En la segunda mitad del siglo XX surgieron tendencias que dieron lugar a la desinstitucionalización de los pacientes del ámbito de Salud Mental. Como consecuencia, se produjo una transferencia de los cuidados profesionales a cuidados informales asumidos a menudo por las familias de los pacientes.En este contexto aparece la figura del cuidador principal informal, el miembro más sobrecargado física y emocionalmente que dedica la mayor parte de su tiempo a atender las necesidades del paciente