no son suficientes y podría ser necesario recurrir al uso de productos que favorezcan la transición al sueño.


Entre ellos se encuentra la melatonina, útil como parte de un tratamiento integral de disomnias en el niño sano, especialmente en la dificultad para conciliar el sueño en las que las medidas de higiene y conductuales son el primer e imprescindible escalón.


La melatonina


La melatonina es una neurohormona cronoreguladora con un discreto poder hipnótico que se sintetiza principalmente en la glándula pineal y cuya secreción está controlada por el núcleo supraquiasmático, estructura que constituye nuestro principal reloj biológico. Actúa a nivel celular y casi todos los órganos del cuerpo humano tienen receptores MT1 y MT2 de melatonina.


La producción de melatonina aumenta en respuesta a la oscuridad y disminuye con la exposición a la luz, lo que ayuda a inducir el sueño por la noche y mantener el estado de vigilia durante el día.


La función más conocida de la melatonina es, como neurohormona cronoreguladora, su papel en la regulación de los patrones de sueño – vigilia, por lo que su suplementación a menudo se utiliza para tratar alteraciones del sueño y para combatir los efectos del jet lag, que no es más que un desajuste temporal en el reloj biológico que suele ocurrir al viajar a través de husos o zonas horarias diferentes en un corto periodo de tiempo.


Para optimizar su uso es necesario conocer la hora circadiana del niño/a y administrarla en el momento adecuado para cada niño lo cual refuerza la necesidad de, como se ha especificado, realizar una correcta identificación de cualquier tipo de problema o trastornos del sueño en los niños. Para ello, los padres y educadores deben estar atentos a los patrones de sueño


Uso de melatonina en pacientes pediátricos


Como se ha mencionado anteriormente, cuando nos encontramos ante un caso de insomnio en un niño, se deberá obtener información sobre sus patrones de sueño y las condiciones ambientales que lo rodean para de este modo obtener información más detallada sobre las posibles características y causa de su trastorno de sueño. Además, es esencial descartar cualquier causa orgánica que pueda estar generando esta alteración en sus patrones de sueño.


Una vez identificado el problema, será necesario informar a los padres sobre la necesidad de establecer medidas de higiene de sueño ya que, en ocasiones, basta con incorporar una serie de hábitos sencillos para que la calidad del sueño de los niños mejore notablemente.


En casos en los que estas medidas de higiene de sueño no sean suficientes para recuperar un patrón de sueño saludable en el niño sin otras patologías que puedan influir el sueño, la melatonina se presenta como una alternativa prometedora. Los datos actuales indican que, al parecer, la administración de melatonina exógena no disminuye la producción de melatonina endógena.


La Asociación Española de Pediatría ha emitido recomendaciones específicas para abordar los trastornos del sueño en la infancia mediante el uso de melatonina.


Entre las principales indicaciones para el uso de melatonina está el síndrome del retraso de fase, es decir, casos en los que se presenten dificultades para conciliar el sueño, ya que ayuda a adelantar el reloj biológico y facilitar el inicio del sueño en un horario más adecuado.


En niños normotípicos con alteraciones menores/leves del sueño, se recomienda iniciar el tratamiento con dosis bajas (0,5-1mg) y solo después de confirmar que las medidas higiénicas del sueño no han tenido éxito. Si fuese necesario, la dosis podría aumentarse progresivamente hasta llegar a la dosis mínima eficaz sin superar los 3 mg. Este proceso de ajuste de dosis por encima de 1 mg de melatonina deberá contar siempre con el seguimiento de un pediatra que garantice un uso correcto.


Es importante resaltar que la AEP recomienda el uso de melatonina en mayores de 6 meses y por un periodo de tiempo no superior a 4 semanas.


En conclusión, los trastornos del sueño en la infancia pueden ser desafiantes pero tratables. Es esencial abordarlos de manera adecuada, poniendo en marcha medidas de higiene del sueño y siguiendo las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría


Para aquellos casos en los que estas medidas no sean suficientes, la melatonina puede ser una herramienta valiosa. Sin embargo, su uso debe ser cuidadosamente supervisado por un profesional de la salud. Como farmacéutico, es esencial proporcionar información precisa y apoyo a los padres y cuidadores que buscan soluciones para los problemas de sueño en sus hijos ya que la instauración de hábitos de sueño saludables tendrá un impacto sustancial en la calidad de vida de los niños y sus familias.


Dr. Gonzalo Pin Arboledas (Pediatra, Hospital Quirón, Valencia. Coordinador del Grupo de Sueño y Cronobiologia de la AEP).


 


 

Fuente: Diario Médico
Palabras clave: insomnio, infancia, recomendaciones
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