IntroducciónEl uso de antidepresivos en el tratamiento del dolor crónico y neuropático es una práctica extendida y, aunque se desconoce el mecanismo de acción exacto, se postula que se relaciona con los niveles de neurotransmisores a nivel de la médula espinal y del locus coeruleus. MetodologíaPresentamos una revisión de la literatura centrada en el uso de antidepresivos en el tratamiento del dolor.ResultadosA día de hoy, incluso en ausencia de síntomas depresivos, algunos antidepresivos son fármacos de primera línea para el tratamiento del dolor crónico neuropático y de la fibromialgia.Los antidepresivos más utilizados en el tratamiento del dolor son los tricíclicos de tipo dual (amitriptilina, Imipramina, clomipramina) y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina (por ejemplo, duloxetina o venlafaxina). Se postula que los principales mecanismos de acción implicados son tres: i) la inhibición de la recaptación de la noradrenalina, aumenta su disponibilidad en el espacio sináptico, inhibiendo el dolor neuropático a través de receptores adrenérgicos α₂; ii) el aumento de la noradrenalina actúa sobre el locus coeruleus y mejora la función del sistema inhibidor del dolor noradrenérgico descendiente; iii) la serotonina y la dopamina refuerzan los efectos noradrenérgicos inhibidores del dolor neuropático.ConclusionesLos antidepresivos que inhiben la recaptación de la noradrenalina y de la serotonina son útiles en el tratamiento del dolor, siendo la noradrenalina el principal neurotransmisor implicado en la acción analgésica.